El Poder de los Símbolos: Significado, Diferencias con los Signos y su Rol en los Sacramentos
Enviado por Chuletator online y clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 3,76 KB
El Universo de los Símbolos y su Vínculo con los Sacramentos
La Capacidad Humana de Simbolizar
Desde un punto de vista teológico, los sacramentos tienen una estructura fundamental común con otras realidades humanas. Son posibles gracias a que el ser humano es un ser con capacidad de simbolizar. Los símbolos forman parte de nuestra cultura e incluso de nuestra identidad personal y han sido objeto de estudio desde muchas disciplinas. Por tanto, podemos constatar la omnipresencia de los símbolos en cualquier ámbito donde se desarrolla la vida humana. Comprender lo que es un símbolo en toda su amplitud supone comprender lo que son los sacramentos.
El Lenguaje: Entre la Denotación y la Connotación
El lenguaje humano tiene una función denotativa (decir las cosas tal y como son), pero su riqueza crece cuando se desarrolla la función connotativa (uso de la palabra en sentido figurado, refranes, poesía…). Cuando se desarrolla esta función connotativa, la palabra deja de significar lo que significa en sí misma, portando significados nuevos. Si alguien se encuentra en sintonía consigo mismo o con la persona que se expresa a través de ese lenguaje, accede a un universo mayor que el que le proporciona la literalidad de los términos. Por tanto, la palabra crea universos.
En ese plus, el lenguaje se convierte en simbólico y la palabra evoca los sentimientos que siente la persona que la pronuncia. Por otro lado, el arte, la música o la pintura poseen en sí mismos una capacidad simbólica que también supera la mera plasticidad estética.
Diferencia Fundamental entre Símbolo y Signo
Dentro de los símbolos, los sacramentos son acciones simbólicas, es decir, ritos. Igualmente, los símbolos que tienen como forma acciones concretas forman parte de nuestra vida cotidiana: besos, abrazos, aplausos, vítores…
Es importante distinguir símbolo de signo. Los signos quieren expresar aquello que indican (por ejemplo, una señal de stop indica "parar"). Para distinguirlos de los símbolos, establecemos el criterio de que cualquier persona que ve un signo puede saber inmediatamente lo que se quiere expresar.
El símbolo, en cambio, remite a una realidad completamente distinta. La persona que lo percibe tiene que estar, de algún modo, iniciada en su significado. El significado de un símbolo permanece oculto a la persona que no ha entrado antes en contacto con el valor simbólico de un objeto, acción o palabra. Por tanto, el significado de los símbolos nunca es abarcable en su totalidad.
La Interpretación del Símbolo: Una Dinámica Introductoria
Para que una persona conozca el significado que se le abre en los símbolos, se tiene que dar una dinámica introductoria. La persona ante la que se presenta el símbolo tiene que haber entrado en contacto con el significante y el significado previamente, a través de experiencias pasadas compartidas, vivencias culturales o personales. Es importante señalar que el nuevo universo de significado al que entra la persona a través del símbolo debe permitir que deambule por él. Si este universo queda agotado por una explicación tan abarcante que no permita ese movimiento, será la muerte del símbolo.
Etimología de la Palabra "Símbolo"
La palabra símbolo proviene del griego; etimológicamente significa "tirar conjuntamente" y "reunir". Con esta palabra se nombraba el objeto que representaba un pacto o un acuerdo y que era partido en dos. Cada persona conservaba una parte. Al volver a unirla con la otra, se ratificaba que la persona que la poseía era el poseedor originario.