La Polifonía de Signos en el Teatro y su Contexto Histórico en la Antigua Grecia
Enviado por Chuletator online y clasificado en Griego
Escrito el en
español con un tamaño de 3,79 KB
Literatura y Significación Teatral
El teatro es una especie de máquina cibernética. Cuando descansa, esta máquina se oculta detrás de un telón. Pero a partir del momento en el que se la descubre, empieza a enviarnos un cierto número de mensajes. Estos mensajes tienen una característica peculiar: que son simultáneos y, sin embargo, de ritmo diferente.
En un determinado momento del espectáculo recibimos al mismo tiempo seis o siete informaciones (procedentes del decorado, de los trajes, de su mímica, de sus palabras), pero algunas de estas informaciones se mantienen (este es el caso del decorado) mientras otras cambian (la palabra, los gestos). Estamos, pues, ante una verdadera polifonía informacional, y esto es la teatralidad: un espesor de signos.
El Teatro en la Antigua Grecia
Para un ciudadano en Atenas del siglo V a. C. —conocido como el Siglo de Pericles—, concurrir al teatro era completamente distinto de lo que es para un ciudadano actual. Esto se debía a varios factores:
Contexto festivo y religioso
No se representaba en cualquier momento del año, sino en festivales que se realizaban en determinadas fechas, dedicadas al culto del dios Dionisio.
Duración y contenido
Por tratarse de festivales, no se representaba una sola obra, sino varias y, en consecuencia, el espectáculo duraba todo un día. En las Grandes Dionisias, el festival más importante, que se llevaba a cabo durante la primavera, participaban tres autores, que presentaban tres tragedias y un drama satírico cada uno, alternándose con alguna comedia.
Acceso y finalidad estatal
La entrada era gratuita para quienes no contaban con recursos, ya que no se consideraba a estos festivales como un simple espectáculo, sino que a su carácter religioso se le sumaba una finalidad moral y educativa. Por ese motivo, estas jornadas eran un asunto de interés particular del Estado, ya que este se encargaba de pagar todos los gastos.
La Experiencia del Espectador Griego
El espectador, entonces, debía ir preparado para una larga y entretenida jornada al aire libre: llevar alimentos para el día y, quizás, algún abrigo para el regreso a la caída del sol. Pero, principalmente, tenía que ir dispuesto a:
- Purificar sus sentimientos más violentos mientras presenciaba los hechos más conmocionantes presentados en la tragedia.
- Reflexionar acerca de los más nobles estados espirituales.
- Durante la representación de una comedia, reírse de su situación contemporánea, de sus costumbres, de sus personajes más importantes y, en última instancia, de sí mismo.
Por todo esto, una velada teatral significaba un evento social trascendente, al que concurría el pueblo masivamente, sin distinción de clases sociales.
Los Anfiteatros Griegos
Los teatros estaban construidos al aire libre sobre una ladera o al pie de una colina, en lugares generalmente rodeados por otras colinas, lo que proporcionaba al sitio una acústica natural perfectamente aprovechable. Por ese motivo, los actores podían representar sus papeles en un tono normal de voz que resultaba audible para la totalidad del público.
Los teatros griegos tenían una capacidad para albergar entre 15.000 y 20.000 espectadores, y a partir del siglo IV a. C. sus graderías semicirculares se recubrieron de mármol.