El Teatro Vanguardista de Valle-Inclán: Obras, Ciclos y Estética
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Introducción al Teatro de Valle-Inclán
Desde sus inicios, Valle rechazó de plano el teatro realista y burgués de Benavente. Esa voluntad de provocación y ruptura condujo al teatro de Valle a un rotundo fracaso comercial. Valle se anticipó al teatro “de la crueldad” y “del absurdo” que se desarrollaron más tarde en Europa. Llegó a ello mediante la experimentación en todos los elementos dramáticos: diálogos, acotaciones, caracterización de personajes…
Su teatro evoluciona desde la elegantísima musicalidad preciosista de sus inicios modernistas hasta el expresionismo caricaturesco y la estética del feísmo de su etapa esperpéntica. Se puede dividir su obra dramática en 3 etapas:
1. La Etapa Inicial: Modernismo y Decadentismo
En su etapa inicial, modernista y decadente, aparecen obras como El yermo de las almas o El marqués de Bradomín, donde manifiestan una necesidad de evasión romántica hacia un melancólico mundo de ensueño. Presentan cierto paralelismo con sus sonatas.
2. La Segunda Etapa: El Ciclo Mítico o del Primitivismo
Su segunda etapa se centra en el llamado ciclo mítico o del primitivismo. Con la trilogía de las Comedias bárbaras, da un paso importante hacia el feísmo y el tremendismo de la última etapa. Estas obras están ambientadas en una Galicia intemporal, arcaica y bestial. Los personajes, carentes de moral, sacrílegos y feroces, viven en un mundo en el que las pasiones conviven con lo misterioso y con la muerte. Son motivos constantes la lujuria, la crueldad, el despotismo, la ambición, lo sobrenatural, la superstición o la brujería. Divinas palabras supone la culminación del ciclo mítico y abre su etapa esperpéntica.
3. La Madurez: Farsas y Esperpentos
La etapa de plena madurez es la etapa de las farsas y los esperpentos.
El Ciclo de la Farsa
El ciclo de la farsa lo componen 4 obras breves en las que Valle buscaba el distanciamiento del espectador haciendo una caricatura sarcástica de la sociedad y la política españolas de su tiempo y del siglo anterior. En principio, todas las farsas están escritas en verso y pensadas para ser representadas por muñecos. Destacan Farsa infantil de la cabeza del dragón y Farsa y licencia de la reina castiza.
El Esperpento y la Cumbre Dramática
Su máxima aportación dramática y cumbre del teatro expresionista fue el esperpento, nuevo género y nueva estética. Consiste en la deformación sistemática y grotesca de personajes, situaciones y ambientes de la vida española; deforma la realidad. El resultado es una crítica nihilista y cruel de la sociedad, la época y el ser humano que no propone alternativa.
Valle inició el ciclo del esperpento con Luces de Bohemia. A esta tragedia siguió la trilogía Martes de Carnaval, compuesta por Los cuernos de don Friolera y Las galas del difunto. Con el esperpento, ingresa Valle en el 98.