Procesos de Descolonización en Asia y la Evolución del Orden Mundial
Descolonización de la Asia británica
Como hemos visto, la India era la Joya de la Corona del Imperio británico. Ya antes de la Segunda Guerra Mundial, el Partido del Congreso, que lideraba Gandhi, reivindicaba la independencia de la India. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido logró mantener el control de la colonia con la promesa de que, cuando acabase la guerra, la India se convertiría en un estado independiente.
Sin embargo, cuando se acercaba la fecha de la independencia, surgieron tensiones, a veces muy violentas, entre hindúes y musulmanes. Finalmente, en 1947, los británicos decidieron dividir la India en dos estados independientes: la India, de mayoría hindú, y el Pakistán, de mayoría islámica. Ambos países siguieron vinculados a Gran Bretaña y formaron parte de la Commonwealth (Comunidad Británica de Naciones).
El resto de las colonias británicas en Asia, como Birmania y Ceilán, se independizaron pacíficamente.
Los nuevos centros de poder
Hoy, Estados Unidos es, de hecho, la única superpotencia que hay en el mundo, si bien no deja de ser cierto que han surgido nuevas potencias regionales que pretenden ejercer una influencia determinante en sus respectivos ámbitos geográficos. Algunos de estos países son:
- Irán en el Oriente Próximo.
- Pakistán y la India en Oriente Medio.
- En el Extremo Oriente: Corea del Norte y, sobre todo, China, que se está convirtiendo en una superpotencia económica de alcance mundial.
Globalización y economía
Las economías están interconectadas y cada vez son más complementarias; este proceso se llama globalización, impulsado en gran medida por el desarrollo de Internet. El proteccionismo económico cede el paso al librecambismo: las mercancías, los capitales y los servicios pasan de un país a otro cada vez con menos trabas administrativas.
No obstante, la globalización presenta otra cara menos amable: la deslocalización, un proceso característico de los países industrializados del mundo occidental.
El Acta Única Europea
En 1986 se realizó la primera reforma importante de los Tratados de Roma: el Tratado del Acta Única Europea, que entró en vigor el 1 de julio de 1987. La finalidad era crear un mercado único que garantizara la libre circulación de mercancías, servicios, capitales y personas, lo cual se convirtió en una realidad en 1993.
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