El Amor y la Muerte en la Poesía de Miguel Hernández: Un Viaje a Través de la Guerra y la Vida
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El Amor y la Muerte en la Poesía de Miguel Hernández
En estos poemas se ve reflejado el desdén de la amada, eterno rayo, la imposibilidad amorosa simbolizada en el toro, y el sometimiento simbolizado en el barro (Me llamo barro aunque Miguel me llamen). Se une una constelación de símbolos cortantes e hirientes como la espada, el cuchillo, el rayo, la cornada, los cuernos y el hierro infernal.
La Dicotomía del Amor y la Muerte
El amor aparece en su dicotomía con la muerte, una muerte literaria, excepto la de Ramón Sijé, que con su elegía rompe la unidad temática, donde se hace presente el amor-amistad. La muerte aparece reflejada en metáforas como: “manotazo duro”, “golpe helado”.
En este momento de su vida, vivir es amar, penar y morir. Vida y muerte las concibe como parte del ciclo vital de la naturaleza. Los restos, tras la muerte, darán vida a otros seres.
La Influencia de la Guerra Civil
Más tarde, durante la República y el estallido de la Guerra Civil de 1936, aparece “Viento del pueblo”. Los temas aparecen cargados de ideología, exaltación heroica y, en muchos casos, sarcasmo. El tema del amor se funde con la poesía de combate, como en “Canción del esposo soldado”.
El amor se hace cántico; la amada, esposa; el poeta, soldado; y el hijo que esperan es un símbolo de la victoria de la República. La muerte es ahora parte de la lucha y la vida, y también amor por el pueblo oprimido. La muerte aparece aquí para ser elegía por los héroes del pueblo.
La Voz del Pueblo
Hay un desplazamiento del “yo” del poeta hacia “los otros”. Así, “viento” es la voz del pueblo. La poesía es utilizada como arma de lucha.
El Hombre Acecha
En 1937 aparece su segundo libro de guerra: “El hombre acecha”. En él, el lenguaje se hace más sobrio y el tono más íntimo. “El hombre acecha” recuerda a la máxima latina “Homo Homini Lupus” (el hombre es un lobo para el hombre).
El hombre aparece como fiera, resultado de la guerra y el odio. En consecuencia, aparecen como símbolos los colmillos y las garras. Es evidente el pesimismo y el desaliento, pues los poemas están llenos de dolor. La derrota bélica está a las puertas (el tren).
El Amor a la Patria
El amor a la patria queda manifestado en “Madre España”, a la que se siente unido el poeta y de cuyo vientre ha nacido. Madre tierra y España son una misma cosa.
Madurez Poética
En 1939, al salir de la cárcel y antes de volver a ser detenido en Orihuela, Miguel Hernández entregó a su esposa un cuaderno manuscrito: “Cancionero y romancero de ausencias”, con el cual alcanza su madurez poética. En este libro son protagonistas el primer hijo muerto y el nacimiento de su segundo hijo, al que dedicará uno de los más bellos poemas de amor de padres hacia el hijo, en la canción de cuna “Las nanas de las cebollas”.