La Poesía y Novela Española desde la Transición hasta la Actualidad
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LA POESÍA ESPAÑOLA DESDE “LOS NOVÍSIMOS” HASTA LA ACTUALIDAD
Últimas décadas del siglo XX
• Gran complejidad por poetas de distintas generaciones y por diversidad de tendencias.
• Publican en revistas, antologías y editoriales poetas jóvenes.
• Irrumpe con fuerza la presencia de mujeres.
1. LOS NOVÍSIMOS
Desde 1966 hasta los años 80 predominan los novísimos: una poesía novedosa que rompe con la anterior y que se vincula con las vanguardias.
Características de la poesía de los novísimos:
• Es definida por el esteticismo y el culturalismo.
• Se huye del realismo y aparecen temas de cultura popular y de los medios de comunicación. Evasión, amor, erotismo, se denuncia la guerra, sociedad consumista y metapoesía.
• Aparecen rasgos vanguardistas como la escritura automática (surrealismo), el collage, la supresión de los signos de puntuación, la destrucción de la lógica o la artificiosidad culturalista.
• Obras: Arde el mar, de Pere Gimferrer; Así se fundó Carnaby Street, de Leopoldo María Panero.
A partir de la democracia (1975), estos poetas buscan un camino personal y atenúan su actitud culturalista, volviendo, en general, al intimismo y lo clásico como Jaime Siles, Clara Janés, etc.
2. LA POESÍA DESDE LOS 80
Publican una nueva generación de poetas nacidos hacia los 60, de todas las tendencias imaginables. Rompen con los novísimos y dan más importancia a la tradición y emoción que a la originalidad y estilo. La poesía “figurativa” es la predominante:
A. Recuperación del realismo en poemas publicados en la antología La otra sentimentalidad, que promociona a poetas como Luis García Montero o Benjamín Prado.
B. Predominio de matices sentimentales y atmósferas sugerentes en unos poetas que se agrupan en torno a la editorial Trieste.
C. Una nueva épica para rescatar una memoria colectiva: Julio Llamazares.
D. El neosurrealismo. Blanca Andreu con De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall.
E. Minimalismo y conceptualismo. Ángel Campos Pámpano.
F. Tradicionalismo. Es la reivindicación de la métrica clásica: Antonio Carvajal.
G. La poesía elegíaca y metafísica: Juan Lamillar.
A pesar de la pluralidad de tendencias entre ellos, podemos citar algunas características comunes:
• Toman como modelos a autores anteriores: a Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente o Luis Cernuda.
• Recuperan formas métricas tradicionales.
• Vuelven a la poesía narrativa con lenguaje coloquial: se cuentan historias a partir de una anécdota.
• Abordan temas subjetivos propios: el paso del tiempo, las relaciones personales, conflictos cotidianos.
• Emplean el humor, el pastiche, la parodia o la ironía como elementos distanciadores.
De todas las tendencias, en los 80 y 90 se imponen dos: la poesía del silencio y de la experiencia.
Desde finales del siglo XIX, hay dos maneras de entender la poesía: la poesía pura (Juan Ramón Jiménez) y la impura (Pablo Neruda).
La poesía del silencio
Es heredera de la poesía pura y del existencialismo, en su desolada visión del hombre. Iniciada por Jaime Siles (Música de agua), José Ángel Valente la representó como nadie (Mandorla). Esta poesía indaga sobre lo trascendente del hombre sin buscar respuestas en Dios ni en la palabra como acto de comunicación, ya que el lenguaje es insuficiente para expresar el dolor de la existencia.
Lenguaje
Versos cortos, fragmentados, con espacios en blanco para la sugerencia. Poemas breves, condensados, desnudos, donde predomina lo abstracto y conceptista para emocionar a través de la inteligencia y la sensibilidad. El lector completa el poema, a través de las sugerencias.
Poetas
Clara Janés (Rosas de fuego) o Antonio Gamoneda.
La poesía de la experiencia
Heredera de la poesía impura, de corte realista que habla de la vida, realidad cotidiana, desengaño amoroso, fracaso, desencanto y conflictos generacionales.
Características
Destaca el uso de la narratividad, monólogo, diálogo dramático, expresiones coloquiales y sentido del humor.
Poetas
Luis García Montero: Completamente viernes; Felipe Benítez Reyes: Paraíso manuscrito; etc.
Como ramificación de esta tendencia, se cultiva una poesía elegíaca que reflexiona sobre el paso del tiempo y la pérdida (Eloy Sánchez Rosillo).
3. LA POESÍA DE LOS AÑOS 90
Resulta difícil sistematizar la gran diversidad de corrientes poéticas de los últimos años del siglo XX: vuelta a la tradición, experimentación vanguardista y algunas se reafirman en su propia individualidad:
• el erotismo de Almudena Guzmán (Usted),
• el neoexistencialismo de Luisa Castro (Los versos del eunuco),
• el neopurismo de Álvaro Valverde (Una oculta razón),
• el impresionismo posnovísimo de Andrés Trapiello (La vida es fácil),
• la poesía épica de César Antonio Molina (Deriva),
• el neorrealismo de Ángel Guache (El viento en los árboles),
• el neoclasicismo de Fernando de Villena (Soledades tercera y cuarta).
Es el conjunto de una nueva poesía de la experiencia, introspección emocional, búsqueda de un nuevo lenguaje, contemplación meditativa y crítica con la realidad.
4. LA POESÍA DEL SIGLO XXI
Al finalizar el siglo XX, se empieza a manifestar un mayor compromiso social frente a un mundo injusto.
Fernando Beltrán publica una antología con el título El hombre de la calle (2001), que apuesta por una poesía “entrometida”, en la que se abordan temas como la globalización, la ecología, el subdesarrollo o el neoliberalismo. Se considera a la poesía como el espacio de la resistencia y el realismo como instrumento que pretende la transformación del hombre y del mundo. Es una poesía rehumanizada, reflexiva, que manifiesta ciertas preocupaciones existenciales. Entre los poetas destacan Jorge Riechmann (El día que dejé de leer El País), Ana Merino (La voz de los relojes) y Lorenzo Oliván (Libro de los elementos).
En nuestra realidad, cada vez más centrada en lo breve y fragmentario, la poesía puede tender puentes entre un mensaje electrónico con toda la tradición literaria. En la nueva poesía española no existe una bandera común, ni una tendencia única, ni un nombre generacional para agruparlos.
La antología La inteligencia y el hacha de Luis Antonio de Villena refleja una generación distinta a la de los años 80, pero que de alguna manera entronca con los novísimos. Trata de un ciberactivismo literario.
La antología La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger reúne la obra de 13 mujeres poetas descubiertas en Internet. Se habla con optimismo de Internet y de las redes sociales para captar nuevos lectores. Los éxitos de autores como Elvira Sastre o Marwan confirman esta tendencia y esta nueva manera de darse a conocer por parte de los poetas contemporáneos.
Autores muy recientes: Luna Miguel, Ana Patricia Moya, Alberto Acerete, Ángela Segovia...
Los dominios de la poesía en la época en que vivimos se expanden:
• a través de la fotografía (Chema Madoz),
• la perfopoesía o poesía a través de la actuación, del movimiento, de la música,
• la obra de algunos de los músicos actuales como Joaquín Sabina.
La poesía más reciente se mueve en muy diversos frentes que hacen difícil su sistematización. El posmodernismo y el eclecticismo parecen ser los rasgos dominantes.
LA NOVELA ESPAÑOLA DESDE LA DÉCADA DE LOS SETENTA A LA ACTUALIDAD. EDUARDO MENDOZA
1. La narrativa española desde 1975
Después de la complicada novela experimental de los 60, en los 70 y 80 hay un regreso a la novela cuyo objetivo principal es el relato de una historia amena para el lector. El público desea disfrutar y entretenerse sin renunciar a la calidad literaria con técnicas narrativas innovadoras. La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza es un claro ejemplo. A partir de los 70, se decantan por el pluralismo estético. La mayoría tomarán: el camino de la renovación (novela vanguardista y poética) o el de la tradición: el realismo (novela histórica, de intriga y otros géneros). Se cultiva en una sociedad posmoderna y en un mundo globalizado con importancia en el mercado. Es objeto de consumo y género estrella por el número de lectores. Las ventas, la publicidad de las obras, los premios son el lado mercantil de la literatura que condiciona el desarrollo del género.
2. La narrativa en las últimas décadas del siglo XX: características fundamentales
- La trama argumental vuelve a ser importante. Las acciones y los sucesos deben despertar el interés y mantener su atención con intriga o suspense. La claridad y la amenidad son esenciales para atraer al lector.
- Abundantes subgéneros narrativos en los que la intriga es el elemento principal: la novela negra, policiaca, de aventuras, de reportaje o histórica, que combinan periodismo y literatura.
- Los personajes reflejan la forma de ser del hombre contemporáneo.
- La narrativa se desvincula del compromiso social y político. Los problemas del hombre aparecen tratados desde su individualidad, y los temas que predominan dependen de las distintas modas del mercado.
- Es característica la presencia del autor en un enfoque intimista y con ciertos elementos líricos.
- Se potencia el aspecto lúdico con juegos intertextuales, mezclando realidad y ficción hasta llegar a confundirlas, metanovela, con alusiones a mundos fantásticos, míticos y legendarios.
- A pesar de su diversidad, comparten particularidades: brevedad, historias cerradas, abundantes diálogos, escasas interrupciones discursivas, argumentos realistas, procedimientos psicológicos y experimentales, rotura de la secuencia cronológica.
3. Tendencias narrativas principales
Panorama variado, hay una proliferación de tendencias narrativas.
A. La novela histórica
La recreación del pasado es uno de los argumentos más importantes de la narrativa actual. Variedad de épocas que se recrean: la Edad Media: En busca del unicornio (1987), de Juan Eslava Galán; los Siglos de Oro: El capitán Alatriste (1996), de Arturo Pérez-Reverte; el final del siglo XIX y el comienzo del XX: La ciudad de los prodigios (1986), de Eduardo Mendoza; Guerra Civil: Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas, Los girasoles ciegos (2004) de Alberto Méndez.
B. La novela policiaca o negra
Llena de violencia, crímenes, corrupción política e indecencia moral ambientada en barrios miserables. División borrosa de buenos y malos. Investigadores fracasados, desengañados y cínicos que protegen a los débiles y luchan por encontrar la verdad. Manuel Vázquez Montalbán, autor de 20 novelas sobre la política española protagonizadas por Pepe Carvalho. Los pájaros de Bangkok, Juan José Millás (Papel mojado, 1983), Eduardo Mendoza, etc.
C. La novela realista
Novelas de tramas narradas de forma realista siguiendo el estilo de los grandes narradores del siglo XIX. La fuente de la edad (1986), de Luis Mateo Díez, o La larga marcha, de Rafael Chirbes. Historias del Kronen (1994), de José Ángel Mañas (cruda vida de los jóvenes).
D. La novela lírica
Subjetividad del autor, estilo cuidado (cercano a la poesía), interiorización y análisis psicológico de los personajes. Temas: amor, muerte, vejez, supervivencia, paso del tiempo, intensificación del instante, presencia de lo autobiográfico y la memoria. Manuel Vicent, Son de mar (1999).
E. La metaficción
Se trata de metaliteratura, es decir, de la literatura que elige como tema la propia literatura. La noche que llegué al café Gijón, de Francisco Umbral. Otras novelas dan un paso más, pues introducen al autor como personaje dentro del relato (autoficción): El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite.
F. La novela sentimental y erótica
Desde la transición, probablemente como reacción contra los tabúes del régimen franquista, empiezan a aparecer novelas de tema amoroso con un importante contenido erótico. Destaca Octubre, octubre, de José Luis Sampedro.
EDUARDO MENDOZA (Barcelona, 1943)
Se licenció en Derecho, viajó por Europa y, a su regreso, ejerció la abogacía. Trabajó en Nueva York como intérprete-traductor de la ONU, oficio que seguirá desempeñando.
Su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta (1975), marca el inicio de la nueva narrativa española. En esta “opera prima” se puede observar la capacidad en la utilización de diferentes discursos y estilos narrativos que lo lanzan a la fama. Considerada como precursora del cambio que daría la sociedad española y como la primera novela de la transición democrática. En ella se narra el panorama de las luchas sindicales de principios de siglo XX, mostrando la realidad social, cultural y económica de la Barcelona del primer tercio del siglo XX a través de una variada galería de ambientes y personajes, desde la élite empresarial a los escenarios obreros más pobres de la ciudad. Recibió el Premio de la Crítica.
Poco después publica El misterio de la cripta embrujada (1978), parodia humorística con momentos hilarantes que mezcla rasgos de la novela negra con la gótica y marca el inicio de una serie de cinco novelas negras humorísticas protagonizadas por un personaje peculiar.
El laberinto de las aceitunas (1982), paradigma del antihéroe moderno, lo consolida como uno de los escritores con más éxito de ventas.
Destaca su admirable capacidad fabuladora, el asombroso dominio de los registros lingüísticos, el humor sutil y, de forma excelente, la parodia, todo lo cual se aprecia muy bien en la que es considerada su obra cumbre: La ciudad de los prodigios (1986), una cruda descripción de la sociedad barcelonesa en 1920-1930.
Otras novelas del autor que marcan una etapa de consolidación narrativa: Sin noticias de Gurb (1991), una historia por entregas que iba publicando en el diario El País; El año del diluvio (1992), Riña de gatos. Madrid 1936 (2010), novela con la que gana los 601.000 € del Premio Planeta. El 30 de noviembre de 2016 se le concede el Premio Cervantes por una lengua literaria llena de sutilezas e ironía.
4. La novela entre el siglo XX y el siglo XXI
A partir de 1990 sigue en auge la orientación existencial propia del siglo XX. Aparecerá un nuevo grupo de novelistas en el que destaca la presencia de mujeres narradoras de gran calidad como Rosa Montero y Almudena Grandes, reflejo del cambio social.
Características que definen esta narrativa de entre los dos siglos:
- Narrador comprometido con lo que cuenta y aparece con frecuencia una voz narrativa en segunda persona, con el fin de dar expresión a los procesos de conciencia.
- Personajes se desdoblan y juzgan su propia actitud para denunciar la falta de valores.
- Prolifera la novela-reportaje y la histórica. El relato fantástico sigue presente, en busca de universos utópicos o de libertad para hacer frente al pesimismo existencial.
- Los temas recurrentes son la intimidad, el espacio como metáfora de la inconsciencia de lo real, desasosiego por asuntos emocionales y morales, el escepticismo y el sentimiento como solución literaria a los conflictos humanos.