Picasso: Orígenes del Cubismo y la Evolución de la Época Azul a la Rosa

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La Revolución de Picasso: De la Perspectiva Fija al Cubismo

Desde la creación de Las Señoritas de Aviñón, considerada el comienzo del cubismo, Pablo Picasso rompe con la tradición de centrarse en la posición fija del espectador. Este momento es uno de los más revolucionarios en la historia del arte. Su objetivo era reconvertir la superficie plana del cuadro, dando lugar a lo que se ha denominado esculto-pintura.

Influencias y Obsesiones Tempranas

El baño turco de Ingres tuvo un gran impacto en Picasso, especialmente al concebir Las Señoritas de Aviñón, transformando el interior del burdel en algo más misterioso.

La Búsqueda de lo Invisible

Una de las obsesiones de la pintura es hacer visible lo invisible, como sucede en los retratos psicológicos. Además, se considera que todo pintor se pinta a sí mismo, aunque no sea de forma física.

Hay una obsesión picassiana por la radiografía. Utiliza también imágenes relacionadas con las máscaras africanas para infundir magia. Al igual que antes le interesaba el tarot. En la vanguardia se introduce este interés por lo esotérico, imbuyendo el arte más radical, como en Kandinsky. De ahí surge el deseo de hacer visible lo invisible.

Un creador de imágenes es muy proclive a soñar, y Las Señoritas tienen mucho de esto. Hay un interés en esas obras por la frontalidad, que siempre tiene algo de misterioso.

Transición Estilística: Del Azul al Rosa (1900-1904)

A finales de la Época Azul, tras obras como La Vida, se observa una especie de manierismo. Picasso repite actitudes y posturas que se pliegan, como se aprecia en El Guitarrista.

En 1904, Picasso participa en una exposición con autores como Picabia, pero con pinturas de 1900, como para dar por finalizada una etapa.

Características de la Transición

Se produce un alargamiento de las figuras, estilización y solidez monumental. Se percibe un gran impacto de El Greco, como vemos en El Viejo Judío. Las formas son compactas, sin huecos, y las posturas forzadas destacan sobre el fondo.

Esto da paso a un dibujo más llamativo (ej. La Pareja), similar a una radiografía. Se establece la planalidad, en parte por la unidad del color. Es lo que concluirá en Las Señoritas: figuras y espacios con la misma consistencia. Picasso asume la última etapa de Cézanne, caracterizada por planos y formas puras (ej. Mujer con Cuervo).

La monocromía azul da paso a tonos rosas que dan pie al periodo siguiente. Este camino se identifica en los dibujos donde aparecen figuras importantes como las mujeres y los ancianos, ya no solo figuras alegóricas. Empezará a aparecer el arlequín, figura con la que se identifica. Es el tránsito de la Época Azul a la Rosa.

Época Rosa (1904-1906)

En 1904, Picasso se establece definitivamente en París, instalándose en el taller del Bateau Lavoir en Montmartre. Es un caserón de madera incómodo, residencia de lavanderas, vendedores ambulantes, artistas, modistas y personajes muy variopintos. También habían vivido allí Max Jacob, Juan Gris y Modigliani. Max Jacob fue quien lo bautizó con ese nombre. Cada estudio dependía de su habitante; el de Picasso estaba lleno de objetos y muebles viejos.

Relaciones Personales y Artísticas

En otoño, conoce a Fernande Olivier, quien será su compañera durante siete años. Esta relación se plasma en sus lienzos, mostrando un interés creciente por la belleza clásica.

Obras y Reconocimiento

La Señora Canals (1905) es una obra en la que Picasso ya demuestra plena confianza en sus facultades, acusando la tonalidad que caracterizará esta época.

Conocerá a Guillaume Apollinaire. Se dice que cada vez que cambia de casa, cambia de mujer y de poeta. Este periodo está marcado por este amigo, quien nos dejará un retrato literario del pintor: vestido con su mono azul de obrero electricista. Su taller era el lugar de reunión de artistas. Picasso quería sentirse el centro y toma conciencia de que es el rector del nuevo arte.

En el verano de 1905, viaja a Holanda, donde conoce a otra pareja decisiva: Gertrude y Leo Stein, de quienes realiza dos grandes retratos. El retrato de ella presenta el rostro casi facetado, una técnica que anticipa el estilo que desarrollará en Las Señoritas de Aviñón.

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