Trastornos de la conciencia y del yo: tipos, síntomas y síndromes neurológicos

Enviado por Chuletator online y clasificado en Psicología y Sociología

Escrito el en español con un tamaño de 5,02 KB

Consciencia vs. conciencia

Consciencia (con s): capacidad de estar despierto/alerta y percibir la realidad. Conciencia (sin s): saber qué está bien o mal.

Alteraciones de la conciencia

Cuantitativas

  • Elevación del nivel de conciencia: hipervigilia.
  • Disminución del nivel de conciencia: desde vigilia reducida hasta sueño. Entre los grados se distinguen:
  • Obnubilación: estado similar al adormilamiento; el paciente necesita un estímulo adicional para responder, presenta lentitud y somnolencia.
  • Somnolencia: reducción más acusada de la conciencia; el paciente se despierta fácilmente ante estímulos.
  • Sopor: estado estuporoso; el sujeto se alerta solo con estimulación vigorosa.
  • Coma: suspensión prolongada de la conciencia; ningún estímulo consigue activarlo o dejarlo en estado de alerta.
  • Precoma: estado previo al coma; se conservan reflejos pupilares y corneales.

Cualitativas

Alteraciones cualitativas de la amplitud de la conciencia:

  • Estados crepusculares: estado de restricción de conciencia, con amnesia y ánimo variable.
  • Trastornos productivos de la conciencia (desestructuración de la psique):
    • Estadio precoz: patrón asténico-apático.
    • Estadio intermedio: patrón confusional.
    • Estadio avanzado: delirium, de carácter grave.

Alteraciones del yo corporal

Alteraciones del esquema corporal y de la conciencia corporal:

  • Anosognosia: negación de una parte dañada o paralizada del cuerpo, generalmente debida a lesión cerebral.
  • Síndrome de Anton-Babinski: pérdida de la noción de la existencia de uno de los lados del cuerpo (frecuentemente el izquierdo) y negación de la pérdida visual cortical.
  • Síndrome de Gerstmann: conjunto caracterizado por agrafia, acalculia, apraxia constructiva y agnosia del lado derecho/izquierdo (dificultades en la diferenciación espacio-lateral).
  • Hemiasomatognosia: pérdida de la noción de la existencia de una parte del cuerpo, por lo general la mitad izquierda o derecha.
  • Autotopoagnosia (síndrome de Pick): incapacidad para localizar o reconocer partes del propio cuerpo.
  • Miembro fantasma: alucinación perceptiva con sensaciones relacionadas con un miembro amputado.
  • Asomatognosia: negación o falta de reconocimiento de una parte del cuerpo.
  • Heautoscopia: percepción o creencia de percibir un doble de uno mismo (fenómeno de despersonalización/autoscopia).
  • Asognosia parcial: dificultad para reconocer objetos o partes corporales con la percepción conservada parcialmente.
  • Agnosia mento-or oral y digital: desconocimiento o falta de reconocimiento de la propia boca y mentón o de los propios dedos.
  • Aster(e)ognosia (agnosia táctil): falta de reconocimiento de objetos mediante el tacto sin utilizar otras modalidades sensoriales.
  • Prosopagnosia: incapacidad para reconocer caras conocidas.

Actividad, unidad e identidad del yo

Actividad del yo

Despersonalización: sensación de irrealidad y aplanamiento afectivo; el sujeto puede sentirse desconectado de sus emociones o experiencias.

Unidad del yo

Disociación del sentimiento y del pensamiento: sensación de no percibirse como una totalidad coherente; experiencias de fragmentación o separación interna.

Identidad del yo

  • Inseguridad sobre la identidad: desde sensación de extrañeza hasta pérdida total del sentido del yo.
  • Oposición a lo externo / demarcación del yo: pérdida de la distinción entre el yo y el mundo exterior.
  • Imagen de uno mismo: oscilaciones en cómo la persona se percibe a sí misma.
  • Energía del yo: debilidad en la autoexpresión y en la autodeterminación; mayor susceptibilidad a influencias externas.
  • Conciencia del yo personal: integración del yo corporal y psíquico; puede incluir descripciones como disociación, yo hendido o desdoblamiento.

Notas finales

Este conjunto de términos y síndromes recoge las principales alteraciones de la conciencia y del yo desde una perspectiva clínica y neuropsicológica. La evaluación precisa requiere exploración neurológica, neuropsicológica y, en muchos casos, neuroimagen y pruebas complementarias.

Entradas relacionadas: