Propiedades Químicas del Suelo y Factores Clave de la Erosión Hídrica
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Propiedades Químicas Fundamentales del Suelo
Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC)
Esta capacidad es una de las principales propiedades químicas del suelo. Se define como una medida de la cantidad de cationes intercambiables que un suelo puede adsorber por unidad de peso (base seca). Generalmente, se expresa en miliequivalentes por 100 gramos de suelo (meq/100 g s.) o Centimoles de carga positiva por kilogramo de suelo (cmolc/kg suelo).
El intercambio catiónico es un proceso reversible mediante el cual las partículas sólidas del suelo adsorben cationes de la fase acuosa (la solución del suelo) y liberan (desadsorben) cantidades equivalentes de otros cationes, estableciendo un equilibrio dinámico entre ambas fases.
La capacidad de intercambio catiónico es una propiedad del suelo de gran importancia práctica en diversos aspectos, tales como:
- La fertilidad del suelo (retención de nutrientes como Ca2+, Mg2+, K+, NH4+).
- La elaboración de programas de fertilización eficientes.
- La modificación del pH del suelo (mediante encalado o acidificación).
- Las propiedades físicas del suelo (estructura, estabilidad de agregados).
- La calidad del agua que se percola a través del perfil del suelo (retención de posibles contaminantes catiónicos).
pH del Suelo
Dentro de las características químicas del suelo, el pH determina su grado de acidez o alcalinidad. Este parámetro es crucial para:
- Definir el tipo de cultivo que mejor se adapta a las condiciones edáficas.
- Determinar la disponibilidad de nutrientes esenciales para las plantas (muchos nutrientes son más solubles y disponibles en rangos específicos de pH).
La mayoría de los suelos con buen desarrollo agrícola presentan un pH en el rango de 5.5 a 6.5, considerado óptimo para la mayoría de los cultivos.
Ecuación Universal de Pérdida de Suelo (USLE)
La USLE es un modelo empírico ampliamente utilizado para estimar la erosión hídrica laminar y en surcos. La ecuación se expresa como: A = R * K * L * S * C * P
Donde cada factor representa:
- A: Es la pérdida de suelo promedio anual calculada por unidad de superficie. Generalmente se expresa en toneladas por hectárea por año (t ha-1 año-1). Las unidades dependen de las utilizadas para los factores R y K.
- R: El factor de erosividad de la lluvia y el escurrimiento. Representa la energía cinética de las precipitaciones y su capacidad para causar desprendimiento y transporte de suelo. Se calcula como el producto de la energía total de la tormenta (E) y su máxima intensidad en 30 minutos (I30), sumado a un factor para escurrimiento por deshielo o riego si aplica.
- K: El factor de erosionabilidad o susceptibilidad del suelo a la erosión. Indica la resistencia inherente del suelo a ser erosionado. Se define como la tasa de pérdida de suelo por unidad de erosividad (factor R) para un suelo específico medido en una parcela estándar (22.13 m de largo, 9% de pendiente, mantenida en barbecho continuo y labrada a favor de la pendiente).
- L: El factor de longitud de la pendiente. Es la relación entre la pérdida de suelo esperada para una longitud de pendiente específica y la pérdida de suelo en la longitud estándar de la parcela (22.13 m). A mayor longitud, mayor potencial de erosión.
- S: El factor de inclinación o gradiente de la pendiente. Es la relación entre la pérdida de suelo para una pendiente específica y la pérdida en la pendiente estándar del 9%. A mayor inclinación, mayor velocidad del agua y mayor erosión.
- C: El factor de cobertura y manejo del cultivo. Compara la pérdida de suelo bajo un sistema específico de cultivo y manejo (rotaciones, tipo de labranza, residuos) con la pérdida en la condición estándar de barbecho continuo labrado. Es uno de los factores más influyentes y manejables.
- P: El factor de prácticas de apoyo para la conservación. Representa el efecto de prácticas específicas que reducen la velocidad del agua y controlan la erosión, como el cultivo en contorno, las barreras vivas, los bancales o las terrazas. Se expresa como la relación entre la pérdida de suelo con una práctica de apoyo y la pérdida con labranza a favor de la pendiente.