Platón: Fundamentos de su Filosofía, Ética y Teoría de las Ideas
Introducción al Pensamiento Platónico: La Búsqueda de la Verdad y el Bien
En el ser humano existe una tendencia que aspira a la libertad y al conocimiento, un deseo de la sabiduría que puede proporcionarnos la auténtica felicidad. La idea del Bien ocupa el lugar más alto de la jerarquía en el Mundo de las Ideas y posibilita su iluminación. El Bien será el fin último que causa todas las demás Ideas y da sentido a los actos de los hombres.
La Naturaleza del Alma en Platón
El alma es lo que define qué somos y cómo somos. Cuando Platón habla de la naturaleza del alma (como en el Mito del Carro Alado), si el alma es el elemento vital para entender nuestro ser, también lo es para entender lo que consideramos una vida buena. La teoría del alma es un fundamento esencial de su ética.
Ética Platónica y la Teoría de la Virtud
Platón consideraba que la finalidad de la filosofía es la de ayudar a los hombres a ser buenos y virtuosos, aunque esto solo se pueda lograr en un medio virtuoso. Para él, la reforma moral del individuo solo puede producirse en el cuerpo social, en la polis. El vínculo entre la buena vida y la buena sociedad es absoluto. Para poder ser dueños de nuestra vida, es necesario reflexionar sobre la esencia de la virtud.
La virtud es como la función propia de algo o alguien; es la capacidad que permite a cada cosa o persona cumplir su función. El ser humano se define por su alma, y el alma realiza distintas funciones:
- La parte racional se ha de guiar por la sabiduría, pues en ella consiste su ser propio.
- La voluntad y los deseos han de estar regidos por la justicia.
La Búsqueda de la Justicia en la Polis
La justicia es entendida como la excelencia del alma y de la ciudad. Lo que le interesa a Platón es saber si la justicia es inherente al alma y, por tanto, a la vida humana. La sociedad ideal platónica debe basarse en la justicia en sí, como idea rectora de la vida común.
El Sistema Filosófico de Platón: Realidad y Conocimiento
Platón se ocupa a lo largo de su vida de encontrar un camino de verdad que dé sentido al ser de lo que hay.
La Teoría de las Ideas: Fundamento de la Realidad
Platón busca lo que las cosas son realmente. Las cosas sensibles son mutables y cambiantes. Platón se rebela contra la opinión común y, junto con Sócrates, aspira a encontrar principios sólidos e inmutables que les permitan juzgar lo bueno y lo malo. Tiene que haber, por tanto, una unidad presente en la diversidad de las cosas, y esa unidad es la que va a permitir la comprensión de lo real.
Esta única y misma forma es lo que Platón denominó Ideas, que constituyen el modelo del mundo que percibimos a través de los sentidos. El mundo está lleno de cosas buenas y bellas, pero la Idea de Belleza o Justicia no corresponde con nuestro concepto de ideas. Platón se refiere a otro tipo de realidades a partir de las cuales tienen realidad las cosas sensibles. Platón, de manera simbólica, coloca estas Ideas en un mundo celeste, más allá del cielo, en el Mundo de las Ideas.
Mundo Sensible y Mundo Inteligible: La Duplicidad de la Realidad
Las cosas concretas del mundo sensible adquieren un ser, lo que son, pero no son la única realidad realmente existente, pues comprender lo cambiante solo puede hacerse desde lo que es inmutable. Las cosas sensibles son, han sido y serán, pero su ser es cambiante y, por tanto, no es la realidad última accesible a la razón pura.
Platón postula una duplicidad de la realidad:
- Una realidad palpable: el Mundo Sensible.
- La otra realidad, que solo puede captarse por la razón: el Mundo Inteligible.
El mundo visible es el mundo cambiante.
El Mundo de las Ideas y el Camino hacia el Conocimiento
Platón representa más lúcidamente y de la forma más bella esta escisión de la realidad, así como la posición del hombre a la hora de salir de la ignorancia, a través del célebre Mito de la Caverna. En este mito, el hombre está encadenado desde su nacimiento no solo al cuerpo material que le impone unas condiciones, de las cuales es muy difícil sustraerse.