De Stalingrado a Berlín: Cómo los Aliados Ganaron la Segunda Guerra Mundial

Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,36 KB

Las Victorias Clave de los Aliados (1943-1945)

Ofensiva Soviética en el Frente Oriental

A partir de febrero de 1943, el curso de la guerra cambió drásticamente tras la victoria soviética en Stalingrado, considerada un punto de inflexión decisivo. El Ejército Rojo lanzó un formidable contraataque y logró una nueva victoria clave en la batalla de Kursk. Entre 1943 y 1944, las fuerzas soviéticas no solo expulsaron a los alemanes de su territorio, sino que también avanzaron y ocuparon Rumanía, Bulgaria y Hungría. Además, colaboraron estrechamente con los guerrilleros yugoslavos del mariscal Tito, siendo fundamentales para liberar Yugoslavia del control nazi.

La Campaña de Italia: El "Vientre Blando" de Europa

Mientras tanto, en el frente occidental, la presión sobre el Eje aumentaba. En mayo de 1943, los Aliados lograron la victoria en el norte de África, asegurando el control estratégico del Mediterráneo. En julio, desembarcaron en Sicilia, una acción que provocó la caída política de Benito Mussolini. El rey Víctor Manuel III lo destituyó y nombró como primer ministro al mariscal Badoglio, quien negoció con los Aliados y facilitó su desembarco en el sur de la península italiana.

En septiembre de 1943, Italia firmó un armisticio con los Aliados. Sin embargo, las tropas alemanas reaccionaron rápidamente, ocupando el norte y centro del país. En una audaz operación, liberaron a Mussolini y lo instalaron como líder de la República de Saló, un estado títere nazi. El nuevo gobierno italiano, leal al rey, declaró la guerra a Alemania. El avance aliado por Italia fue lento y costoso debido a la tenaz resistencia alemana en la línea defensiva de los Apeninos. A pesar de ello, lograron liberar Roma el 4 de junio de 1944 y, posteriormente, Florencia en agosto.

El Día D: La Apertura del Frente Occidental

El 6 de junio de 1944, conocido como el Día D, comenzó la Operación Overlord con el masivo desembarco en las playas de Normandía por parte de tropas británicas y estadounidenses. El 15 de agosto se produjo un segundo desembarco en el sur de Francia. Estas operaciones permitieron la rápida liberación de gran parte del territorio francés: París fue liberada el 25 de agosto, seguida por Bruselas y Amberes.

En un último intento desesperado, en diciembre de 1944, los alemanes lanzaron una gran contraofensiva en las Ardenas, que fracasó estrepitosamente. Esta derrota agotó las últimas reservas alemanas y abrió el camino para que los Aliados avanzaran hacia el corazón de Alemania desde el oeste.

La Caída del Tercer Reich y el Fin de la Guerra en Europa

La Pinza sobre Alemania

A principios de 1945, el territorio alemán estaba siendo invadido por ambos frentes. Desde el este, el Ejército Rojo lanzó una arrolladora ofensiva en enero, ocupando Viena, Polonia, Checoslovaquia y gran parte de la Alemania oriental. En abril, las fuerzas soviéticas se prepararon para el ataque final sobre Berlín.

La Batalla de Berlín y la Rendición Alemana

Adolf Hitler, refugiado en su búnker en la Cancillería del Reich, se suicidó el 30 de abril de 1945, consciente de la inminente derrota. Su muerte precedió por poco la entrada de las tropas soviéticas en el centro de la capital. Berlín se rindió oficialmente el 2 de mayo. Pocos días después, el almirante Dönitz, sucesor de Hitler, firmó la rendición incondicional de Alemania.

El Ocaso del Fascismo en Italia

Paralelamente, en Italia, la resistencia alemana se desmoronó y las fuerzas alemanas capitularon el 28 de abril. Ese mismo día, Benito Mussolini fue capturado por partisanos italianos mientras intentaba huir y fue ejecutado, marcando el fin definitivo del régimen fascista en Italia.

Entradas relacionadas: