Principios y ética para la evaluación de la intervención social: procedimientos y recomendaciones
Principios relevantes que deben orientar el proceso de cualquier tipo de evaluación
B. Orientación del proceso organizativo de la intervención social
Orientar todo el proceso organizativo de la intervención social utilizando procedimientos evaluativos que puedan ser aplicados fácilmente.
Trabajar con el fin de conseguir cooperación en base a las diferentes posturas y evitar influencias de los grupos en los resultados.
Una de las formas de asegurar la viabilidad de la evaluación es presentarla como un modo de contribuir a la salud de los servicios sociales, informando a los profesionales sobre objetivos, actuaciones y resultados.
C. Ética profesional del evaluador
Facilitar decisiones públicas y profesionales relevantes desde la ética profesional del evaluador.
La ética de la evaluación debe basarse en compromisos explícitos que aseguren la necesaria cooperación, la protección de los derechos de las partes y la honradez de los resultados. Las obligaciones derivadas de las etapas de la evaluación deben ser plasmadas en un compromiso escrito para que se cumplan.
Otro aspecto a resolver desde la ética profesional son los conflictos de intereses, afrontándolos abierta y honestamente para que no interfieran en el proceso.
Para asegurar la viabilidad del proceso y que éste transcurra de acuerdo con normas éticas se recomienda atender a:
- Disponer de datos relevantes antes de expresar juicios.
- Solicitar consejos profesionales para asegurar que los procedimientos son apropiados.
- Consultar a los profesionales implicados en cuanto a los procedimientos de evaluación.
D. Claridad en la definición de objetivos, proceso y contexto
Es fundamental la aplicación de las siguientes normas:
- Identificar el objeto a evaluar.
- Analizar el contexto donde se desarrolla la intervención.
- Describir intenciones y procedimientos.
- Identificar fuentes de evaluación.
- Determinar la validez de los instrumentos de evaluación.
- Analizar la información cualitativa y cuantitativa.
- Emitir conclusiones justificadas.
- Garantizar la objetividad en el informe.
Principios operativos
a. El carácter procesual y continuo de la evaluación, presente en el desarrollo de la intervención.
b. Deben ser contextualizada: adecuarse a las características de la situación singular de la comunidad y los participantes.
c. Deben ser abiertas: para que puedan intervenir todos los implicados.
d. Deben ser holistas: tener presente la totalidad de los elementos que entran a formar parte de la intervención, considerado como fenómeno complejo e influenciado por múltiples factores.
e. Deben ser individualizadas y tener en cuenta a los propios sujetos.
f. Deben ser primordialmente objetivas y explicativas.
g. Deben respetar la intimidad de los participantes en el proceso evaluador en cuanto a la información que les afecte.