El Teatro Español Después de 1936: Evolución y Transformación
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El Teatro Español Posterior a 1936
Tras la Guerra Civil Española, la literatura se vio obstaculizada por la miseria económica, el aislamiento internacional, y la censura gubernamental y eclesiástica. El arte estuvo impregnado por la ideología nacional-católica, lo que provocó el exilio de numerosos autores. Aquellos que permanecieron en España fueron, poco a poco, revitalizando la literatura.
El Teatro de los 40 y 50
Inicialmente, una dura censura civil y eclesiástica afectó tanto a la representación como al texto, impidiendo la entrada de nuevas corrientes dramáticas, como las de Bertolt Brecht e Ionesco. El teatro predominante en España fue el teatro burgués y la alta comedia, cuyo objetivo era entretener a la clase media urbana. Entre sus creadores destacan Jacinto Benavente y Enrique Jardiel Poncela.
1. Teatro de Exilio
Los autores exiliados estrenaron obras en sus países de acogida. Algunos destacados son:
- Max Aub: Tras una etapa de vanguardia, escribió dramas sobre el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, como Morir por cerrar los ojos, que muestra el sufrimiento de los perseguidos y desterrados.
- Alejandro Casona: En su teatro poético destaca Nuestra Natacha. En el exilio, incorporó elementos sobrenaturales en obras como La dama del alba.
2. Teatro Burgués
Heredero de la alta comedia de Benavente, este teatro muestra los conflictos de la clase media y alta con una técnica cuidada, una intriga bien construida y una crítica suave. Los temas recurrentes son el amor, la familia y la defensa de los valores tradicionales. Se distinguen:
- La comedia de evasión: Con final feliz, es una variante de las comedias de ensueño.
- Drama ideológico o de tesis: A partir de 1954, este género se relacionó con la conciencia de la Guerra Civil, como en La muralla de Joaquín Calvo Sotelo.
3. Teatro Humorístico
Influenciado por la actitud lúdica de las vanguardias, este teatro se acerca a lo absurdo. La obra más representativa es Tres sombreros de copa de Miguel Mihura, escrita en 1932 pero incomprendida hasta su representación en 1952. La obra presenta diálogos y situaciones humorísticas absurdas con un trasfondo poético. Su temática gira en torno a la lucha entre el individuo y las convenciones sociales, así como las complejas relaciones entre hombres y mujeres. Tras la guerra, Mihura cosechó éxitos con comedias de intriga policiaca como Melocotón en almíbar y Maribel y la extraña familia.
Enrique Jardiel Poncela: Su obra, denominada «teatro inverosímil», basa su humor en situaciones ilógicas. Aborda temas como el amor y los enigmas, presentando personajes ingeniosos y un humor antisentimental. Entre sus éxitos de preguerra se encuentran Cuatro corazones con freno y marcha atrás, Eloísa está debajo de un almendro y Los ladrones somos gente honrada.
4. Teatro Inconformista y Existencial
Reflejo del malestar de la época, este teatro muestra un claro compromiso social. Destacan:
- Antonio Buero Vallejo: En sus inicios, emplea el realismo mezclado con simbolismo. En Historia de una escalera, la escalera simboliza la inmovilidad social y las frustraciones amorosas y laborales de unos personajes atrapados por su destino. En En la ardiente oscuridad, el tema central es la actitud del hombre ante sus limitaciones, con un mensaje político que invita a la sociedad española a abrir los ojos ante su situación.
- Alfonso Sastre: Con la creación de grupos teatrales, propuso una alternativa al teatro comercial, priorizando lo social sobre lo estético. En Escuadra hacia la muerte, aborda cuestiones existenciales. Otras obras de denuncia social y política son La mordaza y En la red.
El Teatro de los 60: Teatro de Protesta y Denuncia
En esta década, el teatro de protesta y denuncia coexistió con la comedia burguesa y el teatro de Buero Vallejo.
Buero Vallejo continuó con su enfoque ético, pero a partir de 1965 introdujo cambios, como la ubicación de las cuestiones sociales en el pasado, eludiendo así la censura. En El sueño de la razón, muestra los delirios de Goya y nos acerca a su sordera. También destacan Las Meninas y El tragaluz.
Autores como José María Rodríguez Méndez, Carlos Muñiz, Laura Olmo y José Martín Recuerda, influenciados por Bertolt Brecht, Valle-Inclán, García Lorca y Carlos Arniches, reflejaron en sus obras la vida de las clases humildes y la injusticia social, con un lenguaje tan violento como permitía la censura y un tono grotesco cercano al neoexpresionismo.
El Teatro de los 70: El Teatro Experimental
Buero Vallejo se mantuvo fiel a su estilo, incluyendo elementos de inmersión o participación del espectador. Destaca La fundación, que plantea temas como el compromiso y sus consecuencias, la pena de muerte en los regímenes totalitarios, la confusión entre ilusión y realidad, y el autoengaño.
Desde finales de los 60, se desarrolló un teatro underground al margen del teatro comercial, con técnicas más atrevidas. Este teatro se centra en temas como la falta de libertad, la injusticia y la alienación provocada por el maquinismo y el consumismo. En su técnica, emplea elementos musicales, circenses o danzas, con personajes deshumanizados y esquemáticos, y un lenguaje alegórico que alude a la situación política española. Los autores más destacados son:
- Francisco Nieva: Vinculado al postismo, creó un teatro transgresor, irracional y neobarroco, como La carroza de plomo candente, al que él mismo denominó «teatro furioso».
- Fernando Arrabal: También vinculado al postismo, su carrera abarca desde el teatro absurdo hasta el teatro pánico, un teatro desenfrenado y provocador, con un lenguaje surrealista y referencias a Pan, dios griego de la fiesta y lo irracional. Destaca Oye, patria, mi aflicción.
- Antonio Gala: Cultivó el drama simbólico moral en Los verdes campos del Edén, el realismo poético en Los buenos días perdidos y la farsa histórica en Anillos para una dama.
En estos años surge el teatro independiente, que prioriza el espectáculo sobre el texto e introduce elementos plásticos y sonoros, así como elementos de otros espectáculos o subgéneros, para romper la separación entre actores y espectadores. Con una mezcla de lo experimental y lo popular, y una intención crítica y lúdica, destacan grupos como Los Goliardos, Tábano, Els Joglars, Els Comediants y La Fura dels Baus.