El Romanticismo Musical: Chopin, Liszt, Schumann y la Sinfonía
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Frédéric Chopin (1810-1849)
Nacido en Polonia, Chopin desarrolló su carrera artística en París. Revolucionó la técnica pianística con sus Estudios opus 10 y 25, creando un nuevo mundo sonoro para su instrumento. Inspirado en temas folclóricos polacos, compuso Mazurkas y Polonesas llenas de innovaciones melódicas, rítmicas y armónicas.
Chopin escribió casi exclusivamente para piano, en"pequeñas forma" como nocturnos, polonesas, valses y mazurkas, y en formas más extensas como sonatas, scherzos y baladas. Todas ellas reflejan la esencia del músico romántico: sentimiento, intimidad y exaltación.
Además de estas piezas, Chopin compuso dos conciertos para piano y orquesta, una sonata para violonchelo y piano, y otras obras menos importantes para piano con acompañamiento orquestal. Su influencia en otros pianistas es incalculable, ya que sus ideas técnicas han ayudado a formar generaciones de músicos.
Franz Liszt (1811-1886)
Compositor y pianista húngaro, amigo íntimo de Chopin, Liszt fue el pianista más famoso de su época. Inspirado en el violinista italiano Paganini, buscó igualar su técnica virtuosa en el piano. Su obra es una de las más difíciles del Romanticismo.
Mientras que el Romanticismo de Chopin es íntimo y poético, el de Liszt es brillante y espectacular. Sus facultades pianísticas eran tan extraordinarias que sus contemporáneos consideraban algunas de sus obras imposibles de tocar.
Escribió más de 1300 obras, entre las que destacan los Estudios de ejecución trascendente, los Estudios Paganini y la Sonata en si menor. Como Chopin, Liszt también se dedicó profundamente a la enseñanza, influyendo en generaciones de músicos.
Robert Schumann (1810-1856)
Nacido en Sajonia, Schumann fue el impulsor del ideario romántico. Una lesión en la mano le impidió ser un virtuoso del piano, por lo que compuso para su esposa Clara Wieck, la pianista más famosa del momento.
Sus obras más importantes son las pequeñas composiciones agrupadas en colecciones como Carnaval, Álbum de la juventud, Kriesleriana o Fantasía. El pianismo de Schumann es denso, pensado y dramático, con una dificultad de ejecución que surge de la naturaleza armónica, melódica y estructural de su música.
La Sinfonía
Beethoven sentó las bases para la sinfonía romántica, tanto en la formación de la orquesta como en la forma de componer la obra. Los compositores románticos posteriores se vieron influenciados por su esquema formal.
Franz Schubert (1797-1828)
Autor de nueve sinfonías de influencia beethoveniana, destacan la Sinfonía Incompleta y la número nueve, llamada La grande o La romántica.
Felix Mendelssohn (1809-1847)
Cultivó todos los géneros, excepto la ópera. Compuso cinco sinfonías, entre las que destacan la Escocesa y la Italiana. Es considerado el más clásico de los románticos por su interés en compositores anteriores como Bach.
Johannes Brahms (1833-1897)
Compuso cuatro sinfonías que destacan por su lenguaje armónico y rítmico. Son una síntesis del ideal romántico con el formalismo beethoveniano, siendo la primera sinfonía de Brahms considerada como la décima de Beethoven.
El Poema Sinfónico
La gran fantasía romántica dio lugar al poema sinfónico, una forma musical menos estricta que la sinfonía, que permitía al músico expresar sus sentimientos con mayor libertad.
Hector Berlioz (1803-1869)
Gran renovador de la orquesta, compuso la Sinfonía fantástica y Harold en Italia, obras de gran contenido descriptivo.
Franz Liszt (1811-1886)
Su sinfonismo fue descriptivo. Además de la sinfonía Fausto, compuso doce poemas sinfónicos. Su música tuvo una orquestación moderna e innovaciones armónicas, como en Preludios, Mazeppa y Lo que se escucha en las montañas.