Un recorrido por la literatura española del siglo XIX y XX

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1. El realismo y el naturalismo: la novela, la poesía y el teatro en la segunda mitad del siglo XIX

El realismo surge en la segunda mitad del siglo XIX como una corriente artística influenciada por el krausismo y otros cambios sociales. En España, se desarrolla una nueva conciencia influenciada por los conflictos sociales de la burguesía y la clase obrera, así como por la Revolución Gloriosa de 1868. El realismo no es una antítesis del romanticismo, sino una evolución de este. Continúa con algunos aspectos y elimina otros, como el interés por la naturaleza, lo regional y lo local. Se centra en la observación de la realidad, la conciencia social y la indagación en los conflictos sociales y personales.

La novela realista es el género más adecuado para expresar esta nueva ideología. Surge una reproducción científica de la realidad a través de la observación, influenciada por la literatura europea. Se destacan la novela de tesis, la búsqueda de la objetividad y el estilo sobrio.

Entre los autores destacados se encuentran Juan Valera, José María de Pereda, Pedro Antonio de Alarcón, Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero) y Benito Pérez Galdós, cuya obra se divide en distintas etapas y es influenciada por diversas fuentes.

En poesía, el posromanticismo destaca con figuras como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro, quienes expresan temas como el amor, el desengaño y la naturaleza.

En teatro, el realismo se adapta a las exigencias de la sociedad burguesa. Se distinguen diversas etapas, como la alta comedia, el drama neorromántico, el drama social y el teatro menor, que incluye la zarzuela.

En resumen, el realismo en España refleja una nueva forma de entender y representar la realidad, influida por cambios sociales y culturales, y se manifiesta en la novela, la poesía y el teatro.

2. Literatura de fin de siglo: la Generación del 98 y el Modernismo. La novela y el teatro anterior al 1936

La primera mitad del siglo XX en España está marcada por el Desastre del 98 y la Guerra Civil (1936-1939). Durante este tiempo, la literatura busca nuevas formas de expresión a través del Modernismo y la estética noventayochista.

Modernismo

  • Surge en Hispanoamérica a finales del siglo XIX, liderado por Rubén Darío.
  • Se caracteriza por la búsqueda de la belleza y la evasión a mundos exóticos y lujosos.
  • Utiliza formas métricas renovadas y exalta los sentidos a través de la naturaleza y la sensualidad.

Generación del 98

  • Nace a raíz del Desastre del 98 y reflexiona sobre la decadencia de España.
  • Aprecia la literatura del pasado y utiliza la descripción del paisaje castellano para reflejar su crítica.
  • Promulga un estilo sencillo y sobrio, y se destacan en novela y ensayo.

Autores y obras destacadas

  • Rubén Darío: Pionero del Modernismo con "Azul" y "Prosas profanas".
  • Antonio Machado: Evoluciona del Modernismo en "Soledades" a los temas del 98 en "Campos de Castilla".
  • Juan Ramón Jiménez: Evoluciona del Modernismo de "Ninfeas" a una poesía más intelectual y mística.
  • Ramón María del Valle-Inclán: Crea el género del esperpento, destacando con obras como "Sonatas" y "Tirano Banderas".
  • Miguel de Unamuno: Desarrolla una obra filosófica y existencial con novelas como "San Manuel, bueno, mártir".
  • Pío Baroja: Con una prosa clara y concisa, destaca en trilogías como "La lucha por la vida".
  • José Martínez Ruiz, “Azorín”: Destaca con su trilogía "La voluntad" y el volumen "Castilla".

Teatro

  • Comercial: Dominado por Jacinto Benavente, con dramas rurales y alta comedia.
  • Renovador: Con autores como Federico García Lorca y Valle-Inclán, quien desarrolla el esperpento con obras como "Luces de bohemia".

El teatro español de esta época experimenta un declive y se divide en teatro comercial y teatro innovador, con el primero adaptado al gusto burgués y el segundo fracasando comercialmente, pero siendo innovador y crítico.

3. El Novecentismo y la Generación del 14: el ensayo, la novela novecentista: Juan Ramón Jiménez

A finales del siglo XIX, España afronta una grave crisis económica tras perder sus últimas colonias en el Desastre del 98. La Segunda República y la Guerra Civil (1936-1939) también influirán en la literatura. En la segunda década del siglo XX, surge una etapa de experimentación en Europa con las vanguardias, coincidiendo con la Generación del 14, que promueve un arte más intelectual y puro, conocido como Novecentismo.

Esta generación se caracteriza por su sólida formación universitaria, racionalismo, y preocupación por la europeización del país. Buscan un arte puro y sereno, inspirado en modelos griegos, y se preocupan por el lenguaje, como en "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez.

El ensayo español anterior a la Guerra Civil se diversifica y enriquece, con figuras como Ortega y Gasset, quien moderniza la filosofía española y escribe "La deshumanización del arte", destacando la separación del arte moderno de las masas. Eugenio D’Ors cultiva la glosa, Gregorio Marañón escribe biografías, Manuel Azaña reflexiona sobre las tensiones de la Guerra Civil, y Salvador de Madariaga examina la historia de España.

En la novela, Ramón Pérez de Ayala destaca con una evolución desde el realismo noventayochista a una visión más armoniosa, mientras que Gabriel Miró se distingue por su estilo descriptivo y creación de atmósferas intensas.

En la lírica, Juan Ramón Jiménez es el principal representante, con una obra que evoluciona desde el Modernismo introspectivo hasta la búsqueda de una poesía pura y esencial. Sus etapas incluyen una poesía sensitiva, una poesía pura e intelectual, y una poesía mística y depurada, influenciada por el panteísmo y la poesía mística en su exilio.

4. Las vanguardias en Europa, España e Hispanoamérica

A finales del siglo XIX, España estaba en crisis tras el Desastre del 98 y durante la Primera Guerra Mundial. En las primeras décadas del siglo XX, Europa experimentó una revolución artística con el surgimiento de las vanguardias, comenzando con el Manifiesto Futurista de Marinetti en 1909. Estos movimientos, caracterizados por la experimentación y ruptura con el pasado, proponían nuevas formas de arte y literatura a través de manifiestos.

El futurismo, fundado por Marinetti, exaltaba la tecnología y la velocidad. El cubismo descomponía imágenes en múltiples perspectivas y fue adaptado a la literatura por Apollinaire con los caligramas. El dadaísmo, fundado por Tzara, rechazaba la lógica burguesa en favor de la inocencia infantil. El expresionismo alemán deformaba la realidad para reflejar la visión atormentada del artista. El surrealismo, con Bretón a la cabeza, aplicaba las teorías freudianas sobre el inconsciente y los sueños a través de la escritura automática.

En España, las vanguardias se difundieron a través de publicaciones como Prometeo y la Revista de Occidente, con representantes como Ortega y Gasset, Cansinos Assens y Gómez de la Serna. Surgieron movimientos como el ultraísmo, que combinaba cubismo, futurismo y dadaísmo, y el creacionismo, introducido por el chileno Vicente Huidobro, que proponía la poesía como una realidad autónoma.

En Hispanoamérica, destacaron poetas como César Vallejo y Pablo Neruda, quienes influenciaron la posvanguardia con figuras como Nicanor Parra y Octavio Paz. Huidobro y Vallejo fueron pioneros en estas nuevas estéticas, con obras significativas como Altazor y Trilce respectivamente. Neruda, conocido por Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Residencia en la tierra y Canto general, reflejó en su poesía desde el amor hasta la crítica social y política.

5. La Generación del 27: características y trayectoria poética de los poetas del 27. El teatro lorquiano.

La Generación del 27, también conocida como Grupo del 27, es un conjunto de poetas españoles reunidos en 1927 para homenajear a Góngora en el Ateneo de Sevilla. Incluye figuras como Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Compartían amistad, colaboraban en revistas y tertulias, y buscaban la innovación poética, respetando al mismo tiempo la tradición literaria.

El grupo pasó por tres etapas: una inicial de influencias modernistas y vanguardistas, una segunda etapa de rehumanización y compromiso social influida por el surrealismo, y una tercera etapa tras la Guerra Civil que llevó a su dispersión.

Pedro Salinas se centró en el amor en su obra, Jorge Guillén en la poesía pura, y Gerardo Diego alternó entre poesía vanguardista y tradicional. Vicente Aleixandre trató temas de amor, naturaleza y muerte, mientras que Dámaso Alonso exploró la angustia existencial. Rafael Alberti evolucionó desde la lírica popular a la poesía social y surrealista, y Luis Cernuda reflejó su lucha interna y frustraciones en su poesía. Miguel Hernández, puente entre generaciones, se destacó por su poesía comprometida y humana.

Federico García Lorca, la figura más destacada, fusionó lo popular y lo culto en su obra, abordando temas como el amor frustrado y el destino trágico. Su teatro renovador incluyó obras como "Bodas de sangre", "Yerma" y "La casa de Bernarda Alba", todas con protagonistas femeninas y desenlaces trágicos.

Las mujeres del grupo, conocidas como las "Sinsombrero", incluyeron a artistas como Concha Méndez y Maruja Mallo, quienes también hicieron valiosas contribuciones a la literatura y el arte de la época.

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