Teoría de Freud: estructura de la personalidad y etapas psicosexuales
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Teoría de Freud: estructura tripartita y etapas psicosexuales
Estructura tripartita de la personalidad
Freud propuso una teoría de la personalidad basada en una estructura tripartita: el ello, el yo y el superyó.
El ello
El ello es la parte instintiva o pulsional. Funciona buscando el placer, es decir, la satisfacción inmediata y total de las pulsiones. "El ello no conoce juicio de valor alguno; no distingue el bien y el mal, ni posee moral."
El superyó
El superyó se opone a lo instintivo (al ello) y califica la bondad o la maldad de las acciones. Tiene dos funciones principales:
- Indicar a nuestro yo las metas a conseguir y exigir su cumplimento.
- Probarnos o reprobarnos según nos acerquemos o nos alejemos de esas metas.
El yo
El yo adapta el psiquismo humano a la realidad, teniendo en cuenta los instintos (ello) y las experiencias morales (superyó). Su función es intentar conseguir el equilibrio y la racionalidad de la persona.
Resumen:
- Superyó: contiene las normas morales.
- Ello: contiene los instintos.
- Yo: está en contacto con la realidad.
Teoría psicosexual
Freud afirmó que los tres componentes de la personalidad se configuran con las primeras experiencias de la infancia, a medida que la persona atraviesa una serie de etapas psicosexuales. La personalidad del adulto se configura durante estas cinco etapas.
Etapa oral
Duración: primeros 19 meses. El niño centra principalmente su conducta en la boca: comer, chupar y morder. Si en esta etapa hay excesivo mimo o procesos traumáticos, puede producirse una fijación que desemboque en dependencia, pasividad y avidez.
Etapa anal
Duración: segundo año. Comienza el aprendizaje de ir al baño. Si el entrenamiento es muy severo y conflictivo, o si la eliminación resulta excesivamente placentera, el individuo puede quedar fijado en la etapa anal, lo que podría producir desconfianza, terquedad, desorden y sadismo, o, por el contrario, excesiva docilidad.
Etapa fálica
Duración: del tercero al quinto año. Los niños descubren los genitales y se recrean en ellos. Freud creía que la resolución de los complejos surgidos en esta etapa era fundamental para el desarrollo de la moralidad y de una conducta sexual considerada socialmente apropiada. Si no se resuelven adecuadamente, la persona podría rechazar el papel sexual socialmente sancionado y tornarse homosexual o lesbiana, o bien presentar conducta antisocial, perversa o inmoral.
Periodo de latencia
Duración: aproximadamente de 6 a 12 años. Consolidación de los hábitos que el niño desarrolló en las etapas anteriores. La energía pulsional se redirecciona hacia nuevas actividades relacionadas con la escuela, los hobbies y los amigos.
Etapa genital
Al terminar la etapa fálica, Freud pensaba que la personalidad de los niños estaba esencialmente formada. Para él, los siguientes siete años de vida no constituyen una etapa de grandes necesidades ni de cambios fundamentales en la personalidad. Según Freud, una relación heterosexual madura es el punto que marca el comienzo de la madurez.