El Teatro Español de Posguerra: Tendencias y Autores Clave
El Teatro Español de Posguerra: Panorama General
En los años 40, la escena española estaba dominada por un teatro "nacional" al servicio de la dictadura. Triunfaba un teatro evasivo, como la comedia burguesa y el teatro del humor.
A finales de los 40, irrumpe el teatro realista, de denuncia, con el estreno en 1949 de Historia de una escalera de Buero Vallejo. Tendencia que se confirma más tarde con la obra Escuadra hacia la muerte, de Alfonso Sastre.
Desde los 70, surge un teatro de vanguardia con Fernando Arrabal y Francisco Nieva, influidos por el teatro del absurdo y el teatro de la crueldad. Tampoco hay que olvidar que a finales de los 60 surge un teatro independiente. A partir de 1975, se inclinan por temas contemporáneos.
El Teatro Comercial o Evasivo
El teatro de posguerra cumplió dos funciones: entretener y transmitir una determinada ideología. Dentro de este teatro destaca la comedia burguesa y el teatro del humor.
La Comedia Burguesa
La comedia burguesa cumplió la función de entretener al público y de educar mediante el elogio de la virtud. Son obras bien hechas, con ciertas dosis de crítica moderada, algo de humor, y tono melodramático, en la que se presentan siempre una amable solución de los conflictos humanos. Sobresale el tema del amor.
Autores más importantes: Joaquín Calvo Sotelo con Cuando llegue la noche, Luca de Tena con Dos mujeres a las 9.
El Teatro de Humor
El teatro de humor mantenía a los españoles alejados de las cuestiones reales y duras por las que pasaba el país. Se trata de un teatro que muestra una comicidad radicalmente novedosa e innovadora. Los dos representantes más destacados son Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura.
La producción de E. J. Poncela se caracteriza por la incorporación de lo inverosímil, con ingredientes de locura y misterio. Los personajes pertenecen a la burguesía y aparece con frecuencia el esquema criado/amo. Representan una sociedad cuyos objetivos son el amor y el dinero. Sus dos obras más importantes son: Eloísa está debajo de un almendro y Cuatro corazones con freno y marcha atrás.
En la primera obra cuentan las peripecias de Fernando y su prometida Mariana y sus respectivas familias que se ven envueltos en la misteriosa muerte de Eloísa, una mujer que se parece mucho al físico de Mariana.
En la segunda obra se pone en escena a un grupo de personajes que, a medida que pasa el tiempo, en vez de envejecer, rejuvenecen.
Sin embargo, antes que Jardiel, Mihura fue el verdadero iniciador de la renovación humorística, pues en 1932 había escrito una de las obras más importantes del teatro español contemporáneo, pero que no se publicó hasta 20 años después: Tres sombreros de copa.
En la obra, Dionisio, serio y respetable, y a punto de contraer matrimonio, se enfrenta con el mundo libre y bohemio de unos cómicos. Se enamora de Paula, perteneciente a este mundo, pero finalmente renuncia a la libertad para casarse con su antigua novia. Mihura muestra así su pesimismo y desencanto.
Esta obra llamó la atención por su humor crítico, un humor que era semejante al de las revistas fundadas por Mihura, como eran La Codorniz y La Ametralladora, muy populares en el franquismo.
Mihura siguió cultivando nuevos títulos que continuaron con el humor, pero ya mucho menos crítico, como El caso de la señora estupenda y Maribel y la extraña familia.