Técnicas Pictóricas Clásicas: Temple al Huevo y Dorado al Mordiente

Enviado por Chuletator online y clasificado en Plástica y Educación Artística

Escrito el en español con un tamaño de 5,25 KB

Técnicas Artísticas Clásicas: Dorado y Temple

El Dorado al Mordiente

Definición y Características

El dorado al mordiente, llamado también al aceite, a la sisa y al mixtión o técnica grasa, es una imitación del auténtico dorado tradicional. Sirve para lograr el efecto conocido como “dorado mate”. Los acabados de aspecto metálico bruñido, brillantes como espejos, solo se pueden lograr con superficies doradas con la técnica tradicional al agua.

La sisa es un mordiente compuesto por aceite de linaza cocido con ocre y bermellón, en ocasiones con adición de cristales de azúcar piedra o goma arábiga, que da lugar a una especie de barniz o cola aceitosa que usan los doradores como método para pegar y fijar los panes de oro.

Preparación y Aplicación

En esta técnica, la preparación del aparejo no es tan laboriosa como en el dorado al agua y puede excluir las capas de estuco y bol. Se trata de lograr una superficie lisa y uniforme mediante lijado. Si no se usa bol, convendrá aplicar una mano de pintura al temple de un color parecido para imitarlo, dejar secar y frotar a fondo esta imprimación con un trapo de algodón para que la superficie quede tersa antes de utilizar el mordiente.

El barniz mordiente se aplica con pinceles escurridos mediante pinceladas homogéneas. Cuando la aplicación esté a punto, se procede a adherir las hojas de oro, que se amoldan con algodón o con pinceles. Los pinceles han de estar limpios en cada aplicación, utilizando aguarrás o petróleo para diluir el barniz. Se deben dejar pendientes todas las rebabas y sobrantes de los panes hasta que la imprimación esté seca; entonces, se retiran con pinceles suaves y después se procede a cubrir los vacíos y lagunas.

El dorado al mordiente no se puede bruñir. Se puede acrecentar su brillo frotándolo con cuidado con algodón y algo de alcohol. En esta técnica no se suele utilizar oro auténtico. La Goma Laca, en concentraciones bajas, proporciona muy buenos resultados por su rápido secado, aunque amarillea con el tiempo. En concentraciones más espesas, se utiliza también para crear efectos de antigüedad.

La Pintura al Temple de Yema de Huevo sobre Tabla

Preparación del Soporte

El objetivo es lograr una superficie lisa y uniforme sobre una tabla, con una estructura estable y duradera. Se prepara con un aparejo absorbente de gesso con cola orgánica en diferentes proporciones. Se aplican varias manos, dejando secar cada una de ellas antes de aplicar la siguiente. Luego, se puede pulir para facilitar la realización del dibujo o la aplicación del calco.

El Dibujo

El dibujo se esboza con carboncillo o lápiz negro grueso y blando, y se perfila con otro más duro y de punta más afilada para los detalles y el sombreado, trazando líneas paralelas y tramadas. También se puede calcar un diseño previo por alguno de los métodos tradicionales.

Proceso Pictórico

Para pintar al temple, empleamos pigmentos en polvo de distintos colores. El disolvente empleado es siempre agua y el aglutinante es la yema de huevo. El pigmento se mezcla con agua para disolverlo y, a continuación, se le añade la misma cantidad de yema de huevo. Los colores fabricados se van distribuyendo en pequeños recipientes.

La pintura se aplica diluyendo mucho los colores. Se tiene que sumergir el pincel en agua con frecuencia antes de cargar la pintura para que quede translúcida y se logre el hermoso efecto característico del temple. Esta técnica no debe ser aplicada en capas gruesas como el óleo. Para conseguir la profundidad de color, se requieren numerosas pinceladas ligeras. Como la pintura al temple se seca rápido, se debe aplicar en capas finas. Las gradaciones de color se hacen con finos tramados de líneas y superponiendo, no fundiendo, los colores transparentes. Para la carnación, pueden usarse tonos claros o un prepintado de tierra verde y blanco.

Acabado y Dorado

Una vez que el temple se ha secado por completo, se puede frotar con algodón o un trapo suave para mejorar el satinado. Si se quiere dorar, lo mejor es hacerlo después de hacer el dibujo y antes de pintar el motivo. Se usaría la técnica al mordiente: primero, cubrir la zona que corresponda dorar con pintura al temple que imite el color rojizo del bol y dejar secar. Luego, se usan colas mordientes para aplicar las láminas de oro falso. Para saber cuándo alcanza el grado exacto de adherencia, hay que tocar el producto aplicado con la punta del dedo, comprobando que esté pegajoso, pero no húmedo. Es necesario aislar este tipo de dorado de la humedad para evitar alteraciones producidas por la oxidación; para ello, hay que sellarlos con lacas o barnices protectores.

Entradas relacionadas: