Trastornos del Sueño Infantil: Diferencias entre Disomnias y Parasomnias

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Trastornos del Sueño en la Infancia

Disomnias

Son alteraciones que afectan a la cantidad, calidad y el horario de sueño. Sus desencadenantes suelen ser un signo de conflicto emocional, dificultades en la adquisición de hábitos de dormir o perturbaciones orgánicas (2%).

Parasomnias

Son fenómenos anómalos que se producen en el inicio, durante o en el umbral del sueño y el despertar. Pueden interrumpir el descanso o no, pero se centran en la alteración en sí misma y no en su efecto sobre el hecho de dormir o despertarse. Generalmente, no existen quejas por parte de los niños que las sufren, aunque sí por parte de los padres, debido a que suelen ser episodios muy espectaculares.

Tipos de Parasomnias

  • Sonambulismo: Episodios repetidos de una secuencia de conductas que hacen que la persona se levante de la cama y camine sin tener conocimiento de ello. Puede durar desde unos segundos a 20 minutos. Se caracteriza por cara pálida, mirada fija, mala motricidad y habla con mala articulación. Si el niño/a se despierta, estará desorientado.
    Actuación: Reconducir al niño/a a la cama hablándole poco a poco con frases sencillas. Intentar no despertarle, ya que se encuentra en una fase de sueño profundo y se sentiría desorientado. Es fundamental la adaptación de la casa para evitar accidentes.
  • Pesadillas: Despertares en los que se tiene un recuerdo detallado del sueño, muy vívido, extenso y que produce miedo al niño/a, por lo que se despierta ansioso. Los temas suelen ser recurrentes. Al despertar, el niño está orientado y puede explicar el contenido de la pesadilla.
    Actuación: Tranquilizar al niño diciéndole que está en su habitación, rodeado de sus cosas y sus familiares/cuidadores. Es conveniente no insistir en hablar de la pesadilla.
  • Terrores Nocturnos: Episodios repetidos de despertar brusco que se inician con un grito. El niño se incorpora bruscamente con cara de pánico, sudoración, taquicardia, movimientos estereotipados y pupilas dilatadas. El niño/a no contacta con la realidad, no reconoce a sus padres, no se le puede tranquilizar y no recuerda nada, ni en el momento ni al día siguiente.
    Actuación: Quedarse con el niño/a para evitar que se caiga y esperar a que pase el episodio manteniendo la calma. En caso de reticencias a dormir fuera de casa, es importante tranquilizarle y avisar a los responsables del lugar donde va a dormir.

Ronquidos

Entre el 7-10% de los niños son roncadores habituales. Ante ronquidos persistentes, acompañados de la boca abierta y ciertas dificultades de respiración, es necesario consultar al especialista.

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