Simbolismo y Transformación en la Narrativa Infantil: Interpretación de Tres Cuentos Clave
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El niño de los hornos: Símbolos de rechazo y locura infantil
Observemos los signos de indicio: el recién nacido parece un conejillo despellejado, y además, llora.
El rechazo paterno y el acto de locura
Su hermanito ve la espalda de todos inclinados sobre el niño, y sobre todo, la del padre, que se convierte en símbolo de desamor cuando este le pega por querer tocar al recién nacido.
Al sentirse rechazado, el niño realiza un acto de locura: cuando todos dormían, coge al bebé y lo mete dentro del horno encendido.
La transformación simbólica del horror
Debemos fijarnos cómo al final la narradora habla del hermano convertido en conejo despellejado, mientras que al principio el hermano era «como» un conejillo despellejado. Es decir, al principio no se pone en duda la condición humana del niño, mientras que al final, se nos presenta solo como animal, quizá para atenuar el horror.
Último capítulo: Mar y la búsqueda del paraíso
El protagonista del cuento es un niño enfermizo y sensible, al que el médico le receta una cura de mar. Los familiares hacen rápidos preparativos de viaje y el niño, que nunca ha visto el mar, se dedica a inventarlo.
Decepción, curiosidad y el encuentro final
Cuando el niño descubre el mar, experimenta una profunda decepción que le lleva a avergonzarse de sus ensueños y de su ingenuidad: el mar real no se corresponde en absoluto con el imaginado.
Venciendo su timidez, se dirige a la orilla para comprobar hasta dónde le llega el agua. Guiado por su curiosidad, va adentrándose en el mar, que inesperadamente, va creciendo hasta ahogarlo.
Roles y simbolismo de los personajes
El Niño
Es el personaje activo que busca y encuentra el misterioso paraíso. Su inocencia es premiada con la inmortalidad eterna.
El Mar
Es el personaje pasivo que atrae imaginativamente la atención infantil y sirve como vehículo de salvación.
Los Familiares
Actúan en el cuento como un coro de incomprensión que, al carecer de toda fantasía, no se dan cuenta de que algo maravilloso ha tenido lugar cerca de ellos. Lloran desconsoladamente por la muerte del niño, sin entrever el prodigio.
El Médico y la Enfermedad
El médico es un personaje fugaz, cuya misión es poner en contacto, mediante el diagnóstico profesional, al niño con su salvación. La enfermedad es un pretexto temático que tiene como función poner en marcha la fantasía infantil.
La sed y el niño: Metamorfosis y conexión emocional
La sed es el indispensable puente emocional que hace posible la transformación del niño en fuente. El cuento presenta tres momentos típicos y bien delimitados:
Identificación sentimental
Tiene lugar la identificación sentimental entre sujeto y objeto. El niño acudía todas las tardes a la fuente para paladear su frescor jubiloso.
La Ruptura y la Indignación
Se produce la ruptura: los hombres desvían un día el caudal de las aguas, y el caño del surtidor, como un ojo apagado, es un islote de silencio y pesar que hace estallar la indignación infantil.
A partir de este instante, el niño se comporta como el enamorado al que han separado del objeto de su amor: se niega a beber, y su ser se convierte en un montoncito de ceniza y sed, que el viento esparce por la tierra.
La Encarnación y la Fuente Eterna
El alma del niño se encarna en la fuente ilimitada, tenazmente melodiosa, que lleva su mensaje de frescura hasta el océano.