La Revolución Industrial en España: Siderurgia, Textil, Minería y Ferrocarril (1800-1900)

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El desarrollo industrial en España (Siglos XVIII y XIX)

La consolidación de la industria siderúrgica en el País Vasco

...hornos. Pero fue en el País Vasco donde, a partir de 1876, se consolidó una potente industria siderúrgica. Las razones de su éxito se hallan en la creación de un eje comercial por el cual se exportaba hierro, abundante y de gran calidad, a Inglaterra, a cambio de la importación de carbón de coque galés que era mejor y más barato. A partir del desarrollo siderúrgico, la industria vasca se diversificó y aparecieron nuevas empresas de construcción mecánica y naval. Además, se creó un importante sector bancario que proporcionó apoyo financiero a la industria.

La industria textil en Cataluña: de las indianas a la mecanización

A mediados del siglo XVIII, en Cataluña ya existía una importante producción manufacturera de indianas. La prohibición, en 1802, de importar algodón hilado estimuló la proliferación de hilaturas y el nacimiento de la moderna industria textil. Hacia 1830, esta industria textil inició un proceso de mecanización instalando las máquinas de hilar que se utilizaban en Gran Bretaña y, en 1833, empezó a funcionar la primera máquina de vapor. La mecanización de las fábricas, que se llamaban vapores, tuvo un gran impulso entre 1830 y 1860.

Cataluña carecía de carbón y tenía que importarlo, por mar, desde Asturias o Gales, lo cual encarecía la producción. Así, muchas industrias se localizaron en la franja marítima, cerca del puerto de Barcelona, por donde llegaban las materias primas. Pero a partir de 1860, muchas industrias se establecieron en los márgenes de los ríos para poder sustituir el carbón por energía hidráulica, creándose colonias industriales.

Minería y Ferrocarril: La explotación masiva de recursos

La explotación minera y la Ley de 1868

El subsuelo español es rico en yacimientos mineros y su explotación masiva se inició a partir de la legislación de minas de 1868. Destacaron por su importancia los yacimientos de plomo, cobre, mercurio y zinc. Para recaudar fondos y paliar la deuda de Hacienda, la explotación de muchos de estos yacimientos se concedió a compañías extranjeras, sobre todo francesas e inglesas. Además, la mayor parte del mineral extraído fue exportado a Europa, donde la demanda era mayor que la española.

Carbón y Hierro: Suministro para la Siderurgia

Las dos principales actividades mineras de este período estaban relacionadas con el carbón y el hierro, debido a la expansión de la siderurgia. Los yacimientos hulleros más importantes se hallaban en Asturias. Pero el carbón asturiano era de mala calidad y tuvo que hacer frente a la competencia del carbón galés, de mayor poder calorífico. Las principales minas de hierro estaban en Vizcaya. Dado que este mineral tenía poco fósforo, resultaba de gran calidad para ser utilizado en la fabricación de acero. La escasa demanda interior hizo que la inmensa mayoría de la producción de hierro fuera exportada. El auge de las exportaciones convirtió a España en el principal suministrador de este mineral de Europa.

La construcción del ferrocarril y sus efectos (Ley de 1855)

A pesar de las iniciativas anteriores, la construcción de una amplia red de ferrocarriles tuvo que esperar a la Ley General de Ferrocarriles de junio de 1855. Entre los años 1856 y 1865 se tendieron en España alrededor de 4500 km de vía y entre 1876 y 1885, unos 3000 km más. La necesidad de construir con rapidez el tendido ferroviario, para estimular el comercio interior, hizo que la mayoría de materiales fuesen importados, dada la incapacidad de la siderurgia española para cubrir la demanda de hierro. De esta forma, la siderurgia española no aprovechó la ocasión de beneficiarse del aumento de la demanda provocado por la construcción del ferrocarril.

Además, la red se construyó siguiendo una estructura radial, con centro en Madrid, y con un ancho entre carriles mayor que la mayoría de las líneas europeas. Ello dificultó los intercambios con el resto de Europa, ya que obligaba a transbordar las mercancías en la frontera, con el consiguiente aumento de costes y tiempo. Pero a pesar de todas estas limitaciones, el ferrocarril tuvo efectos positivos para la economía española, puesto que favoreció el traslado de personas y mercancías, ayudando a su vez a la formación de un mercado nacional.

La industria española desde finales del siglo XIX

A pesar de la importancia que seguía teniendo el sector agrícola, a finales del siglo XIX la industria española se diversificó y se extendió a nuevas regiones.

Nuevas energías y nuevas industrias

Desde finales del siglo XIX se...

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