Reino de Castilla: Formación, Expansión y Consolidación (Siglos VIII-XV)

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De los reductos cristianos a la Corona de Castilla

La creación del Reino asturleonés

Tras la rápida conquista musulmana de la Península Ibérica, se formaron pequeños grupos de cristianos que se refugiaron en las zonas montañosas del norte (Pirineos y cordillera Cantábrica). En el 722, una pequeña parte de ellos, encabezados por el noble visigodo Pelayo, lograron vencer a los musulmanes en la batalla de Covadonga. Una escaramuza que permitió a Pelayo crear y dirigir el reino de Asturias.

La máxima extensión del nuevo reino se logró con el rey Alfonso III (que llevó sus fronteras hasta el río Duero). En el siglo X se cambió la capital a la ciudad de León, por lo que el reino pasó a llamarse Reino de León.

El Condado de Castilla

Al este del Reino de León fueron surgiendo condados cristianos que se caracterizaron por su lucha constante contra los musulmanes. Al estar en una zona fronteriza, los castillos eran muy abundantes, lo que le dio su nombre al condado que nació de la unión de todos ellos. El primero en unificarlos fue el conde Fernán González, que hizo su cargo hereditario. Aunque Castilla se comportaba de forma autónoma, seguía rindiendo vasallaje al Reino de León.

El Reino de Castilla y la creación de la Corona de Castilla

El Reino de León fue debilitándose poco a poco, lo que ayudó a Castilla a ir creciendo. Por ello, Fernando I convirtió el condado en un reino. Su crecimiento fue constante y se unió en varias ocasiones al reino leonés. Finalmente, en 1230, el rey Fernando III consiguió la unión definitiva de leoneses y castellanos en lo que se conoció a partir de entonces como la Corona de Castilla.

Conquista y repoblación

Los cristianos empezaron a avanzar hacia el sur, ganándoles territorios a los musulmanes. Su objetivo inicial era llegar al río Duero. La amplia zona que había entre el norte y el río estaba muy poco poblada. Por ello, la iniciativa fue de pequeños grupos de colonos que fueron ocupando poco a poco esas tierras.

Más tarde, tras el inicio de los reinos de Taifas, los cristianos aprovecharon la debilidad musulmana para seguir avanzando hacia el sur. El proceso fue más lento por la escasez de repobladores y por el pago de parias de los musulmanes. En el siglo XII se independizó el reino de Portugal, con lo que perdieron parte de sus territorios. No obstante, por el sur siguieron avanzando hasta llegar a Sierra Morena. La Batalla de las Navas de Tolosa de 1212 debilitó mucho a los musulmanes y permitió el avance castellano en Andalucía. Ya en el siglo XIV llegaron hasta Gibraltar. En el siglo XV conquistaron Canarias (poblada por los guanches) y, a finales de siglo, lograron conquistar el reino nazarí de Granada.

Repoblación

Poblar las zonas de frontera era muy peligroso: las incursiones de los musulmanes eran constantes y hacían que las personas tuvieran miedo de habitarlas. Por este motivo, se daba ventajas a los que iban a vivir allí. Buen ejemplo es la concesión de cartas pueblas o fueros (leyes especiales con beneficios fiscales, de estatus, etc.). Asimismo, se daba terrenos a los campesinos (que, a diferencia de lo que ocurría en el norte, eran libres) para que los cultivasen y los defendiesen. También fue importante el papel de los monasterios, que tenían grandes campos de cultivo a su alrededor y fueron fundados en zonas estratégicas para ayudar a la repoblación.

El gobierno de la Corona de Castilla

A la cabeza del gobierno castellano se encontraba el rey, que tenía más poder que los otros reyes cristianos peninsulares. Además de gobernar, podía declarar la guerra, elaborar leyes y juzgar delitos.

Le acompañaban los nobles más importantes y las Cortes, que servían para aprobar los impuestos que marcaba el rey y estaban formadas por la nobleza, el clero y los representantes de las ciudades. En el siglo XIV se crearon la Audiencia (que era un tribunal de justicia) y el Consejo Real (que servía para asesorar al rey).

La administración local

El órgano más importante de gobierno municipal era el concejo, que en un principio reunía a todos los vecinos, pero fue evolucionando con el paso del tiempo. Además, estaban los regidores (cuyo cargo era vitalicio) y podían aparecer los alcaldes, jueces o merinos. En el siglo XIV se creó una nueva figura: los corregidores (que eran los representantes del rey en las ciudades).

Economía

La mayor parte de las personas se dedicaban a la agricultura (aunque era poco evolucionada y básicamente de supervivencia) y a la ganadería. Se desarrolló mucho la explotación de las ovejas merinas, que destacaban por la calidad de su lana. Se trataba de una ganadería trashumante, es decir, que iban trasladando a los rebaños a lo largo de las diferentes épocas del año para aprovechar mejor los pastos. Fruto de su importancia fue la creación por parte del rey Alfonso X de la Mesta. Era una institución que controlaba el negocio lanar castellano. Igualmente, destacaron las ferias comerciales, sobresaliendo ejemplos como Valladolid o Medina del Campo.

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