Reyes Católicos: Unificación de España, Concordia de Segovia y Conquista de Granada

Enviado por Anónimo y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,95 KB

1. La consolidación de la Monarquía Hispánica: Los Reyes Católicos

El ascenso de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón sentó las bases para la unificación de España y la creación de un Estado moderno. Su llegada al poder no estuvo exenta de conflictos, tanto diplomáticos como militares.

Acceso al trono y unificación del poder

Tras la muerte de Enrique IV, hermanastro de Isabel, surgieron tensiones sobre el rol que Fernando de Aragón desempeñaría en el gobierno de Castilla. Para resolver estas disputas, se firmó la Concordia de Segovia en enero de 1475, un acuerdo que definió la distribución del poder:

  • Titularidad del reino: Isabel fue reconocida como la única propietaria del reino de Castilla, con derechos sucesorios para sus descendientes. Fernando recibiría el título de rey de Castilla, no solo de consorte.
  • Administración: Isabel controlaría los nombramientos de cargos públicos. Los impuestos se destinarían prioritariamente a Castilla, y el excedente sería administrado conjuntamente.
  • Poder religioso: La elección de cargos eclesiásticos sería conjunta, pero en caso de desacuerdo, la decisión final recaería en Isabel.
  • Gobierno: Las decisiones se tomarían conjuntamente cuando ambos monarcas estuvieran presentes y de forma individual en su ausencia.

Este acuerdo, sin embargo, no evitó la Guerra de Sucesión Castellana (1475–1479). El conflicto enfrentó a dos pretendientes al trono:

  • Isabel de Castilla, apoyada por parte de la nobleza castellana y la Corona de Aragón.
  • Juana la Beltraneja, hija de Enrique IV, cuya legitimidad era cuestionada. Contó con el apoyo clave de Alfonso V de Portugal, quien se casó con ella para intentar unir ambas coronas.

La guerra tuvo una dimensión tanto civil como internacional, involucrando a Portugal y Francia. El hito militar y político más relevante fue la Batalla de Toro (1476), que, aunque militarmente indecisa, consolidó la posición de Isabel y Fernando, debilitando progresivamente a sus oponentes. El conflicto concluyó con el Tratado de Alcaçovas (1479), que reconoció a Isabel como reina legítima de Castilla, aseguró a Portugal el dominio sobre sus territorios en África y el Atlántico, y confirmó el control castellano de las Islas Canarias.

La unidad territorial

Una vez consolidado su poder interno, los Reyes Católicos se enfocaron en la unificación territorial de la península:

  • Conquista de Granada (1482–1492): Durante diez años, los ejércitos castellanos aplicaron una estrategia de asedio para someter al último reino musulmán de la península. Las divisiones internas entre el rey Boabdil y su tío El Zagal debilitaron la resistencia nazarí. La guerra culminó el 2 de enero de 1492 con la entrega de las llaves de Granada por parte de Boabdil, poniendo fin a la Reconquista.
  • Anexión de Navarra (1512): Aprovechando una guerra civil navarra entre los bandos beamontés y agramontés, Fernando el Católico, ya viudo, intervino en apoyo de los beamonteses. Un ejército dirigido por el duque de Alba conquistó el reino, que fue incorporado a la Corona de Castilla.
  • Política de alianzas con Portugal: Se buscó la unificación ibérica a través de alianzas matrimoniales, casando a su hija Isabel con el rey Manuel I de Portugal. Tras la muerte de esta y de su hijo, la alianza se renovó con el matrimonio de Manuel I con María, otra de las hijas de los Reyes Católicos.

Estos procesos de unificación sentaron las bases para que comenzara a hablarse de una "nación española".

Entradas relacionadas: