Rembrandt: Secretos de La Lección de Anatomía y La Ronda de Noche
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La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp
Excelente retrato de grupo encargado en 1632 por el doctor Nicolaes Tulp, en el que aparece representada una lección pública de anatomía, costumbre habitual en aquellas fechas para demostrar la sabiduría de Dios al crear al hombre.
Composición y Realismo
Vemos al doctor Tulp con su sombrero, reflejo de su cargo, con unas pinzas en la mano derecha, mostrando a sus alumnos la disección de un brazo, los tendones y los músculos. El cuerpo sobre el que se realizan las prácticas es el de un conocido criminal ajusticiado. Detrás de él se sitúan siete alumnos del doctor que escuchan atentamente la lección, destacando el realismo de las figuras a través de sus expresiones: sorpresa, entusiasmo, atención... Las miradas de cada una de las figuras hablan por sí solas y hacen que el espectador se sienta protagonista también de la escena y se integre en la lección, ampliando así el aula de Tulp a la sala donde se expone el cuadro.
Las figuras apiñadas en torno al cadáver suponen una novedad, ya que en los retratos de grupo anteriores se pintaba a las personas en fila. Al colocarlas así, Rembrandt ofrece una mayor sensación de realismo.
Técnica y Estilo Tenebrista
El pintor está interesado en los contrastes lumínicos que provoca una luz potente y clara, que ilumina unas zonas y deja en profunda sombra el resto del espacio, según indicaba la teoría tenebrista que trabajaba en esas fechas. El colorido oscuro también es característico de esta técnica, pero además hay que destacar la austeridad cromática de los trajes de aquella época, animada por los cuellos y puños blancos. Los detalles de los cuellos, los ropajes y los libros demuestran la altísima calidad del artista, que triunfó en Ámsterdam gracias a estos trabajos.
La ronda de noche
Obra maestra de la pintura universal realizada por Rembrandt en 1642. En ella aparece la milicia del capitán Frans Banning Cocq en el momento en que este da una orden a su alférez, indicado por el gesto de la mano y la boca abierta.
Una Escena Llena de Vida
Tras estas dos figuras principales, aparecen los integrantes de la Compañía, quienes pagaron una media de cien florines al pintor por el privilegio de mostrar sus cabezas entre las tropas. Esta milicia, que protegía el bienestar y la libertad de los ciudadanos holandeses, era muy apreciada. La representación de retratos de grupo de milicias era habitual en Ámsterdam por aquellas fechas, pero ninguno supera a esta obra por el realismo con el que está pintada, captando a la perfección los rostros y las actitudes de todos los personajes en una sensación de movimiento y vida muy difícil de superar.
El Misterio del Título y la Luz
La escena se desarrolla al aire libre, pero no de noche como reza el título, sino que se oscureció con el paso del tiempo y por eso tiene en la actualidad ese aspecto nocturno. De hecho, hasta el siglo XIX no se la conoció como La ronda de noche, sino como La milicia del capitán Frans Cocq. Los juegos de luz y sombra recuerdan la influencia del tenebrismo de Caravaggio, remarcados aún más por el oscuro colorido de los trajes, a excepción del hombre vestido de rojo a la izquierda y del color blanco de cuellos y puños. También hay que destacar cómo resbala la luz sobre los elementos metálicos, que ofrecen así mayor sensación de realismo.
Detalle y Recepción
El pintor está en estos momentos muy interesado en destacar los detalles, como observamos en la banda roja del capitán, la casaca del alférez o el vestido de la niña que aparece al fondo. Sin embargo, las figuras que vemos en segundo plano están más difuminadas, dando la impresión de que existe aire y polvo entre ellas. A pesar de ser una obra maestra, cuando fue presentada en Ámsterdam tuvo una fría acogida por parte de la crítica.