Trastornos disruptivos y técnicas de intervención en infancia y adolescencia

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Trastornos disruptivos, control de impulsos y técnicas de intervención

Conceptos básicos: forma y función

Forma: tipo de conducta (agresiva / autolesiva / no colaboradora / destructiva / disruptiva / atípica / socialmente inapropiada / negativista). La forma de la conducta se describe en un análisis topográfico que incluye su intensidad, frecuencia y duración. Función: propósito de la conducta (obtener o evitar).

Clasificación de conductas problema

Conducta disruptiva = forma inadecuada + función innecesaria. Esta conducta debe eliminarse.

Conducta desafiante = forma inadecuada + función necesaria. En este tipo de conducta problema se mantiene la función y se enseñan otras formas de conducta funcionales.

Conducta incidental: conductas inadecuadas secundarias a una fisiología o neurología atípica.

Análisis de una conducta

  1. Describir la conducta: tipo (forma) + análisis topográfico (intensidad / frecuencia / duración).
  2. Identificar variables moduladoras o disposicionales del contexto (externas) y de la persona (biológicas) que puedan estar influyendo.
  3. Crear la hipótesis de mantenimiento: cadenas de consecuencias que están activas en el presente (función de la conducta).
  4. Definir las técnicas de intervención teniendo en cuenta el análisis funcional.

Características generales de los trastornos disruptivos, del control de impulsos y de la conducta

Elementos comunes: falta de regulación emocional + conflicto con normas/autoridad + aparición en la infancia, casi siempre + comorbilidad con personalidad antisocial y con consumo de sustancias en la vida adulta.

Trastorno de oposición desafiante

Criterios: duración de 6 meses / al menos 4 síntomas. Presenta estado de ánimo irritable, conducta desafiante / atribución de culpa externa, actitud de venganza. No iguales a los miembros de la familia nuclear. Impacto emocional en el contexto y en sí mismo, impacto negativo en su vida y marcadores neurobiológicos.

Límite normotípico

(en la media de lo esperado): la persistencia y frecuencia diferencian una conducta problema de una conducta patológica. La gravedad está vinculada a su presencia en diferentes entornos. Puede estar asociado a depresión o a un trastorno de ansiedad generalizada.

Trastorno explosivo intermitente

Falta de control de impulsos agresivos (verbales y/o físicos) con arrebatos desproporcionados, no premeditados y sin objetivo. Frecuencia: 2 veces por semana durante 3 meses (sin destrucción ni lesiones). Si hay destrucción y lesiones: episodios graves 3 en 12 meses. Edad mínima: 6 años; inicio frecuente: antes de los 18 años (reportes hasta menores de 40 años). Pronóstico crónico y persistente. Inicio rápido y duración aproximada de 30 minutos. Puede vincularse a depresión, ansiedad y uso de sustancias con la edad. Posibles antecedentes de trauma.

Desorden de conducta

Patrón repetitivo y persistente: no respetar normas o derechos ajenos durante 12 meses, con un mínimo de 3 conductas (de un total de 15). Categorías: destrucción de propiedad, engaño o robo e infracciones graves. Explorar emociones prosociales limitadas. Antecedentes asociados en algunos casos: trastorno de oposición desafiante, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, desarrollo neurológico atípico.

Otros trastornos disruptivos, del control de los impulsos y de la conducta

Especificado: malestar significativo y deterioro social u ocupacional; no cumple con las categorías definidas pero se identifica una explicación o causa.

No especificado: malestar significativo y deterioro social u ocupacional; no cumple con las categorías definidas y no se especifica la razón.

Escuelas de psicología más significativas

1. Conductista:

  • Conductual (primera generación): las conductas se condicionan por las consecuencias.
  • Cognitivo-conductual (segunda generación): aprender nuevas formas de pensar y actuar, desaprendiendo las anteriores.
  • Contextual (tercera generación): modificar las variables del contexto y de la persona que influyen en sus conductas.

2. Humanista: se centra en el presente y en la capacidad de la persona para ser responsable y autorrealizarse.

3. Sistémica: los vínculos explican las conductas desadaptativas; por ello se analizan las interconexiones del sistema en su totalidad.

4. Psicodinámica: los factores que determinan las conductas y emociones de una persona son inconscientes (indagar haciendo consciente lo inconsciente).

Estilos educativos de crianza

Los estilos educativos de crianza pueden ser de cuatro tipos:

  • Autoritario: directivo, control externo, imposición, miedo, resentimiento, castigo y ausencia de diálogo.
  • Democrático: prevención, reflexión conjunta, diálogo, adulto como dinamizador, aprendizaje, autorregulación, validación emocional y asertividad (disciplina positiva).
  • Paso (pasivo): ausencia, inquietud, inseguridad, abandono, indiferencia y tolerancia excesiva.
  • Permisivo: concesiones, libertad no acompañada, ausencia de límites y dificultades de asertividad.

Técnicas de intervención estratégica

  • Identificar cómo se sienten (emoción dominante).
  • Construir una hipótesis sobre el origen de esa emoción: explorar cuál es su foco atencional y qué significados asocia a su experiencia.
  • Tomar una decisión que no implique sufrimiento, interrumpiendo el patrón anterior.
  • Ajustar la narrativa interna ("eres lo que haces, no lo que dices") y planificar nuevos comportamientos coherentes con ella.

Técnicas de intervención cognitivo-conductual

Técnicas operantes clásicas (primera generación): se basan en el reforzamiento (aumentar conductas funcionales y ajustadas) y en el castigo (reducir conductas desajustadas):

  • Reforzamiento positivo: dar algo bueno.
  • Reforzamiento negativo: quitar algo aversivo.
  • Castigo positivo: aplicar algo aversivo.
  • Castigo negativo: quitar algo bueno.

Los castigos consolidan un control externo y evitan el aprendizaje.

Técnicas cognitivo-conductuales (pensamientos y conductas desajustadas)

  1. Exposición: afrontar miedos exponiendo gradualmente al niño al estímulo que lo provoca.
  2. Implosión: enfrentar al niño al miedo de forma masiva, sin posibilidad de escapar.
  3. Modelado: aprender observando a otros.
  4. Moldeamiento: ayudar al niño a realizar la conducta por aproximaciones sucesivas.
  5. Desensibilización sistemática: disminuir la ansiedad y anular la evitación de forma gradual, utilizando la autorregulación (relajación) de forma paralela.
  6. Cambio de creencias irracionales: detectar creencias inflexibles y poco realistas para transformarlas (expectativas y atribuciones).
  7. Relajación: aprendizaje de estrategias efectivas para disminuir el estrés y aumentar el bienestar personal.
  8. Autoinstrucciones: mensajes verbales que la persona se dice a sí misma para afrontar o adaptarse mejor a situaciones estresantes o estados de ansiedad.

Cuadro sintomático

TrastornoSíntomas más significativos
Desregulación destructivaRespuesta desproporcionada de agresión física y/o verbal que aparece en varios contextos.
Depresión mayorDesesperanza, irritabilidad, culpa y apatía.
DistimiaEstado prolongado de bajo ánimo y pobre autoestima.
Ansiedad por separaciónQuejas somáticas y gran dificultad para separarse de las figuras de apego.
Mutismo selectivoAparece por ansiedad y solo en un contexto específico.
Fobia socialInhibición, miedo y evitación en situaciones sociales.
Fobia específicaMiedo ante algo concreto y conductas de evitación.
Ansiedad generalizadaPreocupación anticipatoria excesiva.

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