Procesos Geodinámicos Internos: Vulcanismo, Sismicidad y Tectónica de Placas
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La Actividad Geológica Interna de la Tierra
La actividad volcánica, así como la actividad sísmica, liberan grandes cantidades de energía procedentes del interior de la Tierra.
Formación y Tipos de Vulcanismo
Los volcanes se forman cuando el magma procedente del manto asciende hasta la superficie a través de las fisuras de la corteza oceánica o continental. Al enfriarse, da lugar a erupciones de gases, productos sólidos (piroclastos) y coladas de roca fundida, denominada lava.
Estos fenómenos se localizan en determinadas regiones del globo terráqueo:
- Dentro de las placas (en los puntos calientes).
- En los bordes de las placas litosféricas (en las dorsales y en las zonas de subducción).
Vulcanismo en Puntos Calientes
Cuando una pluma de magma profundo y caliente alcanza la litosfera, actúa como un soplete y origina un punto caliente. Se pueden dar tres tipos de situaciones:
- Origen de las grandes provincias ígneas o basálticas.
- Adelgazamiento de la litosfera continental y formación de un rift.
- Perforación de la litosfera oceánica y aparición de una cadena de volcanes.
Vulcanismo en las Dorsales Oceánicas
A lo largo de las dorsales, en el fondo de los océanos, se encuentran los volcanes de fisura. Sus erupciones son efusivas y tranquilas y la lava fluye a partir de enormes fisuras en forma de coladas que forman capas horizontales. Cuando se enfría, origina rocas basálticas que constituyen la litosfera oceánica.
Vulcanismo en las Zonas de Subducción
Gran parte de los volcanes asociados a las zonas de subducción se encuentran en el Cinturón de Fuego del Pacífico, que bordea la cuenca de este océano. Aquí podemos encontrar dos situaciones diferentes:
- La subducción de litosfera oceánica por debajo de litosfera oceánica.
- La subducción de litosfera oceánica por debajo de litosfera continental, que origina un arco volcánico continental asociado a una cordillera.
Sismicidad y Dinámica de Placas
La dinámica de las placas litosféricas en las dorsales, en las zonas de subducción y en las fallas transformantes es la responsable de la mayor parte de los seísmos.
Unas placas se separan, otras colisionan y algunas se deslizan junto a otras en sentidos contrarios, lo que genera tensiones que se acumulan lentamente. Esto provoca deformaciones elásticas en las rocas, hasta que se supera el límite de elasticidad, se fracturan y liberan súbitamente la energía almacenada en forma de vibraciones que dan lugar a los seísmos.
Existen diferentes escalas que permiten medir la energía liberada por un seísmo y evaluar los datos, como la de Richter y la de MSK.
La Expansión del Fondo Oceánico y las Dorsales
A partir de las dorsales se genera continuamente litosfera oceánica a ambos lados del eje de la dorsal, lo que da lugar a la expansión del fondo de los océanos.
La actividad de las dorsales oceánicas es responsable de que los continentes se fragmenten y se formen nuevos océanos entre los bloques continentales fragmentados. En el proceso de apertura de un océano se distinguen cuatro etapas sucesivas:
- Inicio de la dorsal: etapa de abombamiento.
- Dorsales jóvenes: proceso de rifting (B). En el domo térmico, la litosfera...
- Dorsales de mediana edad: etapa del Mar Rojo (C). Una dorsal oceánica llega a formarse mediante el proceso de rifting, cuando se unen los rifts asociados a dos o más puntos triples, cuya actividad llega a completar la fracturación de la litosfera continental. Llega un momento en que el continuo hundimiento del rift provoca la inundación del valle por las aguas marinas y da lugar a la formación de un estrecho mar.
- Dorsal madura: etapa atlántica (D). Si la actividad de la dorsal continúa, se generará nueva litosfera oceánica que expandirá el fondo del océano.
Ciclo de Wilson y Deriva Continental
El Ciclo de Wilson es un ciclo evolutivo que explica la apertura y el cierre de las cuencas oceánicas y los cambios en la distribución de los continentes y de los océanos a lo largo del tiempo.
Los mismos procesos tectónicos que provocan la fragmentación de un supercontinente y su dispersión en bloques continentales erráticos, son causa de su posterior reunificación en un nuevo supercontinente, en ciclos que duran unos 500 Ma.
Hace unos 750 Ma existía un gran supercontinente, llamado Rodinia, que se fragmentó. Los fragmentos resultantes se volvieron a reunificar, hace 250 Ma, en otro supercontinente denominado Pangea, cuya fragmentación ha dado lugar a la distribución actual de continentes y océanos.