Visiones Literarias: Kafka, Nabokov y el Universo Dramático de Tennessee Williams
Enviado por Chuletator online y clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 4,93 KB
cálida del sol. Fueron cambiando impresiones acerca del porvenir y vieron que, bien pensadas las cosas, este no se presentaba con tonos oscuros, pues sus tres colocaciones eran muy buenas y permitían abrigar para más adelante grandes esperanzas.
La Metamorfosis de Kafka: Tema, Protagonista, Acción y Estilo
Pese a su corta extensión, La metamorfosis (1915) encierra los motivos literarios más frecuentes en la producción literaria de Franz Kafka.
- El tema: la pérdida de identidad del hombre, extraviado en un mundo incomprensible, y la soledad, angustia y desaliento que esa sensación de pérdida le producen.
- El protagonista: es un ser acorralado, sin posibilidad de reaccionar, incapaz de encontrar una salida que no sea esperar la muerte como única forma de liberación.
- La acción: es prácticamente nula. El autor instala al lector frente al absurdo y lo deja girando sobre él, como en una pesadilla de la que no se puede despertar.
- El estilo: sobrio, equilibrado y capaz de transmitirnos, sin ningún aspaviento y con toda sencillez narrativa, los hechos más insólitos.
Vladimir Nabokov y su Visión de La Metamorfosis
Destaca Nabokov —autor de Lolita (1955), llevada al cine por Stanley Kubrick en 1962— al analizar el monstruo en el que se convierte Gregorio Samsa, resaltando su bondad y su amabilidad. Su nueva naturaleza, aunque deforma y degrada su cuerpo, parece hacer aflorar en él toda su dulzura humana. Su absoluta generosidad, su constante preocupación por las necesidades de los demás; todo esto destaca con vigoroso relieve sobre el telón de fondo de su espantosa situación.
El arte de Kafka consiste, por un lado, en acumular los rasgos monstruosos del personaje, todos los detalles dolorosos e impactantes de su cuerpo transformado; y, por otro, en mantener viva y limpia ante los ojos del espectador la naturaleza bondadosa de Samsa. La metamorfosis, una historia plagada de puertas que se abren y se cierran constantemente a lo largo del relato, es la obra más leída de Kafka.
Tennessee Williams: Maestría en la Disección de Relaciones Humanas
Tennessee Williams (Columbus, Misisipi, 1911; Nueva York, 1983), autor de La gata sobre el tejado de zinc, disecciona con lucidez y maestría las relaciones humanas de una forma descarnada. Y casi siempre lo hace, además, en un contexto muy determinado, normalmente su Sur natal, una sociedad dotada de una sofisticada educación, pero cerrada y asfixiante, en la que los conflictos de tipo sexual, la ambición y la violencia soterrada desempeñan un papel destacado. Considerado uno de los mejores dramaturgos norteamericanos de todos los tiempos, siempre intentó explorar, a través de su teatro, las complejidades de lo que Jean-Paul Sartre llamaba la aventura humana.
Williams intentaba, a través de los personajes que creaba, que los sentimientos y las emociones se pudieran palpar en el escenario, apelando para ello a nuestra percepción sensorial más básica y, a la vez, más compleja: le interesaban la iluminación, el vestuario de sus criaturas, los decorados en los que se movían, la temperatura del ambiente, los colores, la música que escuchaban y que escucharía el espectador. Esta es una de las razones por las que sus obras eran ideales para ser llevadas al cine, donde la complejidad técnica de sus historias podía ser resuelta más fácilmente que en el teatro.
Los Personajes de Tennessee Williams: Sensibilidad y Aislamiento
Una de las características principales del teatro de Williams es el carácter especial de sus personajes. Los hombres y mujeres de sus obras no son nada corrientes, aunque los conflictos que protagonizan son, aparentemente, bastante comunes. En sus textos encontramos personajes extremadamente sensibles que no suelen regirse por las normas sociales en las respuestas emocionales que dan a las situaciones que están viviendo. Son, también, personas fuera de la realidad ya que se aíslan de ella por temor al rechazo. Son, por tanto, diferentes.