Reforma protestante en Europa: anglicanismo, calvinismo, luteranismo y la Contrarreforma
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La ruptura de la Iglesia de Inglaterra
La separación de la Iglesia de Inglaterra de la obediencia al Papa de Roma tiene su origen en la negativa pontificia a conceder el divorcio de la esposa de Enrique VIII. En 1534 Enrique VIII publicó el Acta de Supremacía, que convertía al rey en jefe de la Iglesia en Inglaterra, con capacidad para decidir tanto en cuestiones de disciplina como de dogma. Se inició también la secularización de los bienes eclesiásticos y se consolidó el movimiento reformista durante el reinado de su sucesor Eduardo VI. A él le sucedió María Tudor, que intentó restaurar violentamente el catolicismo, lo que llevó a Inglaterra a un enfrentamiento del que acabaron imponiéndose los partidarios del anglicanismo. Los calvinistas y los católicos fueron perseguidos en distintos momentos en un intento por establecer una unidad religiosa y política. Anglicanismo.
El calvinismo
Las doctrinas luteranas fueron llevadas al extremo por Juan Calvino, francés residente en Suiza. Para Calvino la libertad humana quedaba prácticamente anulada por la omnisciencia de Dios; basó por ello su doctrina en la predestinación: desde el principio de los tiempos, el hombre estaba destinado a salvarse o condenarse. La única fuente de fe era la Biblia, pero la fe estaba reservada para los predestinados. Calvino solo admite dos sacramentos: bautismo y eucaristía. Su doctrina se expandió por los Países Bajos, Alemania occidental, Escocia y Francia.
Martín Lutero y la doctrina luterana
Martín Lutero fue un hombre muy piadoso, pero atormentado por su futura salvación o condenación. Ingresó en la orden de los agustinos y fue profesor de Teología en la Universidad de Wittenberg. En 1517 colgó en la puerta de su iglesia un documento que contenía 95 tesis en contra de la predicación y la venta, por parte de los dominicos, de una bula de indulgencias (documento papal a cuyo comprador se le perdonan los pecados).
La base de la doctrina luterana es la justificación por la fe: considerando que el pecado original corrompe al hombre y que su voluntad es impotente frente a su inclinación al mal, Lutero afirmó que el hombre solo se salvará mediante su fe en Cristo. Con esta afirmación eliminó uno de los principios básicos defendidos por la Iglesia católica para la salvación del fiel: la importancia de las buenas obras.
Principios prácticos del luteranismo
- Libre examen (interpretación libre de la Biblia).
- Los sacramentos quedan reducidos a dos: bautismo y eucaristía.
- Se suprime la ostentación en los templos.
Medidas internas de la Iglesia católica previa al Concilio
En el seno de la Iglesia católica se tomaron medidas encaminadas a reforzar la disciplina y la organización eclesiástica, entre ellas:
- Se afianzó la autoridad del Papa sobre el Colegio Cardenalicio.
- Se estableció la obligatoriedad de que obispos y abades residieran en sus diócesis.
- Se crearon seminarios para la formación de futuros sacerdotes.
A pesar de estas medidas, el avance del protestantismo por Europa resultó imparable.
La respuesta católica: el Concilio de Trento y la Contrarreforma
Ante el avance y la proliferación de nuevas corrientes religiosas, la Iglesia católica convocó un concilio en la ciudad italiana de Trento. En ese concilio se adoptaron una serie de acuerdos cuya finalidad era frenar el avance del protestantismo y tratar de restaurar la primacía de la Iglesia católica en Europa y en los territorios que todavía se podían conquistar en el resto del mundo.
Compañía de Jesús
Previamente a la convocatoria del concilio, en España se fundó una nueva orden religiosa: la Compañía de Jesús, por San Ignacio de Loyola. San Ignacio constituyó una orden puesta directamente al servicio del Papa, con características especiales: sus miembros eran cuidadosamente elegidos y preparados durante un largo período y prestaban juramento de obediencia directa al Pontífice.
El Concilio de Trento (1545) y sus acuerdos fundamentales
La convocatoria del concilio se realizó en 1545 y sus acuerdos fundamentales fueron:
- Se reafirma el valor de las buenas obras como elemento de salvación.
- Se reafirma la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
- Se reafirma el culto a la Virgen y a los santos.
- Se reafirma la existencia del Purgatorio.
- Se definieron los sacramentos.
- Se impone como único texto bíblico autorizado la Vulgata de San Jerónimo.
- Se confirma el latín como lengua eclesiástica.
- Se confirma el celibato del clero.
Aunque estas medidas contribuyeron a la reorganización y reafirmación doctrinal de la Iglesia católica, el impacto del protestantismo en Europa permaneció profundo y duradero.