El Régimen de Primo de Rivera en España: Ascenso, Políticas y Fin de la Monarquía
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La Dictadura de Primo de Rivera: Origen, Fases y Caída
La dictadura de Miguel Primo de Rivera fue un régimen autoritario liderado por este aristócrata y militar, quien había intervenido en conflictos como los de Cuba y Filipinas. El golpe de Estado que lo llevó al poder contó con numerosos apoyos: compañeros de armas, especialmente aquellos que hacían carrera militar en Marruecos y veían en la guerra posibilidades de ascenso; otros respaldos incluyeron a la Iglesia, la burguesía catalana y los políticos conservadores.
La dictadura se dividirá en dos periodos principales:
El Directorio Militar (1923-1925)
Durante este primer periodo, el gobierno estaba formado exclusivamente por militares. El primer gran proyecto fue la Guerra de Marruecos y el enfrentamiento al problema del orden público en España. Primo de Rivera era partidario del abandono del territorio marroquí, pero se oponían los militares africanistas, quienes veían la posibilidad de ascender por méritos de guerra, una opinión que no defendían los ascensos por antigüedad. Al frente de estas tropas estarían figuras como Francisco Franco y Millán Astray.
El Desembarco de Alhucemas (1925) llevaría a la victoria española y haría aumentar considerablemente el prestigio de Primo de Rivera. En esta operación se comprobaría la calidad de dos cuerpos de ejército fundamentales: la Legión y las Tropas Regulares Indígenas.
El otro problema principal era el orden público, que Primo de Rivera afrontó estructurando el país militarmente: se impusieron los gobernadores militares y se prohibió cualquier actividad política; las Cortes fueron disueltas. Esta política daría sus resultados, ya que entre 1917 y 1923 bajaron los atentados y las huelgas.
El dictador tendría que buscar una solución alternativa a la puramente militar, y se basó en la creación de la Unión Patriótica, un partido al que debían afiliarse aquellos que quisieran ocupar un cargo. Este partido, fabricado desde el poder sin ninguna base social real, buscaba mejorar la imagen exterior de la dictadura. (Error de Berenguer)
El Directorio Civil (1925-1930)
Con el inicio del Directorio Civil, el pensamiento de Primo de Rivera evolucionó hacia una mentalidad intervencionista próxima al fascismo italiano. Todo ello se materializaría en una organización, un sindicato que asociaba a trabajadores y que buscaba una vía intermedia entre el capitalismo y el socialismo. Se crearían comités de obreros y patronos para resolver problemas laborales y se adoptarían medidas sociales como el seguro de maternidad o la ayuda a familias numerosas, entre otras.
En el aspecto económico, se dio gran importancia a las obras públicas. Figuras como José Calvo Sotelo o el Conde de Guadalhorce impulsaron la construcción de más de 7.000 km de carretera. El régimen también intervino en los ferrocarriles y creó un monopolio que sería Telefónica. Además, se crearon 5.000 puestos de maestros.
Desgaste y Caída de la Dictadura
Después de seis años de gobierno, se apreció un desgaste generalizado que terminaría con esta dictadura. La enfermedad de Primo de Rivera le llevaría a morir pocos meses después de abandonar España.
Organizaciones como la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y la FAI (Federación Anarquista Ibérica) fueron las que más sufrieron la represión del régimen. Primo de Rivera también mantuvo enfrentamientos con intelectuales y políticos de la talla de Manuel Azaña, José Ortega y Gasset o Miguel de Unamuno.
Los catalanes que inicialmente apoyaron a Primo de Rivera se irían distanciando progresivamente debido a la prohibición del uso de la bandera catalana y la negativa a conceder autonomía a Cataluña. La Iglesia también mostraría su desprecio al dictador por sus costumbres y su mentalidad percibida como laica.
La causa principal de la caída de Primo de Rivera fue la falta de apoyo de sus compañeros de armas, especialmente por la regulación de los ascensos militares: la eliminación de los ascensos por mérito de guerra y la aplicación estricta de la antigüedad.
Primo de Rivera, enfrentado por la situación y enfermo, consultó a los capitanes generales para medir su nivel de apoyo, pero se encontró solo. Esto le llevó el 30 de enero de 1930 a presentar su dimisión al rey y exiliarse a París, donde moriría tres meses después.
El Fin de la Monarquía y la Proclamación de la República
El rey Alfonso XIII aceptó la dimisión y nombró a otro militar, el general Berenguer, en un intento de salvar su corona. Berenguer proclamó la vigencia de la Constitución de 1876, pero el país no olvidaba el golpe de Estado y su gobierno solo contaría con el apoyo de algunos terratenientes, de la burguesía financiera y de los católicos. Frente a ellos, la oposición era cada vez más fuerte.
El republicanismo iba ganando adeptos y la monarquía empezaba a ser seriamente cuestionada, ya que no se olvidaba que el monarca había dado apoyo a Primo de Rivera, y la solución que se vislumbraba era un cambio de sistema.
Estos sectores de la oposición, con figuras como Niceto Alcalá Zamora o Miguel Maura, firmarían el Pacto de San Sebastián en agosto de 1930 con el objetivo de eliminar la monarquía. Mientras tanto, Berenguer, incapaz de controlar la situación, propuso convocar elecciones, pero tanto los monárquicos como la oposición amenazaron con abstenerse.
Berenguer nombraría al almirante Juan Bautista Aznar para convocar elecciones. Los republicanos vencerían en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, y el 14 de abril de 1931 se proclamaría la Segunda República Española. El rey Alfonso XIII decidió no poner al país en peligro de guerra civil y optó por el exilio.