Principios Fundamentales de la Persona y la Sociedad en la Doctrina Social
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La Persona como Ser Social y la Estructura de la Sociedad
La Persona como ser social, según la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), abarca las dimensiones del ser humano como individuo, como ser comunitario y social. La persona está constituida como un ser social, basado en una subjetividad relacional. Es, como ser libre, consciente de la necesidad de integrarse y colaborar con sus semejantes para alcanzar su pleno desarrollo. Es capaz de unirse a otros en orden al conocimiento y al amor.
La Socialidad del Hombre
La tendencia natural impulsa al ser humano a asociarse con el fin de lograr objetivos que exceden su capacidad individual. Esto desarrolla cualidades de la persona, en particular, el sentido de iniciativa y responsabilidad. La formación de asociaciones y la colaboración por el bien común no deben ser obstaculizadas por el Estado ni por una sociedad humana uniforme.
Las sociedades, como la familia, son naturales al hombre. La socialidad del hombre se realiza en los grupos intermedios, más importantes que el Estado y con fines propios, indispensables para mantener la independencia de la sociedad.
La Sociedad según la DSI
La sociedad es un conjunto de personas ligadas de forma orgánica por un principio de unidad que las supera. Esta concepción orgánica implica que los hombres no están simplemente ligados entre sí, sino unidos en un conjunto ordenado orgánicamente, con relaciones variadas según la diversidad de sus miembros.
El Papel Humano en la Sociedad y la DSI
La DSI no es protagonista ni coincide con:
- Individualismo: La persona es una individualidad absoluta, olvidando la sociedad.
- Colectivismo: La persona es un simple elemento dentro de un sistema; se olvida la persona individual y lo importante es el todo.
Somos un ser personal y social; vivimos en sociedad y contribuimos a su mejora.
Dimensiones de la Sociedad y Fundamento de la Solidaridad
Dimensiones de la Sociedad (DSI)
Se distinguen dos dimensiones principales:
- Horizontal: Se refiere a la tendencia asociativa de la persona, que da lugar a entidades subsiguientes. Cuanto más elemento contenga la dimensión horizontal, mayor posibilidad de desarrollo ofrece, y viceversa.
- Vertical: Considera el elemento de poder en relación con la sociedad. Cada país tiene una estructura particular en sentido ascendente: municipio, provincia, región, gobierno central. Un exceso de elementos controlados desde la dimensión vertical neutraliza las posibilidades de la sociedad.
Fundamento de la Solidaridad
La solidaridad es una derivación directa del concepto cristiano de persona: todo ser humano comparte ser hijo de Dios. Por lo tanto, el ser humano constituye una unidad que obliga moralmente a todos a la cohesión y al servicio mutuo. La premisa de la solidaridad es el reconocimiento de la interdependencia en la sociedad de hombres.
Relación con la Antropología Cristiana
La antropología cristiana integra fe y razón. Existen dos dimensiones de la solidaridad que reflejan las realidades del hombre (cuerpo y alma): la dimensión espiritual y la material. Ambas deben ser practicadas.
Solidaridad: Principio y Virtud en el Ámbito Social
La solidaridad debe verse como:
- Principio: Norma sobre la cual debe ordenarse una sociedad provechosa para el ser humano. Debe darse en todos los órdenes sociales.
- Virtud: Actitud moral y social que impulsa la responsabilidad personal.
Solidaridad como Idea y Virtud
La solidaridad es la determinación de empeñarse por el bien común, para que seamos todos responsables de todos. Es una virtud humana, pero también virtud cristiana, manifestación de la caridad y signo distintivo de los discípulos de Cristo.
La Solidaridad en Contradicción con el Mundo Moderno
Nuestro mundo no es solidario; es egoísta e individualista.
La Antropología que Apoya dicho Mundo
La antropología individualista y materialista se traduce en un espacio social donde la visión de la solidaridad es pobre y sentimentalizada, pues deja la solidaridad en manos de los sentimientos, individualizándola y perdiendo su sentido.
Esto muestra una realidad paradójica: existen simultáneamente y en contradicción:
- La globalización (creciente sentido de solidaridad entre pueblos).
- Un índice de solidaridad práctica en mínimos, debido a factores de insolidaridad (pretensiones de lucro exclusivas, ambiciones nacionalistas, cálculos militaristas).
Solidaridad a Escala Internacional
El desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad. La cuestión social ha tomado una dimensión mundial, haciendo necesario acabar con el imperialismo internacional del dinero. Trabajar por la cuestión social debe ser un deber. No hay razón para reservarse el uso exclusivo de lo que supera la necesidad cuando a otros les falta lo necesario.
La Dignidad Humana: Valor Intrínseco de la Persona
Dignidad humana: Dignidad significa valor. La persona tiene valor en sí misma; no somos objetos, no tenemos precio. La dignidad de la persona es una perfección intrínseca y constitutiva que depende exclusivamente de su existencia. Es la persona la que está en la base de los actos de inteligencia, conciencia y libertad. Estos pueden faltar sin que el hombre deje de ser persona. Los planteamientos que limitan la condición de cualquier tipo de persona no son correctos. No se pierde la dignidad aunque se ejercite mal la libertad. La afirmación básica es: la dignidad de todo ser humano es inherente a su condición personal. En cada hombre resplandece algo de la gloria de Dios, lo que constituye su dignidad ante los demás hombres.