El Regreso de Perón: Tercera Presidencia, Conflictos Internos y la Triple A (1973-1974)
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Elecciones de 1973 y el Triunfo del FREJULI
Ante las restricciones impuestas por la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, Juan Domingo Perón eligió como candidato del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) a Héctor Cámpora para las elecciones de 1973. La campaña previa a las elecciones se hizo bajo la consigna "Cámpora al gobierno, Perón al poder", que confirmaba que el gobierno de Cámpora sería una transición para que el expresidente volviera a la vida política nacional. El FREJULI ganó las elecciones y Cámpora asumió la presidencia el 25 de mayo de 1973.
Divisiones Internas del Peronismo
Durante su corto gobierno, comenzó a vislumbrarse que en el gran movimiento que había apoyado el retorno del peronismo al poder se delineaban dos tendencias:
- Tendencia Revolucionaria: Constituida por Montoneros y la Juventud Peronista.
- Peronismo Tradicional: Con origen principalmente en el sindicalismo, comenzó a ser denominada la "burocracia sindical".
La Masacre de Ezeiza
Cuando Perón dispuso su retorno al país, se preparó un acto en Ezeiza al que concurrieron más de dos millones de personas. Sin embargo, en el palco desde donde se recibiría al presidente, un sector ligado al peronismo tradicional esperaba a las columnas con armas de fuego. Desde el palco comenzaron a disparar a la multitud, dando lugar a la llamada "Masacre de Ezeiza", que dejó 13 muertos y cientos de heridos.
La Tercera Presidencia de Perón
Con Perón en el país, Cámpora finalmente renunció el 12 de julio, dejando en su puesto de manera provisoria a Raúl Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados. Rápidamente se convocó a elecciones, en las cuales el peronismo presentó la fórmula de Juan Domingo Perón y su esposa, María Estela Martínez de Perón, conocida como "Isabelita". El 12 de octubre de 1973, Perón comenzaba su tercera presidencia. Ya en los meses previos a su asunción, había mostrado su apoyo a la corriente tradicional del peronismo. Incluso había contribuido a su fortalecimiento con el dictado de una nueva ley de asociaciones profesionales, la cual fue un modo de restarle poder al sindicalismo.
Represión y la Triple A
El sector de la tendencia revolucionaria se vio desalojado rápidamente del régimen. Los diputados ligados a la tendencia debieron renunciar y lo mismo pasó con autoridades universitarias. En respuesta, los Montoneros asesinaron al secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci, una persona muy cercana al presidente, lo que provocó una profundización de las distancias entre Perón y la tendencia revolucionaria. En 1974, Perón designó a Alberto Villar al frente de la Policía Federal y otorgó a José López Rega el grado de comisario general de la misma. Se implantó la censura hacia los medios de comunicación y expresiones culturales. Además, se tomó la medida de conformar un organismo parapolicial que se encargó de llevar a cabo la persecución y asesinato de guerrilleros, políticos de izquierda y miembros de la tendencia revolucionaria del peronismo: la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Bajo la presidencia de Perón, se contaron decenas de muertes, entre las que se encuentra la del sacerdote tercermundista Carlos Mugica. Perón no llegó a terminar su tercer gobierno, ya que murió el 1 de julio de 1974.
El Pacto Social y la Crisis Económica
El ministro de economía de los gobiernos de Cámpora y de Perón impulsó la conformación de un "pacto social" en el cual el Estado, los trabajadores y empresarios restablecerían la alianza para constituir una industria nacional enfocada en el mercado interno. Se incrementaron los salarios para aumentar la demanda y producción, se estableció el control de precios y se amplió el gasto público. Sin embargo, no se emprendieron inversiones importantes, por lo que a mediados de 1974 (cuando se disparó el precio internacional del petróleo) aumentaron los precios de los bienes importados y esos aumentos en los costos se trasladaron a los precios internos. Esto generó desabastecimiento mientras que los conflictos sociales crecían, porque los trabajadores pedían una renegociación de los salarios.