La Ruta Histórica de Atenas: Del Puerto de El Pireo a la Majestuosidad de la Acrópolis
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El Pireo y los Muros Largos: La Defensa de Atenas
Al llegar por mar a Atenas, lo primero que aparece es el puerto de El Pireo, el más grande de Grecia y quizás su mejor puerto natural. Temístocles comenzó la fortificación de El Pireo en el año 493-492 a.C. Después de la victoria griega en la batalla de Platea, la ciudad de Atenas fue reconstruida, quedando unida a El Pireo por los Muros Largos, lo que la hizo prácticamente inexpugnable mientras tuviera el dominio del mar. Desde El Pireo hasta Atenas había unos 10 km a través de los Muros Largos.
El Centro Político y Mercantil: El Ágora
Al entrar en la ciudad, se podía ver a su izquierda, cerca de la muralla, la Pnix, una gran ladera abierta donde se reunía la Asamblea. Se pasaba entonces desde el Areópago (colina de Ares), una gran roca pelada sagrada desde tiempos inmemoriales, y la Acrópolis hasta el Ágora. Este era el centro neurálgico de Atenas.
Edificios Clave del Ágora
A la izquierda se hallaban los principales edificios administrativos y religiosos:
- El Estrategeion o Cuartel General de los Estrategos.
- La Tolos (casa redonda de los magistrados).
- El Metroon (archivo).
- El templo de Apolo Patrio y la columnata de Zeus.
Detrás del Metroon se encontraba el Buleuterion. Aún se puede contemplar el Templo de Hefesto, el mejor conservado de los templos griegos. En el propio Ágora se alzaban grandes altares en honor a Zeus y de los 10 héroes epónimos de Atenas, así como magníficas columnatas de mármol (estoas) donde la gente podía reposar y conversar a la sombra. En el Ágora no solo se hallaba la sede del Gobierno, sino también el mercado y el centro mercantil de Atenas.
La Acrópolis: El Corazón Sagrado de Atenas
Yendo hacia el este, entre la multitud de gente que negociaba o conversaba mientras paseaba, se llegaba a la Vía Panatenea, que conducía hasta la Acrópolis.
Acceso y Propileos
Subiendo por la empinada vía, a la derecha se podía ver el pequeño Templo de Atenea Niké, construido para conmemorar la victoria sobre los persas. Después se atravesaba la gran puerta monumental, los Propileos, diseñada por Mnesicles para equilibrar el conjunto, pero no terminada nunca, porque el estallido de la guerra en el 431 a.C. interrumpió el trabajo. Aun así, era una construcción bella e impresionante en la que se incluía un museo.
El Partenón y la Estatua de Atenea
Tras pasar los Propileos, se encontraba el Partenón y, frente a él, la gran estatua de bronce de Atenea Prómaco. El templo poseía la forma tradicional de una cella, en la que se erigía la estatua de la diosa, rodeada por un peristilo de columnas dóricas.
Diseño y Escultura
El arquitecto, Ictino, incorporó muchas sutilezas en un diseño sencillo, y estas dan al templo una gracia y ligereza únicas, a pesar de su gran tamaño. Las esculturas que adornan los dos frontones, las 92 metopas y el friso que recorre toda la cella fueron diseñados por Fidias, amigo de Pericles.
En el friso se reproducía la gran procesión de las Panateneas, en la que cada 4 años representantes del pueblo de Atenas ofrendaban un nuevo vestido a su diosa patrona. Dentro de la cella se encontraba la gran estatua de Atenea, de pie y totalmente armada, realizada con marfil y oro. Su contemplación producía tal impacto que nadie podía mirarla sin temor y admiración.
El Erecteion y el Recinto de Dionisio
Al oeste del Partenón, se hallaba el Erecteion, consagrado a Erecto, el rey fundador de Atenas, a Poseidón y a Atenea. El templo presenta una planta irregular con 3 pórticos, cada uno de un estilo diferente, y está ubicado en el santuario más antiguo de la Acrópolis. Aquí se podían ver el olivo sagrado que Atenea regaló al pueblo de Atenas y la serpiente sagrada, que encarnaba el espíritu de Erecteo.
Cruzando al borde este de la Acrópolis, detrás del Partenón, y mirando hacia abajo, se podía ver el recinto de Dionisio. Allí se encontraban el teatro y el templo de Dionisio. Estos y otros edificios formaban parte del programa de Pericles y fueron sufragados con los tributos de los aliados.