Las Vanguardias Literarias: Historia, Características y Principales Movimientos
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El origen y la esencia de las vanguardias
En Europa, la publicación en 1909 del Manifiesto futurista de Marinetti supuso el comienzo de las llamadas vanguardias o ismos, que buscaban una revolución formal en todos los órdenes artísticos y que, en España, darán lugar a corrientes propias, como el ultraísmo o el creacionismo. A pesar de que se trató esencialmente de movimientos efímeros, su huella se ha mantenido presente en el arte y la literatura hasta la actualidad.
Las vanguardias se dieron a conocer, en su mayoría, gracias a las revistas, que se encargaban de su difusión, y a sus manifiestos, en los que se promulgaban los fines y la naturaleza de la propuesta estética.
Características principales
- Originalidad: Se rechaza la tradición anterior y se persiguen formas completamente personales; cada obra ha de ser única e irrepetible.
- Eclecticismo: Se combinan técnicas y recursos de diversas artes (música, pintura…) y se emplea con frecuencia la técnica del collage.
- Antirrealismo: La literatura no debe imitar la vida, sino crear una realidad propia, alejada de lo real.
- Rechazo del sentimentalismo: Se busca la objetividad y el distanciamiento emocional.
- Exaltación de la contemporaneidad: Los autores vuelven al mundo moderno, exaltan sus logros y contradicciones, y la ciudad se convierte en uno de los grandes temas.
- Experimentalismo: Buscan modelos nuevos destinados a un público minoritario, rechazan el gusto burgués y adoptan una postura estilista.
Corrientes de la vanguardia europea
- Expresionismo: Se desarrolló, sobre todo, en Alemania en 1905. Tiende a la deformación grotesca y crítica de la realidad; sus temas son la guerra y la violencia. Destacó Georg Trakl.
- Futurismo: Nace en Italia con la publicación del Manifiesto de Marinetti en 1909. Se caracteriza por la ruptura lingüística, la alteración de la sintaxis y la tipografía convencional, y la exaltación de la acción y la tecnología.
- Cubismo: Se desarrolló a partir de 1907 a través de los cuadros de Picasso. Propone una visión múltiple de la realidad, inspiración geométrica, innovaciones tipográficas y lingüísticas, y un afán por dibujar con la palabra (por ejemplo, los caligramas de Apollinaire).
- Dadaísmo: Fundado por Tristán Tzara en 1916, con una actitud irónica, crítica y pesimista de la realidad. Buscan la novedad, el impacto y reivindican el subconsciente.
- Surrealismo: Desarrollado a partir de la publicación del Manifiesto surrealista en 1924 de André Breton. Se da importancia a los sueños, a lo irracional y a los objetos, con un rechazo de la moral convencional, interés por el subconsciente y defensa de la libertad.
Impulsores y figuras clave en España
Además de José Ortega y Gasset, considerado un precursor en nuestro país por su defensa de la deshumanización del arte, destacan otros autores:
- Rafael Cansinos Assens: Colaboró en la revista Prometeo y evolucionó desde el modernismo hacia la vanguardia, convirtiéndose en uno de los grandes representantes del ultraísmo. Destacan obras como Los temas literarios y su interpretación o La nueva literatura.
- Ramón Gómez de la Serna: Director de la revista Prometeo y participante de las tertulias del café Pombo. En su obra literaria destacan sus novelas (como Senos y El novelista) y sus greguerías, juegos lingüísticos y conceptuales que apelan a la inteligencia y el humor del lector.
El desarrollo de las vanguardias en la poesía española
El Ultraísmo
La llegada de las vanguardias a la poesía española dio lugar al ultraísmo, un movimiento sincrético en el que se fundieron rasgos del cubismo, futurismo y dadaísmo. En él destacaron Guillermo de la Torre, Pedro Garfias y Jorge Luis Borges. Fue difundido a través de las revistas Ultra o Grecia.
El Creacionismo
La llegada a España en 1918 del escritor hispanoamericano Vicente Huidobro trajo consigo el comienzo del creacionismo. Esta corriente aspira a crear una realidad propia dentro del texto, convirtiendo la poesía en una realidad autónoma. El poeta se convierte en un dios que crea a través de la palabra. Los autores más destacados son Gerardo Diego (con obras como Imagen o Manual de espumas) y Juan Larrea (con Rendición de espíritu).