Por qué la Revolución Industrial comenzó en Gran Bretaña: causas, energía y transformaciones

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La Revolución Industrial en la Gran Bretaña

La Revolución Industrial sucedió en Inglaterra porque, además de reunir las dos características necesarias que presentaba Europa —el nivel de manipulación racional de la naturaleza y la libertad para pensar y tomar iniciativas—, se unieron otras características importantes. Un siglo antes se había puesto fin al absolutismo monárquico y, por lo tanto, se daba una situación social, política y cultural adecuada para el avance posterior de la industrialización.

Factores geográficos, demográficos y económicos

La situación geográfica de Inglaterra era ideal: al ser una isla estaba protegida y resguardada. La población inglesa no era muy elevada, pero tenía ingresos relativamente altos y las actividades agrarias y manufactureras estaban muy avanzadas. Por último, el Imperio Británico siguió expandiéndose y logró el dominio de ultramar. Todas estas características forman el rompecabezas que explica por qué la industrialización se dio en Inglaterra antes que en ningún otro país.

Tecnología, máquinas y energía

La Revolución Industrial se caracteriza por el frecuente uso de la tecnología y por continuas alteraciones en la función de producción. El cambio tecnológico se caracterizó por un gran empleo de máquinas, energía y materias primas. A partir de este momento será la máquina la que marque el ritmo de la producción y no los operarios. Para poder sostener estos niveles de producción era necesario disponer de grandes cantidades de energía: hasta entonces, la oferta de energía había sido orgánica, y la posesión de carbón permitió a Inglaterra disponer de energía en cantidades crecientes y sostenidas, necesaria para la industrialización. Al mismo tiempo, la energía fue utilizada cada vez más en las zonas que lo permitían; llegó a competir con el vapor.

Materias primas y mercados

Además, comenzaron a consumirse en grandes cantidades el algodón y el hierro. La demanda de algodón creció con la industrialización hasta límites insospechados, y su oferta pudo mantenerse gracias a la colonización del sur de Estados Unidos y a la esclavitud. El hierro empezó a extraerse a gran escala para suplir la gran demanda (ferrocarriles). Las fábricas eran los complejos industriales en los que se daba el sistema productivo caracterizado por la combinación de maquinaria, energía y materias primas: aquí máquinas y trabajadores debían combinarse para alcanzar las producciones y productividades fijadas.

Transición demográfica

Se dio un cambio de un régimen demográfico a otro, del preindustrial al moderno. Se produjo un proceso conocido como la transición demográfica, caracterizado por fuertes aumentos de la población. La población inglesa casi se triplicó; esto se debe a la ausencia de crisis de mortalidad: ese desfase en el tiempo entre la evolución de la natalidad y la mortalidad explica el crecimiento de la población inglesa. La población inglesa fue la primera en iniciar esta transición y coincidió con la Revolución Industrial.

Revolución agraria y cambios en el campo

La industrialización no se hubiera podido consolidar sin los cambios en el sector agrario. Se dio la revolución agraria: se introdujeron nuevas técnicas agrícolas, como el sistema de rotación de Norfolk y los cercamientos (enclosures), entre otros cambios. Estas transformaciones aumentaron la productividad agraria y liberaron mano de obra para la industria.

Transporte

El estado de las carreteras inglesas a principios del siglo XVIII era desastroso. Sin embargo, las características físicas de Inglaterra propiciaron un buen transporte fluvial: los ríos sirvieron como medio de comunicación. Además, con la producción de hierro, se llegó a producir hierro en barras que facilitó mejoras en la infraestructura, como canales y, más adelante, vías férreas.

Resumen de factores clave

  • Situación política y social: fin del absolutismo y ambiente favorable a la iniciativa.
  • Ventajas geográficas: condición insular y transportes fluviales.
  • Recursos energéticos: disponibilidad de carbón.
  • Materias primas: algodón e hierro a gran escala.
  • Cambios agrarios: rotación de cultivos y cercamientos.
  • Transformaciones demográficas: aumento sostenido de la población.
  • Expansión imperial: mercados y recursos coloniales.

Todas estas causas y procesos interactuaron para hacer de Inglaterra el lugar donde la industrialización se consolidó primero, marcando el inicio de profundas transformaciones económicas, sociales y tecnológicas que se expandirían posteriormente por Europa y el mundo.

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