Protocolos de Desinfección: Uso Seguro del Hipoclorito Sódico (Lejía) y Normas de Esterilización
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Hipoclorito Sódico (Lejía): Propiedades y Usos
El hipoclorito sódico (lejía) es una combinación de ácido cloroso y agua. Es altamente recomendable por ser un bactericida potente de amplia eficacia, desodorante y decolorante. Es de bajo coste, fácil uso y seguro. Posee una acción rápida, pero transitoria, ya que su agente activo, el cloro, se evapora fácilmente.
Usos Comunes del Hipoclorito Sódico
Es el desinfectante de uso más común para la limpieza y desinfección ambiental de:
- Suelos, orinales, lavabos y baños.
- Ropa y material de limpieza.
- Superficies no metálicas y zonas de preparación de alimentos.
- Piscinas, aparatos de diálisis y agua de consumo.
Aplicaciones Prácticas y Dosificación
- Desinfección de ropa: Para desinfectar la ropa a 30ºC, se recomiendan 10 gotas de lejía por litro de agua.
- Desinfección de agua y alimentos: La lejía comercial desinfecta el agua de bebida, las frutas y verduras de consumo directo. Añada 2 o 3 gotas de lejía por litro de agua del grifo (1 mg de cloro activo por litro) y déjela actuar 15 minutos.
- Limpieza de heridas: Una cucharada sopera de lejía en un litro de agua es una alternativa para la limpieza y desinfección de las heridas. Al menos, actúa como un desbridante químico.
Desventajas y Precauciones
- Se inactiva con la materia orgánica.
- Requiere lavado previo con agua y jabón, y después enjuagar bien.
- Es incompatible con los detergentes catiónicos, las sales de amonio o el amoníaco.
- La mezcla con ácidos (como el salfumán) desprende vapores de cloro, muy irritantes.
- La mezcla con formaldehído desprende un producto carcinógeno.
- No sirve para desinfectar instrumental, porque corroe metales, algunos plásticos y el caucho.
- Las diluciones deben prepararse cada día.
- A las concentraciones comerciales, irrita mucho la piel y las mucosas.
- Es muy lesiva por ingestión.
Protocolos de Uso y Conservación de Desinfectantes y Antisépticos
Los desinfectantes y antisépticos siempre deben manejarse con cuidado.
1. Preparación y Manipulación
- Ponte guantes para manipularlos; en general, irritan la piel y las mucosas cuando se usan a menudo.
- Lee y sigue las recomendaciones del fabricante del producto para obtener su máximo rendimiento.
- Prepara la disolución con agua corriente, vigilando la dureza del agua y la concentración indicada.
- Advertencia: No mezcles nunca los desinfectantes, salvo que lo aconsejen los fabricantes.
2. Conservación
- Conserva la disolución en recipientes tapados y protegida de la luz y el calor.
- Las soluciones desinfectantes no se pueden guardar de un día para otro, excepto el glutaraldehído.
3. Limpieza del Equipo o Instrumental
- Es imprescindible lavar el material antes de desinfectarlo, pues la actividad de muchos desinfectantes se reduce cuando hay sangre o restos de tejidos.
- Enjuaga y seca antes de usar el desinfectante.
4. Aplicación y Post-Desinfección
- Comprueba que el desinfectante puede usarse con ese material, en qué concentración y durante cuánto tiempo.
- El instrumental no debe dejarse dentro de las soluciones desinfectantes.
- Tras desinfectar el instrumental, enjuágalo con agua corriente. Según el uso posterior del objeto, puedes necesitar agua estéril para enjuagarlo.
- Guárdalo bien seco y protegido del polvo.
Esterilización
La esterilización es un procedimiento físico, químico o combinado, que destruye todos los microorganismos y las esporas de una superficie o de un material considerado séptico.