René Descartes (1637): Método racional para alcanzar la verdad y la certeza
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Pretende dar a conocer el método para poder llegar al conocimiento verdadero y encontrar la verdad. Escrito en 1637.
Primera Parte
Habla acerca de una nueva teoría del conocimiento. Expone el método que ha logrado desarrollar para elevar y aumentar de forma gradual sus conocimientos y menciona los beneficios que le ha proporcionado este método. Aunque su intención no era inculcar al lector su método para que todos lo sigan, quiere dar a conocer la manera de conducir su propia razón y su vida. Luego habla sobre su formación intelectual (infancia); después de tanto leer decide ir a estudiar el libro del mundo para encontrar el conocimiento exacto por medio de las experiencias. Según él, el conocimiento no se adquiere pasivamente.
Segunda Parte
Habla sobre su método, que es capaz de perfeccionar el conocimiento: «Pienso, luego existo». Parte esencial del libro: expone los pasos del método que ha descubierto. Se da cuenta de que existen muchas ciencias, pero no por ello todas son verdaderas y útiles, por ejemplo las matemáticas. No debe, por lo tanto, existir un método con pasos excesivamente extensos, ya que si la fórmula es muy difícil será aún más complicado aplicarlo y se volverá confuso. Los pasos para su método:
- Nunca debemos precipitarnos a aceptar como verdadera una proposición si dudamos de que alguna forma lo sea; no debemos aceptar algo como verdad sólo porque es lo que queremos oír.
- Dividir el problema para saber qué se necesita y así dar con la respuesta correcta.
- Basarse en las matemáticas: ir de lo más fácil a lo más difícil, resolviendo paso a paso para no confundirnos.
- Revisar y poner a prueba los resultados para que después no se pongan en duda; con ello se logrará un conocimiento certero.
Con estos cuatro pasos fue posible aumentar sus conocimientos y logró entender cosas muy complicadas.
Tercera Parte
Habla de su "moral provisional", que consiste en cinco máximas (era necesario apegarse a ciertos principios para no extraviarse en su búsqueda de la verdad):
- Llevar un estilo de vida moderado y obedecer las leyes del país para convivir en sociedad.
- Ser de carácter firme y decidido; no cambiar de dirección por razones débiles.
- Dominarse a sí mismo, porque en la vida nada es seguro: las cosas cambian siempre y no todo está bajo nuestro poder; sería decepcionante que todo resultara como quisiéramos.
(El texto menciona cinco máximas, aunque aquí se enumeran las que aparecen en el documento original.)
Cuarta Parte
Aquí pretende demostrar la existencia de Dios como garantía de todo lo perfecto. Sobre la proposición «Pienso, luego existo» funda su método; según él, esto no puede ser rebatido ni ignorado, por lo que es el principio de la filosofía cartesiana. Es imposible fingir que no existimos, ya que nos basamos en el hecho de pensar; si no pensamos, no existimos. Dice que es posible fingir que no tenemos cuerpo o que el cuerpo no está en algún lugar, pero la parte que puede seguir existiendo es el alma, la cual no depende de ningún lugar ni cosa material.
Aquí demuestra la existencia de Dios: según él, tenemos en la mente la idea de perfección, aunque nosotros no seamos perfectos, por lo que esa idea debe proceder de algún origen. Esa idea no puede venir de la nada; por ello se infiere la existencia de Dios. Dios es eterno, inmutable y omnisciente; es decir, tiene todas las cualidades que conocemos pero no poseemos.
Quinta Parte
Descartes expone sus teorías sobre la Tierra y el universo, aunque no concuerda completamente con Galileo por miedo a ser perseguido por la Iglesia. Habla acerca de biología; cree que los animales y los hombres son iguales desde un punto de vista biológico, pero lo único que nos distingue es el uso de la razón; por lo tanto los animales serían almas de grado inferior.
Habla sobre la función del corazón y de que el humano y el animal de sangre caliente son similares. Hace también un estudio sobre el alma racional, que no está —ni deriva— de lo material, sino que conduce al humano como un piloto guía a una nave.
Sexta Parte
Habla de la utilidad de la ciencia: cómo puede beneficiar al hombre y qué debe o no debe ser divulgado.
Habla de la importancia de su ciencia, y confía en que la comunidad científica siga expandiendo los conocimientos, así como en la necesidad de tener buena salud para poder pensar correctamente.