Transformación de España en el Siglo XIX: Política, Guerra y Economía
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El Reinado de Carlos IV (1788-1808)
El reinado de Carlos IV fue un período marcado por una profunda crisis económica y política que afectó gravemente al prestigio de la monarquía. Los inicios de su mandato coincidieron con el estallido de la Revolución Francesa, un acontecimiento que cuestionaba los fundamentos políticos y sociales del Antiguo Régimen.
Ante esta situación, se cerraron las fronteras a la propaganda revolucionaria. El Conde de Floridablanca prohibió la entrada de libros y la salida de estudiantes, estableciendo además una férrea censura de noticias. Durante esta etapa, el crecimiento económico se desaceleró, dando paso a periodos de escasez, hambre y graves epidemias como la fiebre amarilla.
La Guerra de la Independencia (1808-1814)
La Guerra de la Independencia precipitó la crisis de la monarquía absoluta y dio lugar a distintos intentos políticos para reformar la sociedad del Antiguo Régimen. Tras la abdicación de Carlos IV en marzo de 1808, el trono debía pasar a su hijo Fernando VII; sin embargo, Napoleón intervino y eligió a su hermano, José I Bonaparte (1808-1813), como monarca.
Desarrollo del Conflicto
La ocupación generó una fuerte hostilidad contra las tropas francesas, manifestada en levantamientos populares como el del 2 de mayo de 1808 en Madrid. El desarrollo de la guerra se caracterizó por:
- Una lucha armada entre franceses y españoles.
- Un conflicto civil interno que enfrentó a los «afrancesados» contra los «patriotas».
- Una duración prolongada: desde la sublevación de Madrid en 1808 hasta la firma de la paz en 1813 (aunque las tropas francesas no abandonaron Cataluña hasta 1814).
Finalmente, Fernando VII fue reconocido nuevamente como rey de España.
El Reinado de Fernando VII: Restauración del Absolutismo
Durante el reinado de Fernando VII (1814-1833), se desarrolló un intenso conflicto político entre el absolutismo y el liberalismo. En 1814, tras la derrota napoleónica, el monarca regresó a España y encontró apoyos suficientes para imponerse como monarca absoluto.
Mediante un “Golpe de Estado”, se declaró nula la Constitución de 1812 y los decretos emanados de las Cortes de Cádiz, lo que supuso una radicalización del absolutismo. No obstante, la oposición liberal se manifestó a través de diversos pronunciamientos militares, destacando el de Riego en 1820.
El Trienio Liberal (1820-1823)
Este periodo surgió debido a la debilidad del régimen absolutista, la crisis económica y el proceso de emancipación de las colonias americanas. Durante estos años:
- Gobernaron inicialmente los liberales moderados y, posteriormente, los liberales exaltados.
- La inestabilidad motivó la intervención extranjera: la Santa Alianza envió el ejército de los Cien Mil Hijos de San Luis para restaurar el poder absoluto del rey.
El Reinado de Isabel II (1843-1868)
El reinado de Isabel II produjo la consolidación definitiva del régimen liberal en su vertiente moderada. Aunque heredó el trono tras la muerte de Fernando VII en 1833, su reinado personal comenzó realmente en 1843 y se prolongó durante veinticinco años.
La Década Moderada (1845-1854)
Durante este periodo, un bloque oligárquico mantuvo el poder basándose en una concepción centralista del Estado y una sociedad estructurada sobre la propiedad. Los hitos principales fueron:
- El ascenso de los moderados al poder en 1845.
- La formación de gobiernos encargados a figuras como Narváez y Bravo Murillo.
- La promulgación de la Constitución de 1845.
El Bienio Progresista (1854-1856)
Los últimos años de la década moderada se caracterizaron por el autoritarismo, lo que provocó el pronunciamiento de Vicálvaro en 1854, dirigido por O'Donnell. Este evento dio paso a un breve periodo de gobierno progresista.
La Segunda Mitad del Reinado (1856-1868)
Tras la ruptura del binomio Espartero-O'Donnell en 1856, el poder se alternó entre la Unión Liberal de O'Donnell y el Partido Moderado de Narváez hasta la caída de la monarquía en 1868.
Inicio de la Revolución Industrial en España
Agricultura
Fue la principal actividad económica hasta bien entrado el siglo XX. En el tercer cuarto del siglo XIX, experimentó un incremento de la producción, especialmente en sectores como los cereales y el vino, lo que permitió fomentar la exportación.
Industria y Minería
La Revolución Industrial en España enfrentó serias dificultades y se considera que, en términos generales, fracasó debido a:
- Un débil crecimiento demográfico.
- La ausencia de una auténtica revolución agrícola previa.
- La escasa iniciativa y competencia de la burguesía.
- Obstáculos en la siderurgia por un mercado insuficiente y energía costosa.
En cuanto a la minería, los recursos no se explotaron adecuadamente por falta de capital y tecnología. Destaca la explotación de las minas de Tharsis por británicos desde 1866 y la desamortización de las minas de Riotinto.
Desarrollo de los Transportes y el Sistema Financiero
A pesar de las deficientes comunicaciones de la primera mitad del siglo XIX, entre 1856 y 1866 se construyeron casi 5.000 kilómetros de vía férrea, impulsando la creación de numerosas compañías de ferrocarril.
En el ámbito financiero, se llevaron a cabo importantes reformas monetarias:
- 1848: El real se establece como unidad monetaria básica.
- 1864: Introducción del escudo.
- 1868: Creación de la peseta.
- 1874: El Banco de España recibe la concesión del monopolio de emisión única de moneda.