Principios Fundamentales de la Ilustración y el Neoclasicismo en el Siglo XVIII
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El utilitarismo
Los avances científico-técnicos, el anhelo de saber y las reformas sociales deben tener como eje la utilidad para la comunidad. Frente a las concepciones religiosas del pasado, se impone una concepción materialista y burguesa del mundo.
El progreso
Se consolida la idea de que el dominio de la naturaleza hace al hombre dueño de su futuro.
Lo natural
La razón se aplica también al conocimiento no estrictamente material, como la filosofía, el derecho, la moral o la religión. En estos campos se abandona la idea de que existan verdades absolutas o reveladas y se insiste en el concepto de que algo es más humano cuanto más conforme está con su naturaleza.
El reformismo
Los ilustrados aspiran a que sus ideales tengan una concreción práctica en la realidad, por lo que proponen reformas sociales, económicas y políticas que los hagan posibles.
Ideas estéticas: el Neoclasicismo
En el campo de las ideas estéticas, se vuelve la mirada al clasicismo francés y a los modelos clásicos greco-latinos. Es el llamado Neoclasicismo, según el cual las obras de arte deben estar también sujetas a la razón y obedecer, por tanto, a unos principios de ordenación lógica. En las artes predominan las líneas rectas y la composición equilibrada.
Siglo XVIII en España: la Ilustración
Tras la Guerra de Sucesión, se instaura la dinastía borbónica con el rey Felipe V, con el que se inicia el proceso de centralización administrativa. Con sus sucesores, Fernando VI y Carlos III, se continúan las reformas, aunque con cierta resistencia. Con Carlos IV y su ministro Godoy se acentúan las reformas, apoyadas por ilustrados como Jovellanos o Moratín.
Aunque hay una mejora económica con el aumento de la población, la gran mayoría sufre unas condiciones penosas. Existe un desarrollo del comercio y la agricultura, pero la industria es prácticamente inexistente.
El ensayo fue el género literario que mejor se acomodaba a los principios de la Ilustración. Se desarrolló una prosa llana, directa y natural que buscaba suscitar la reflexión. Los ilustrados dedicaron sus esfuerzos a combatir la decadencia del país, examinando sus orígenes y síntomas, y elaborando proyectos que diesen soluciones.