La Rusia Zarista y el Origen de la Revolución de 1905
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,5 KB
1. La Rusia zarista a principios del siglo XX
Rusia seguía anclada en el Antiguo Régimen. Mantenía una monarquía absoluta en la que el zar concentraba el poder supremo del Estado y lo ejercía sin límites.
Estructura política y social
- Política: Se apoyaba en la nobleza, la Iglesia ortodoxa, el ejército y la burocracia. Existía un parlamento llamado Duma, cuyos poderes eran muy limitados, pues el zar podía convocarlo o disolverlo cuando lo deseaba. No se reconocían las libertades políticas ni los derechos de las personas, y los opositores eran perseguidos.
- Economía: Seguía siendo agraria. El 80% de la población eran campesinos; en el campo se mantenía una estructura feudal de la propiedad y el campesinado vivía en la miseria. A finales del siglo XIX se inició una industrialización; las industrias pesadas y la construcción hicieron crecer el proletariado.
Principales fuerzas políticas
- Partido Socialista Revolucionario: Pensaba que la verdadera fuerza revolucionaria era el campesinado y su líder era Kerensky.
- Partido Constitucional Demócrata: Era partidario de derrocar el absolutismo zarista y convertir a Rusia en una monarquía constitucional.
- Partido Obrero Socialdemócrata Ruso: De ideología marxista, se dividió en dos grupos: los mencheviques (moderados y partidarios de colaborar en un régimen liberal) y los bolcheviques (radicales liderados por Lenin, que rechazaban el sistema burgués y querían la dictadura del proletariado).
2. La Revolución de 1905
En 1905, el ejército zarista fue derrotado por las tropas japonesas; se produjeron disturbios tanto por el descontento ante la derrota como por la crisis económica.
El Domingo Sangriento y sus consecuencias
La Revolución se desencadenó el 9 de enero. Los manifestantes no pretendían destruir el zarismo, sino mejorar sus condiciones de vida y forzar reformas políticas. La respuesta fue una violenta represión y ese día se conoce como Domingo Sangriento. La oleada de protestas y huelgas duró varios meses. Los campesinos y obreros se agruparon en soviets.
El zar tuvo que hacer algunas concesiones, que se recogieron en el Manifiesto Imperial emitido en octubre. Sin embargo, el zar volvió a incumplir sus compromisos y regresó a gobernar sin contar con la Duma.