Principios del Liberalismo Económico y el Reinado de Fernando VII en España
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Principios del Liberalismo Económico
Los principios fundamentales del liberalismo económico se resumen en los siguientes puntos:
- El interés personal y la búsqueda del máximo beneficio son el motor de la economía.
- Los diversos intereses se equilibran en el mercado gracias al mecanismo de los precios, que adapta la oferta y la demanda.
- El Estado debe abstenerse de intervenir en el funcionamiento de la economía y permitir el libre desarrollo de los intereses particulares.
Bajo estos principios, el capitalismo industrial se estructura como un sistema en el que los medios de producción son propiedad privada de un grupo reducido, la burguesía. Los trabajadores de fábricas y los obreros, que no poseían propiedades, trabajaban a cambio de un salario. En este sistema, la oferta tiende a aumentar más rápidamente que la demanda, lo que lleva a la quiebra de empresas con grandes stocks acumulados. Esto provoca que en el capitalismo se originen crisis económicas que se repiten periódicamente.
El Reinado de Fernando VII
Fernando VII regresó a España tras la Guerra de la Independencia. Los liberales pretendían que el monarca jurase inmediatamente la Constitución de 1812, pero los absolutistas le presionaron para que restaurase el absolutismo y eliminase toda la legislación liberal de las Cortes de Cádiz. El rey, convencido, clausuró las Cortes, anuló la Constitución y derogó todas las leyes aprobadas durante la guerra. En los meses siguientes, se produjo la restauración del absolutismo y de todas las antiguas instituciones.
Fernando VII gobernó como un monarca absoluto durante seis años. Los liberales fueron perseguidos y muchos tuvieron que exiliarse para evitar la represión. El triunfo del pronunciamiento protagonizado por Riego inauguró el Trienio Liberal (1820-1823). El rey se vio obligado a acatar la Constitución de 1812, decretar una amnistía y convocar elecciones. Las nuevas Cortes estaban integradas por diputados liberales. Para hacer frente a la oposición absolutista, se creó la Milicia Nacional, un grupo de voluntarios armados para defender el régimen liberal. Sin embargo, este proceso reformista no era del agrado de Fernando VII, quien pidió ayuda a los soberanos absolutos de Europa.
La Santa Alianza encargó a Francia la intervención militar en España. Los Cien Mil Hijos de San Luis entraron en España, derrotaron a los liberales y repusieron a Fernando VII como monarca absoluto. La vuelta al absolutismo fue seguida de una gran represión contra los liberales y de la destrucción de la obra legislativa del Trienio.
La Década Ominosa (1823-1833)
El sector más intransigente de los absolutistas exigía más firmeza al rey contra el liberalismo, acusándolo de moderado. Por esta razón, los liberales calificaron estos diez años como la "Década Ominosa". Los gobiernos de Fernando VII tuvieron que hacer frente a una grave crisis económica que acabó desgastando la monarquía. La guerra contra los franceses había debilitado enormemente la economía y dejó la Hacienda en bancarrota. Era imprescindible una reforma fiscal que obligase a los privilegiados a contribuir con sus impuestos.
La Cuestión Sucesoria
A todo esto se sumó que el rey solo había tenido hijas. La Ley Sálica impedía gobernar a su hija, por lo que el rey dictó la Pragmática Sanción, que derogaba la Ley Sálica y permitía la sucesión femenina.