Reflejos Primitivos del Recién Nacido: Claves del Desarrollo Motor Infantil
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¿Qué son los Reflejos Primitivos y por qué son Importantes?
Los reflejos primitivos en el recién nacido (RN) son respuestas automáticas y estereotipadas a maniobras sistematizadas. Estas respuestas revelan la predominancia de los centros subcorticales, que coordinan el tono muscular y el movimiento, durante una etapa transitoria de inmadurez cortical. La mayor parte de estos reflejos, considerados normales en el neonato, desaparecen espontáneamente a medida que madura el Sistema Nervioso Central (SNC). Constituyen los cimientos de la futura movilidad activa, voluntaria y funcional, y suelen desaparecer por completo durante el primer año de vida.
Principales Reflejos Primitivos del Recién Nacido
Reflejo de Succión
Este reflejo es fundamental para la alimentación del bebé.
- Estímulo: Con el bebé relajado en decúbito supino, se introduce el dedo índice del examinador en su boca, moviéndolo suavemente entre los labios.
- Respuesta: Se desencadena un movimiento rítmico y automático de succión.
- Evolución: Desaparece aproximadamente a los dos meses de vida, evolucionando hacia una succión voluntaria.
Reflejo de Orientación o Búsqueda
Esencial para la lactancia, ya que permite al bebé encontrar el pezón.
- Estímulo: Se estimula suavemente la zona peribucal (comisura de los labios o mejilla) con un dedo.
- Respuesta: El bebé gira la cabeza hacia el lado estimulado, frunce los labios y busca activamente el dedo. La respuesta es más intensa si tiene hambre.
- Evolución: Desaparece alrededor de los dos meses.
Reflejo de Prensión Palmar
Este reflejo permite al bebé agarrar objetos de forma involuntaria.
- Estímulo: Con el bebé en decúbito supino, se coloca el dedo índice del examinador en la palma de su mano, aplicando una ligera presión.
- Respuesta: El bebé cierra la mano con fuerza, agarrando el dedo. La intensidad es muy alta en el recién nacido.
- Evolución: Disminuye progresivamente a medida que se integra en la manipulación voluntaria, desapareciendo por completo entre los tres y cuatro meses.
Reflejo de Prensión Plantar
Es un reflejo muy potente que involucra los músculos del pie.
- Estímulo: Se presiona con el pulgar la base de los dedos, en la almohadilla de la planta del pie.
- Respuesta: Se produce una flexión de los dedos del pie, como si intentaran "agarrar" el objeto que presiona.
- Evolución: Desaparece habitualmente entre los nueve y doce meses, coincidiendo con la preparación para la bipedestación y la marcha.
Reflejo de Apoyo Primitivo
Precursor de la bipedestación, aunque de forma totalmente involuntaria.
- Estímulo: Se sostiene al bebé en posición vertical, permitiendo que sus pies toquen una superficie plana.
- Respuesta: El bebé responde extendiendo las piernas y el tronco, soportando parcialmente su peso como si estuviera de pie.
- Evolución: Se puede observar desde el nacimiento hasta los dos o tres meses.
Reflejo de Marcha Automática
Este reflejo simula el acto de caminar y está directamente relacionado con el de apoyo primitivo.
- Estímulo: Partiendo de la posición del reflejo de apoyo, se inclina al bebé ligeramente hacia adelante.
- Respuesta: El bebé realiza movimientos alternos con las piernas, similares a dar pasos.
- Evolución: Desaparece alrededor de la cuarta semana de vida.
Reflejo del Escalón (o de Salvar Obstáculos)
Una respuesta automática que simula la acción de subir un peldaño.
- Estímulo: Sosteniendo al bebé en posición vertical, se roza el dorso de uno de sus pies contra el borde de una superficie.
- Respuesta: El bebé flexiona la cadera y la rodilla de esa pierna, elevando el pie como para superar el obstáculo. Se debe evaluar en ambos pies.
- Evolución: Persiste hasta las cuatro a seis semanas de edad.
Reflejo de Moro
También conocido como reflejo de sobresalto, es una respuesta de protección.
- Estímulo: Con el bebé en decúbito supino, se le levanta ligeramente la cabeza y los hombros de la superficie y se sueltan súbitamente (sin dejarlo caer), generando una sensación de caída. También puede desencadenarse por un ruido fuerte o un movimiento brusco.
- Respuesta: Se produce una reacción en dos fases: primero, una extensión y abducción simétrica de los brazos con las manos abiertas; segundo, un movimiento de aducción de los brazos, como un abrazo. A menudo se acompaña de llanto.
- Evolución: Presente desde el nacimiento, su intensidad disminuye progresivamente y desaparece entre los dos y cuatro meses.
Reflejo de Galant (o de Incurvación del Tronco)
Este reflejo está relacionado con el desarrollo del movimiento del tronco.
- Estímulo: Con el bebé en decúbito prono (boca abajo), se estimula la piel de la región paravertebral, desde el hombro hasta la nalga.
- Respuesta: El tronco se incurva hacia el lado estimulado.
- Evolución: Debe desaparecer entre el cuarto y el sexto mes. Su integración es necesaria para permitir la rotación y la extensión del tronco.
Reflejo de Extensión Cruzada
Es una respuesta compleja que involucra la coordinación entre ambas piernas.
- Estímulo: Con el bebé en decúbito supino, se le sujeta una pierna en extensión y se estimula la planta de ese pie.
- Respuesta: La pierna libre reacciona en tres fases secuenciales: 1) flexión, 2) extensión y 3) aducción (acercamiento a la línea media), a menudo con los dedos en abanico.
- Evolución: Suele desaparecer alrededor de los dos meses.
Reflejo Tónico Asimétrico del Cuello (RTAC)
A menudo se le denomina postura del "esgrimista" o "espadachín".
- Estímulo: Con el bebé relajado en decúbito supino, se le gira la cabeza hacia un lado.
- Respuesta: El brazo y la pierna del lado hacia el que mira la cara se extienden, mientras que el brazo y la pierna del lado contralateral (nuca) se flexionan.
- Evolución: Desaparece en torno a los tres o cuatro meses para dar paso a movimientos más simétricos y coordinados.
Reflejo de Supervivencia (o de Giro de Cabeza)
Una respuesta vital que previene la asfixia cuando el bebé está boca abajo.
- Estímulo: Se coloca al bebé en decúbito prono (boca abajo) sobre una superficie plana.
- Respuesta: El bebé gira la cabeza hacia un lado para despejar las vías respiratorias y poder respirar.
- Evolución: Está presente desde el nacimiento y se integra en los movimientos voluntarios de control cefálico.