Reflexiones sobre el Límite y el Regreso: Poesía Urbana de la Noche
Enviado por Chuletator online y clasificado en Griego
Escrito el en
español con un tamaño de 3,36 KB
El Camino de Cero
Secuencia de Acordes: La# - Do# - Sol# - Fa#
Verso 1: Remontando el Camino
Me encuentro remontando un camino de cero.
Con un pie encima, no es fácil salirse del suelo.
No todo es bueno, no sería sincero.
Si tú vienes, tráeme una linterna al agujero.
¡Qué menos! Cada uno en su coco, en su locura.
¿Dónde quedaron los niños de alma pura?
He visto tanto que no tengo cura.
Intenté ayudar y me convertí yo en basura, y...
¡Mírame, mírame! Mi límite es el cielo.
Eso decimos, pero de la tierra no saldremos.
Por el Insta decimos que sí nos vemos,
luego nos cruzamos y hacemos que no nos conocemos.
Verso 2: La Distancia y el Recuerdo
Solo si salgo de las ciudades me siento bien (eh).
Cuando estaba contigo, también.
Se llevó una parte mía de rehén.
Estaré toda la vida pensando en ese tren.
«¡Ven, ven!», me dice esa mujer de vez en cuando.
Me hago el duro, pero lo estaba pensando.
Y bang, bang, siento como si estuviera disparando.
Aunque me llamen Hard, contigo me ablando.
Seguimos barajando, a ver si va tocando.
Desde niños de parque hasta «dime cuánto».
Nunca he sido un diablo, pero tampoco un santo.
Aunque no quiera ni yo, al final me levanto.
Estribillo: El Cobarde Tatuado
Mira la hora, se nos ha hecho tarde.
El sol se ha cansado de arder.
Esperemos que la luna nos guarde
hasta que llegue el amanecer.
En el tobillo, tatuado un cobarde,
porque estoy cansado de correr.
He llegado a un punto tan distante
que no creo que sepa volver.
Que no creo que sepa volver, eh.
Verso 3: El Peso del Corazón
Me cuesta decir a veces lo que siento.
Necesitabas más de mí, tranqui, lo entiendo.
Quise ser mejor, pero no pude serlo.
Y es que todo siempre acabo por romperlo.
Me mata la vida de este corazón.
Y es que sufro tanto con o sin razón.
Miro a las estrellas quemando el pulmón.
Su mirada rompe mi caparazón.
Hoy sonrío si veo el azul del cielo.
Cuesta valorar lo que siempre tenemos.
Y aunque lloro cuando pienso si morimos,
también es bonito un: «Ya nunca nos veremos».
Verso 4: Castillos de Arena
Despliego las alas y vuelo
para aterrizar en tu suelo.
Si tienes frío, mi calor no da consuelo,
pero a tu lado, si hace falta, me congelo.
La vida es bonita, ¿por qué tanta pena?
Tus labios me salvan, pero me envenenan.
Estoy bailando solo con la luna llena.
El tiempo tumbará los castillos de arena.
Vida solo hay una, quiero saber dónde estás.
Solo dime por qué lloras, no me importa lo demás.
Y es que hay veces que, aunque duela, ya no existe vuelta atrás.
Volvamos a estar a solas de nuevo una noche más, porque...
Estribillo Final: La Espera
Mira la hora, se nos ha hecho tarde.
El sol se ha cansado de arder.
Esperemos que la luna nos guarde
hasta que llegue el amanecer.
En el tobillo, tatuado un cobarde,
porque estoy cansado de correr.
He llegado a un punto tan distante
que no creo que sepa volver.