Prevención de la Delincuencia mediante el Tratamiento Rehabilitador

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Prevención a través del tratamiento rehabilitador

El tratamiento rehabilitador en la criminología

La criminología positivista de finales del siglo XIX asoció el padecimiento de enfermedades mentales con la delincuencia. Los planteamientos más sociológicos de tipo positivista aludían a déficits sociales de los delincuentes susceptibles de ser paliados por medio del trabajo social, mientras la orientación religiosa del correccionalismo del siglo XIX y principios del XX subrayaba la importancia del perdón y la posibilidad de reforma del delincuente.

Estos planteamientos tuvieron un enorme impacto en los discursos sobre los fines de la pena y en las políticas penitenciarias del siglo XX. El fin de la reclusión penitenciaria y la pena se plasmó en la resocialización del delincuente por medio de intervenciones rehabilitadoras.

En España, el artículo 25 de la Constitución Española (CE) establece que las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social.

Las teorías psicológicas del delito están en una especie de nueva edad dorada y, en parte, se debe a los avances en la psicología de la rehabilitación. En España, la mayor parte de quienes realizan investigación criminológica son psicólogos y, en el ámbito internacional, se ha observado un creciente interés por modelos teóricos que incluyen nociones de psicología evolutiva.

La crisis del modelo rehabilitador: El informe Martinson

El modelo rehabilitador entró en crisis en el mundo anglosajón durante los años 70, cuando un estudio publicado por el criminólogo Robert Martinson (1974), basado en el estudio de 231 evaluaciones de intervenciones con delincuentes, concluyó de forma exagerada que “nada funciona”.

La ironía del caso es que Martinson pensaba que su escepticismo sobre la labor rehabilitadora de la prisión serviría para vaciar las cárceles una vez demostrada su ineficacia. Sin embargo, hizo un aciago favor a las teorías a favor del tratamiento rehabilitador.

La reevaluación del éxito en la rehabilitación

El propio Martinson, en 1979, reevaluaba sus conclusiones iniciales y las consideraba incorrectas. Así, en 1987, Gendreau y Ross publicaban una revisión de 200 programas de rehabilitación evaluados entre 1981 y 1987, cuya conclusión era que: “La rehabilitación con éxito de los delincuentes ha sido documentada… En un número considerable de estudios bien controlados se han alcanzado reducciones de la reincidencia de hasta el 80 %”.

Particularmente influyente fue el trabajo de los canadienses Robert Ross y Elizabeth Fabiano, que en España fue difundido por el profesor Garrido Genovés (1993). Estos autores concluyeron que los programas que funcionan son verdaderamente excepcionales y atípicos, pero que existen.

El principal rasgo en común de estos programas “que funcionan” es que pretenden alterar la forma de pensar de los delincuentes.

Factores cognitivos según Ross y Fabiano

Ross y Fabiano publicaron en 1995 “Time to Think”, obra en la que describían los factores cognitivos que la investigación empírica asociaba a la participación en actividades delictivas. Estos factores serían los siguientes:

  • 1. Autocontrol / Impulsividad: Fallo al pararse a pensar antes de actuar.
  • 2. Estilo cognitivo (externo): La creencia de que lo que ocurre depende del destino y es incontrolable.
  • 3. Pensamiento concreto vs. Pensamiento abstracto: Falta de razonamiento abstracto para comprender las emociones y pensamientos de los demás.
  • 4. Rigidez conceptual: Pensamiento inflexible que les causa problemas y no les ofrece recompensas.
  • 5. Resolución cognitiva de problemas interpersonales: Dificultades en las habilidades de pensamiento necesarias para resolver problemas que surgen en las interacciones con otras personas.
  • 6. Egocentrismo: Visión del mundo desde su propia perspectiva sin considerar cómo otros piensan y sienten.
  • 7. Razonamiento crítico: Pensamiento ilógico y sin autocrítica. Son personas crédulas y fácilmente sugestionables.
  • 8. Valores: Al decidir qué es lo correcto, solo piensan en sí mismos sin considerar cómo afectará a los demás.

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