Pensamiento y Literatura: De la Retórica Clásica Romana a la Crítica Metafísica de Nietzsche
Enviado por Chuletator online y clasificado en Latín
Escrito el en
español con un tamaño de 6,8 KB
I. La Literatura y la Historiografía Romana
Marco Tulio Cicerón (106 a.C. - 43 a.C.)
Cicerón nació en Arpino, al sur de Roma, y fue asesinado en Formia. Cultivó todos los géneros conocidos de la época, pero destacó fundamentalmente como orador. De sus aproximadamente 100 discursos, se conservan 58, clasificados en judiciales y políticos. Entre los más importantes se encuentran:
- Verrinae (contra Verres).
- De Imperio Gnaei Pompei o Pro Lege Manilia (a favor de la ley Manilia).
- Catilinariae (del año 63 a.C.).
- Pro Archia Poeta (62 a.C.).
- Pro Milone (52 a.C.).
- Philippicae (44 a.C., contra Marco Antonio).
Obras Retóricas
Sus obras retóricas más notables incluyen:
- De Oratore (3 libros): Escrito bajo la forma de diálogo entre Craso y Antonio. Se basa en los cinco aspectos fundamentales de la retórica: inventio, dispositio, memoria, elocutio y pronuntiatio (o actio).
- Brutus (6 libros): Diálogo entre Cicerón, Ático y Bruto.
- Orator: Define los tres fines a los que debe tender el arte del orador ideal: probare (demostrar), delectare (agradar) y flectere (conmover).
Obras Filosóficas y Cartas
Cicerón fue un filósofo ecléctico y sus escritos están en forma dialogada:
- De Re Publica (54-51 a.C.) y De Legibus (diálogo entre Cicerón, Ático y Quinto).
- Tratados filosóficos: Hortensius, Tusculanae Disputationes, De Natura Deorum, De Divinatione y De Fato.
- Ética: Cato Maior de Senectute y De Officiis.
- Correspondencia: Se conservan 16 libros de Ad Familiares, 3 de Ad Quintum Fratrem y 2 de Ad Marcum Brutum, sumando un total de 900 cartas.
Estilo: Se caracteriza por su habilidad para jugar con la deducción lógica y las alusiones maliciosas, utilizando una estructura sintáctica compleja.
Historiografía Republicana
Cornelio Nepote
Conocido por su obra De Viris Illustribus (Hombres Ilustres), compuesta por 16 libros divididos en 8 secciones, cada una dedicada a una categoría distinta (reyes, poetas, oradores, etc.). Cada sección se organiza a su vez en dos partes: una para personajes extranjeros y otra para romanos.
Julio César (100 a.C. - 44 a.C.)
Nació en Roma y fue asesinado el 15 de marzo de 44 a.C. Sus obras principales son:
- Commentarii de Bello Gallico (Comentarios sobre la Guerra de las Galias, 8 libros).
- Commentarii de Bello Civili (Comentarios sobre la Guerra Civil, 3 libros).
Estilo: Claro y sencillo, sin recursos retóricos excesivos. Las descripciones son muy claras. El párrafo más habitual es una larga frase de subordinada sustituida por el ablativo absoluto. Mantiene un aire de imparcialidad y objetividad al hablar de sí mismo en tercera persona.
Historiografía Imperial
Tito Livio
Su obra monumental es Ab Urbe Condita Libri (Desde la Fundación de la Ciudad), 142 libros en prosa que se inician con la fundación de Roma. Livio quería llegar hasta la muerte de Augusto, pero falleció cuando relataba los hechos del 9 a.C., año de la muerte de Druso.
Características:
- Estructura analística.
- Dispuso los elementos con claridad y orden, utilizando un gran número de fuentes.
- Visión pesimista que idealiza el pasado, con un fuerte enfoque moralizante de la historia.
Estilo: Escritura literaria, retóricamente elaborada y cautivadora, caracterizada por la lactea ubertas (abundancia lechosa). Utiliza largas oraciones llenas de expresión, siguiendo el modelo de Cicerón.
Tácito (55 d.C. - 117 d.C.)
Nació en Galia. Sus obras principales son:
- Dialogus de Oratoribus (Diálogo sobre los oradores).
- Agricola (De Vita Iulii Agricolae).
- Germania (De Origine et Situ Germanorum).
- Historiae (Historias).
- Annales (Anales).
Estilo: Innovador. Combina el arcaísmo con el neologismo. La narración alterna periodos largos y muy breves, siendo frecuentes las elipsis del verbo esse y de otros verbos.
II. La Crítica Radical de la Filosofía en Nietzsche
Metafísica en Nietzsche: El Rechazo del Mundo Verdadero
Nietzsche critica radicalmente la metafísica tradicional, especialmente la platónica, por separar el «mundo verdadero» (fijo, eterno) del «mundo sensible» (cambiante). Esta separación es considerada una negación de la vida, nacida del miedo al devenir, a la muerte y al caos.
Las nociones de unidad, sustancia, causa, finalidad o necesidad no tienen base real, sino que son ficciones creadas por el lenguaje para proporcionar seguridad. La realidad no es ser, sino devenir constante. No existe un mundo trascendente ni esencias eternas, solo fuerzas en lucha y transformación (Voluntad de Poder).
Desde el punto de vista del conocimiento, Nietzsche denuncia que la metafísica racionaliza lo irracional para controlar el caos de la vida. La verdad no es una revelación del ser, sino una invención útil, impuesta por costumbre. El lenguaje no refleja la realidad, sino que la recorta y la falsea. Así, Nietzsche rompe con toda metafísica de lo eterno y afirma solo este mundo, cambiante y vital.
Teoría del Conocimiento en Nietzsche: Perspectivismo y Voluntad de Poder
Nietzsche sostiene que el conocimiento no es objetivo ni neutral, sino una invención útil para la supervivencia. La verdad es una ilusión, un conjunto de metáforas fijadas por el uso. Los conceptos no captan la realidad, sino que la simplifican. Por ello, afirma que “la verdad es una clase de error sin el cual no podríamos vivir”.
Niega que haya correspondencia entre sujeto y objeto: todo conocimiento es interpretación (perspectivismo), nunca un reflejo fiel del mundo. Frente a la rigidez conceptual, Nietzsche propone la metáfora como vía más vital y abierta de relación con la realidad.
La única relación posible con el mundo es estética, no lógica. Conocer es interpretar desde una perspectiva vital, guiada por la Voluntad de Poder, que busca imponerse y afirmar la vida. Por eso, la verdad no importa como adecuación, sino como fuerza que impulsa a vivir y crear nuevos valores.