El Principio de Igualdad: Fundamentos Constitucionales, Evolución y Enfoque Transversal

Enviado por Chuletator online y clasificado en Derecho

Escrito el en español con un tamaño de 4,82 KB

El Principio de Igualdad: Fundamentos, Evolución y Transversalidad

Manifestaciones del Principio de Igualdad en la Constitución Española

Como punto de partida, es necesario hacer referencia a las tres manifestaciones del principio de igualdad que encontramos en la Constitución Española (CE):

  • Artículo 1.1 CE: La Igualdad como Valor Superior. Esta primera manifestación conlleva la consideración de la igualdad como valor superior del ordenamiento jurídico. Este valor se proyecta con eficacia en toda nuestra normativa, de modo que cualquier desigualdad será incompatible con los valores que la inspiran.
  • Artículo 14 CE: La Igualdad como Derecho Fundamental. La segunda manifestación la encontramos en el artículo 14 CE, donde se establece que la igualdad es un derecho a un trato igual. Esto significa que, ante dos personas en una misma situación, les corresponde un igual tratamiento jurídico.
  • Artículo 9.2 CE: La Igualdad Material o Real. La tercera manifestación se halla en el artículo 9.2 CE. En él encontramos la proclamación de la igualdad material, real y efectiva, superando la mera formalidad. Es crucial conectar la igualdad material con las medidas de acción positiva, que encuentran su significado en la búsqueda de la garantía de la igualdad efectiva.

Evolución y Concepción de la Igualdad

El principio de igualdad ha ido experimentando una evolución hacia una concepción más completa, que tiene en cuenta la realidad social, y que hoy en día denominamos la de la igualdad efectiva.

Una de las primeras manifestaciones históricas de la igualdad que encontramos deriva de la Revolución Francesa. Se trata de una igualdad de carácter liberal, que pretendía la abolición de privilegios, buscaba que la ley tuviera efectos generales y que no distinguiera a nadie.

Fijémonos que la Constitución Española de 1978 apuesta decididamente por una igualdad material. Se tendrá en cuenta que todos los ciudadanos sean igualmente tratados no solo en la ley, sino en la práctica. En este sentido, ha sido muy relevante la jurisprudencia constitucional, que, partiendo de la igualdad formal, ha ido desarrollando los contornos de la igualdad en sus diversas dimensiones.

El Principio de Igualdad en el Contexto Europeo e Internacional

La Carta de Niza y su Aporte a los Derechos Fundamentales

Resulta indispensable mencionar la Carta de Niza (Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea). Es el primer instrumento que configura la igualdad como uno de los principios inspiradores de la regulación de los Derechos Fundamentales (DDFF) a nivel europeo. Además, le dedica su Capítulo III. En este capítulo se habla directamente del principio de no discriminación, del respeto a la diversidad cultural, religiosa y lingüística, de la igualdad entre mujeres y hombres, y se regulan los derechos del menor, de las personas mayores y de las personas con discapacidad.

El Tratado de Lisboa y la Introducción de la Transversalidad

Posteriormente, con el Tratado de Lisboa, es especialmente destacable la introducción de la perspectiva de la transversalidad. Esta perspectiva conlleva que no solo es necesario aplicar medidas individuales para combatir la discriminación de determinados colectivos, sino que es fundamental reconocer y abordar la discriminación como un problema estructural que requiere una integración del principio de igualdad en todas las políticas y acciones.

Orígenes del Concepto de Transversalidad

En relación con la transversalidad, para buscar su origen, debemos considerar la Conferencia Mundial para el Examen y Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, celebrada en Nairobi (1985), donde el concepto comenzó a introducirse en materia de igualdad entre mujeres y hombres. Este concepto se afianzó y desarrolló significativamente en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing (1995), donde se perfilaron importantes conceptos y estrategias para la consecución de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, promoviendo la integración de la perspectiva de género en todas las políticas y programas (gender mainstreaming).

Entradas relacionadas: