La Revolución de la Subjetividad: Fundamentos del Pensamiento Moderno y el Método Cartesiano
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La Nueva Mentalidad Moderna: El Giro hacia la Subjetividad
Mientras que la Filosofía Antigua toma como punto de partida de su reflexión una realidad objetiva (el mundo y el ser), y la Filosofía Medieval se centra en Dios, la Filosofía Moderna se traslada al terreno de la subjetividad. Este cambio fundamental plantea dudas sobre la posibilidad de un conocimiento objetivo de la realidad.
Causas y Fundamentos de la Modernidad
Este giro epistemológico es consecuencia de los distintos acontecimientos que tienen lugar al final de la Edad Media (políticos, sociales, culturales, etc.), los cuales abren las puertas a la modernidad. La Revolución Científica, en particular, abre paso a una mentalidad filosófica que intenta resolver la crisis de la conciencia medieval, fundamentando la vida sobre bases sólidas.
Esta nueva mentalidad se apoya en la confianza renovada en la razón, especialmente en la matemática, que es la base de la Revolución Científica. El pensamiento moderno se presenta como una exploración de la razón, ya sea teórica o práctica.
El Racionalismo y sus Pilares
El Racionalismo enfatiza la importancia de las ideas de Duda y Evidencia. La duda no debe conducir al escepticismo, sino que debe ser una herramienta constructiva para edificar el conocimiento.
Características Centrales del Racionalismo
- Razón: Confianza renovada en la razón, sobre todo en la matemática. Prioridad de la razón sobre la experiencia y desconfianza de los sentidos.
- Modelo: Adopción del modelo matemático, influenciado por la nueva física.
- Deducción: Carácter deductivo del método científico.
- Innatismo: La razón posee ideas innatas, contenidos que se encuentran en la mente desde el nacimiento.
René Descartes: El Fundador del Método
Descartes vive en una época de grandes cambios (Reforma de la Iglesia, Revolución Científica, etc.). Es una etapa de inestabilidad intelectual, donde el sujeto no sabe en qué puede creer. Por ello, elabora un método de conocimiento basado en cuatro reglas:
- Evidencia: Aceptar solo aquello que se presente a la mente de forma tan clara y distinta que no pueda dar lugar a duda (evidencia = verdad). El saber debe ser claro (que no lleve a error) y distinto (que no se pueda confundir).
- Análisis: Dividir las dificultades en tantas partes como sea posible para resolverlas mejor.
- Síntesis: Conducir ordenadamente los pensamientos, ascendiendo gradualmente de lo más simple a lo más complejo.
- Enumeración y Revisión: Realizar recuentos completos y revisiones generales para asegurarse de no omitir nada.
La Duda Metódica y sus Conclusiones
Con este método, Descartes somete todo el saber tradicional a la duda para desechar los conocimientos dudosos y llegar a uno indubitable. Sus conclusiones iniciales son:
- Crítica a la Experiencia Sensible: Gran parte del saber tradicional está basado en la experiencia sensible, y los sentidos a veces nos engañan.
- Crítica al Poder Discursivo de la Razón: No siempre se razona de forma correcta (ejemplo: el amor es ciego, Dios es amor, luego Dios es ciego).
- Crítica al Saber Matemático: ¿Y si existe un genio maligno que nos lleva a considerar como evidente cosas que no lo son?
Al dudar de todo, llega a la primera verdad irrefutable: «Pienso, luego existo» (la Res Cogitans).
Las Tres Sustancias Cartesianas
Tipos de Ideas
Descartes clasifica las ideas que encuentra en la mente en tres tipos:
- Adventicias: Percibidas a través de los sentidos (vienen de fuera).
- Facticias: Provienen de la imaginación (construidas por el sujeto).
- Innatas: Se encuentran en el sujeto desde su nacimiento (ejemplo: nacemos con la idea innata de un ser perfecto e infinito).
La Garantía de Dios
El sujeto tiene la idea innata de un ser perfecto e infinito. Mediante el Argumento Ontológico, Descartes concluye que Dios existe (la Res Infinita). Puesto que Dios es perfecto y bueno, no puede ser un engañador. Esta perfección divina garantiza que aquello que conocemos a través de la evidencia es verdad.
Gracias a esta garantía divina, Descartes puede volver a confiar en la existencia de un mundo exterior (la Res Extensa), ya que Dios, al ser bueno, garantiza que todo cuanto conocemos con claridad y distinción es verdadero.
La Res Cogitans (Sustancia Pensante)
El yo, la conciencia, la primera verdad indubitable.
La Res Infinita (Sustancia Infinita)
Dios, el ser perfecto y garante de la verdad.
La Res Extensa (Sustancia Extensa)
El mundo material, garantizado por la bondad de Dios.
Problemas y Aspectos Novedosos
Problemas Filosóficos
Uno de los problemas que plantea el sistema cartesiano es la ambivalencia de Dios: si es omnipotente (todo lo puede), ¿podría ser malo o engañador? Descartes resuelve esto apelando a la perfección intrínseca de Dios.
Aspectos Novedosos (Criticismo)
Mientras que otras filosofías confían en la capacidad del ser humano para conocer la realidad, Descartes se plantea la necesidad de fundamentar el conocimiento (Criticismo). Lleva a cabo una verdadera Revolución Copernicana al establecer primero su existencia como sujeto pensante y derivar de ella la existencia de Dios y del mundo. Su razonamiento sugiere que es la razón humana la que justifica la existencia de Dios y, por extensión, la del mundo exterior.