La Reorganización Bizantina: Dinastía Heráclida y sus Desafíos Externos (Siglos VII-VIII)
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La Reorganización del Imperio Bizantino: La Dinastía Heráclida (Siglos VII-VIII)
Relaciones Exteriores de la Dinastía Heráclida: Persas, Musulmanes, Eslavos y Búlgaros
A fines de la dinastía Justinianea, el Imperio Bizantino enfrentaba grandes dificultades y crisis que generarían disfunciones persistentes. Estas incluyeron:
- Entrada de eslavos en los Balcanes: Estos pueblos asolaron Mesia y Macedonia, llegando incluso hasta el Peloponeso. Su intención era establecerse en estas regiones mediante grandes migraciones, lo que supondría la pérdida de las provincias bizantinas occidentales.
- Crisis interna en las provincias orientales.
- Persecución religiosa contra monofisitas y judíos.
Campaña contra Persia
El Ascenso de Focas y sus Consecuencias
En el 602 se produjo el asesinato del emperador Mauricio a manos de su sucesor, Focas, quien se levantó junto a sus tropas debido a un amotinamiento. Focas dio un golpe de Estado con el apoyo de la facción verde, depuso y ajustició a Mauricio.
Focas fue considerado desde sus inicios como un déspota y un populista. Fue la primera persona que se levantó contra la autoridad de Constantinopla. Además, bajó los impuestos y se enfrentó a la oligarquía imperial, acometiendo una reforma agraria que beneficiaba a los campesinos y agraviaba a los terratenientes.
Esta política le acarreó graves problemas, entre ellos el desmoronamiento de muchos frentes abiertos. Parte de la crisis post-Justiniano se debió a la gran cantidad de enemigos enfrentados simultáneamente; para combatirlos se necesitaban ingentes cantidades monetarias. La reducción fiscal no ayudó. Fue en este momento cuando los ávaros y eslavos entraron en la frontera balcánica sin resistencia.
El Conflicto con Cosroes II y el Ascenso de Heraclio
Mauricio había entablado muy buenas relaciones con Persia, su mayor enemigo; de hecho, fue él quien restauró el imperio en manos de Cosroes.
Cosroes II aprovechó el asesinato de Mauricio para justificar la entrada en guerra. Supuestamente, un hijo de Mauricio, Teodosio, había huido a Ctesifonte (Tsifonte) donde el sah lo habría protegido. Ahora, tanto Cosroes como Teodosio reclamarían el trono. En el 605, Cosroes II ocupó la fortaleza de Daras, Teodosiópolis, e incluso llegó hasta Calcedonia.
El exarca de Cartago, Heraclio el Viejo, se sublevó junto a su hermano Gregorio y su hijo Heraclio el Joven. Este último, con una flota construida desde Cartago, fue quien ocupó el poder en el 610.
Heraclio llegó con facilidad al poder debido a que toda la guardia de Constantinopla le era favorable; además, contó con el apoyo del partido verde.
Cosroes II siguió reclamando a Teodosio como el emperador legítimo, con el fin de constituir un títere en plena Constantinopla.
Ante la negativa del nuevo emperador, las batallas se recrudecieron. Los persas lograron un importante avance por Siria, llegando a conquistar:
- Antioquía.
- Jerusalén: Se tomaron Damasco y Jerusalén sin mucha dificultad. Los persas capturaron las santas reliquias, alegando que en su imperio existía una gran cantidad de cristianos, lo cual era cierto.
- Calcedonia: La situación era desesperada, Constantinopla quedaba a escasos pasos.
- Mientras, los ávaros entraban por los Balcanes sin resistencia.
- Egipto.
La situación fue tan desesperada que Heraclio planteó trasladar la capital a Cartago.