La Revolución Francesa (1789-1791): De los Estados Generales a la Constitución

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Los Estados Generales y el Origen de la Revolución Francesa

El 5 de mayo de 1789 se reunían en Versalles los Estados Generales. Cada estamento deliberaba por separado y después emitía un voto. Los estamentos privilegiados siempre imponían sus puntos de vista, ya que contaban con dos votos (Nobleza y Clero). El Tercer Estado, aunque representaba a la gran mayoría de Francia, solo contaba con un voto.

La disputa por la forma en que debían reunirse y votar los estamentos fue el desencadenante de la Revolución. Los representantes del Tercer Estado habían pedido en los Cuadernos de Quejas que se votara por cabeza y no por estamento, y que se duplicara el número de representantes del Tercer Estado. El rey aceptó doblar el número de diputados del Tercer Estado, pero no aceptó el voto por cabeza.

De la Revuelta Institucional a la Revolución Popular

La revolución institucional comenzó el 10 de junio, cuando los diputados del Tercer Estado solicitaron a la nobleza y al clero deliberar en común y no por separado. Pensaban que todavía podían obtener el voto por cabeza, con lo que lograrían el apoyo de los nobles y eclesiásticos partidarios de las reformas. Pero los estamentos privilegiados se negaron a reunirse con el Tercer Estado, y este se autoproclamó Asamblea Nacional, con plena capacidad de decisión política y de votar impuestos.

Esta decisión era un acto revolucionario, por lo que el rey anuló todas las decisiones y ordenó cerrar su sala de sesiones. Ante el cierre de su sala, los diputados del Tercer Estado se reunieron en la Sala del Juego de Pelota, donde juraron no disolverse hasta haber dado a Francia una Constitución. La Asamblea pasó a llamarse Asamblea Nacional Constituyente. Fue el primer acto de la Revolución y el triunfo de los grupos sociales contrarios a los privilegios.

La Revolución Urbana: La Toma de la Bastilla (14 de julio de 1789)

La respuesta popular fue la gran revolución urbana del 14 de julio de 1789 con el asalto a la prisión de la Bastilla de París. Era el lugar donde se encerraba a los disidentes políticos (en ese momento no había ninguno). La multitud marchó hacia la Bastilla para liberar a los presos. El jefe de la fortaleza se negó a abrir las puertas y, ante la presión popular, mandó disparar a sus soldados. Los revolucionarios se lanzaron al ataque y los defensores se rindieron. Este hecho se convirtió en el símbolo de la Revolución y, desde entonces, el 14 de julio es la fiesta nacional francesa.

La firmeza de los revolucionarios evitó la vuelta al Antiguo Régimen y obligó al rey a aceptar la Asamblea Nacional. La revuelta fue propiciada por la penosa situación económica. Se formó la Guardia Nacional, a la que se encomendó restablecer el orden, mientras el rey repuso a Necker en su cargo y aceptó las decisiones de la Asamblea Constituyente.

El Gran Miedo (Verano de 1789)

El verano de 1789 tuvo lugar una revuelta campesina llamada El Gran Miedo. Los campesinos dejaron de pagar las cargas señoriales. Se extendieron rumores de que los nobles habían organizado partidas de bandidos para castigar a sus vasallos. Presos del pánico, asaltaron castillos señoriales, quemaron escrituras de propiedad y exigieron la abolición de los derechos señoriales.

La Obra de la Asamblea Nacional Constituyente (1789-1791)

La Asamblea Constituyente respondió en la noche del 4 de agosto de 1789 con el Decreto de Abolición del Sistema Feudal. Se suprimieron las prestaciones personales y demás privilegios, y se declaró la igualdad a la hora de pagar impuestos.

La segunda medida fundamental fue la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano (DDHC). Esta ampliaba los derechos naturales, reconocía la libertad de pensamiento, económica y de religión, y consideraba imprescriptible el derecho de propiedad, así como la seguridad y la resistencia a la opresión. La soberanía recaía en la Nación.

Reformas Clave de la Asamblea Constituyente:

  • Medidas Religiosas: Se expropiaron los bienes de la Iglesia, se disolvieron las órdenes monásticas y se decretó la Constitución Civil del Clero. Los religiosos pasaban a depender del Estado y sería este quien pagaría sus salarios, pero solo si juraban ser fieles a la Constitución. Los clérigos que aceptaron esta medida se llamaron juramentados y los que no, refractarios.
  • Organización Territorial: Se estableció una nueva organización territorial del país, que quedó dividida en departamentos y comunas.
  • La Constitución de 1791: Establecía la soberanía nacional y la separación de poderes: Ejecutivo (Rey), Legislativo (Asamblea) y Judicial (jueces elegidos).

El Sufragio Censitario

El texto constitucional distinguía entre ciudadanos activos y pasivos. Los activos eran hombres con renta y que hubiesen prestado el juramento civil; solo ellos podían votar en las elecciones para elegir a los representantes de la Asamblea. El resto quedaba excluido, reflejando el ideal burgués del sufragio censitario.

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