El Sistema Canovista: Pilares, Partidos y Fraude Electoral en la Restauración Borbónica Española
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El Sistema Canovista: Pragmatismo y Alternancia Fraudulenta
El sistema canovista estaba inspirado en el pragmatismo y en el modelo británico, con una monarquía parlamentaria en la que dos grandes partidos se turnaban en el poder de forma pacífica, renunciando a los pronunciamientos como forma de acceder al gobierno. Pero esta alternancia no dependía del triunfo en unas elecciones, sino de la decisión del Rey en función de una crisis política o del desgaste en el poder del partido gobernante, y se conseguía mediante el fraude electoral controlado desde arriba.
Elementos Clave del Sistema Político Canovista
El sistema político constaba de dos elementos fundamentales:
- El Rey y las Cortes: Verdaderos pilares del sistema. En estas dos instituciones esenciales quedaban depositados el poder legislativo y la soberanía, lo que suponía el establecimiento de una fórmula intermedia, distante tanto de la monarquía del Antiguo Régimen como de la monarquía democrática.
- Los dos partidos burgueses: Encargados de ejercer la actividad política.
Los Partidos del Turnismo: Conservadores y Liberales
Los dos grandes partidos que debían alternarse (conocido como turnismo) en el gobierno eran:
Partido Conservador
Fue creado en 1875 por Cánovas del Castillo, e integraba a los miembros del antiguo Partido Moderado y el de la Unión Liberal. Eran defensores del orden y los valores establecidos. Defendían una monarquía parlamentaria que fuera controlada por una oligarquía financiera (mediante el sufragio censitario), eran partidarios de la limitación de libertades (prensa, cátedra, asociación), de la confesionalidad católica del Estado y del proteccionismo económico.
Partido Liberal
Creado en 1880 y liderado por Sagasta. Difería poco del Conservador, ya que representaba los intereses de la clase media y la burguesía, aunque su base social era más amplia. Integraba a demócratas, radicales y algunos republicanos moderados. Más preocupados por las reformas sociales y por la educación, defendían la soberanía nacional, el sufragio universal, unas libertades más amplias (incluida la de asociación y culto), eran laicos y partidarios del librecambismo. Pretendía incorporar a la Restauración los aspectos menos radicales de la Revolución de 1868.
El Procedimiento del Fraude Electoral: Encasillado y Caciquismo
El instrumento para hacer efectivo el turno de partidos era el falseamiento del proceso electoral, basado en el reparto previo de las circunscripciones, el encasillado, el fraude electoral o pucherazo y el caciquismo. El mecanismo era el siguiente:
- El Rey nombraba un nuevo Jefe de Gobierno, perteneciente al partido en la oposición, y disolvía las Cortes.
- El nuevo Gobierno convocaba elecciones y manipulaba los resultados para obtener la mayoría en las Cortes.
Los dos partidos tenían su propia red clientelar organizada para asegurarse los resultados electorales adecuados. En Madrid estaba la oligarquía, integrada por altos cargos políticos y personajes influyentes (ministros, diputados, propietarios de periódicos, etc.); en las capitales de provincias la figura clave era el Gobernador Civil; y en las comarcas, pueblos y aldeas estaban los caciques locales, personas con poder económico e influencias que podían orientar el voto de mucha gente que dependía de ellos.
El "Encasillado"
Cuando se disolvían las Cortes y se convocaban elecciones, el Ministro de la Gobernación desde Madrid enviaba a los Gobernadores Civiles de cada provincia la lista de los candidatos que tenían que salir elegidos en cada localidad (los encasillados).
El "Caciquismo"
Los Gobernadores Civiles comunicaban el listado de los encasillados a los alcaldes y caciques locales, que se encargaban de la manipulación directa de dichos resultados electorales utilizando distintos procedimientos: tráfico de favores (patronazgo), actitudes protectoras hacia los electores, obstáculos, amenazas, extorsiones, compra de votos o, como último recurso, el