Panorama Crítico de la Literatura Española: Del 98 a la Narrativa Contemporánea
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Valoración Crítica de Obras y Movimientos Literarios Españoles
I. Novela de Principios de Siglo: El Desengaño del 98
Análisis de "El árbol de la ciencia" de Pío Baroja
El árbol de la ciencia, escrito por Pío Baroja, pertenece a la Generación del 98 y fue publicada en 1911, estando dicha obra ambientada en esa época. Se trata de uno de sus escritos más importantes y está cargada de referencias históricas, científicas, literarias y filosóficas. Es, además, una obra que tendrá gran influencia en la novela escrita con posterioridad.
La trama narra las vivencias de un estudiante de medicina, Andrés Hurtado, que vive decepcionado debido a la violencia y a la ignorancia en su entorno académico y su vida profesional. Esta obra muestra la sociedad española de la época (menciona las diferentes clases sociales y partidos de los distintos sistemas políticos) y además expone el sentido existencialista y propio de la generación del 98 y la continua duda en la que vive Hurtado debido a los incontables conflictos a los que tendrá que hacer frente.
Hurtado no se encuentra del todo cómodo en ese mundo, lo que le lleva a la frustración y descontento. El árbol de la ciencia es, sin duda, una "novela de aprendizaje", cuyo protagonista es un hombre desengañado y perdido en un mundo absurdo que puede considerarse un "alter ego" del propio Baroja.
El relato representa un sencillo orden lineal y cierta tendencia al fragmentarismo. El narrador es omnisciente, lo que enmarca la identificación entre el protagonista y el propio autor, comentada con anterioridad. La prosa de Baroja es clara, precisa y viva, y se ajusta a los distintos personajes y a su estratificación social, lo que aporta verosimilitud y contribuye a acercarlos al lector. La novela es, por tanto, un fidedigno y fascinante viaje en el tiempo a la España de la época y pone de relieve los numerosos problemas sociopolíticos, presentando una imagen desoladora de la vida española en el tránsito del siglo XIX al XX.
II. La Novela de Posguerra y la Crítica Social
Valoración Crítica de "La colmena" de Camilo José Cela
La colmena es una obra escrita por Cela en 1945 y fue publicada por primera vez en 1951. Pertenece a la novela de posguerra, novela social, y es una crítica a la sociedad del momento a pesar de la censura, ya que la obra se sitúa espacial y temporalmente en el Madrid de 1942. Cela es uno de los autores más representativos de la posguerra y también escribe obras tremendistas y experimentales.
La novela se divide en 6 capítulos, que se centran en un personaje, y un epílogo. La característica principal de la obra es el protagonista colectivo, que podría decirse que es Madrid, ya que los personajes están entrelazados gracias a la reducción del espacio-tiempo, y el ambiente social y moral. Tan solo dura dos días de invierno y no tiene argumento lineal. El final es inconcluso, lo que lleva a una incertidumbre clave en la novela.
Aparecen multitud de personajes, 45 importantes, y muchos de ellos son mediocres, vulgares e hipócritas. Cela denomina la obra "novela reloj", puesto que está compuesta por muchas piezas que hacen que funcione. Para ello usa técnicas como la minuciosa descripción de paisajes y personajes, y el diálogo que muestra falsedad y crueldad humana. Es también fundamental la incertidumbre que provoca el destino de estos seres humanos, cuya vida está marcada por el hambre, el sexo, la pobreza y el nivel económico.
Por otro lado, el título de la obra hace referencia al conjunto de seres humanos que destacan por su infelicidad y crueldad en un mundo antiheroico en la que la supervivencia es lo único que cuenta cueste lo que cueste. En definitiva, Cela realiza una crítica propia de la novela neorrealista y social sobre Madrid, a través de un protagonista colectivo.
III. Las Vanguardias y la Generación del 27
Las Vanguardias en Europa, España e Hispanoamérica
Durante la segunda década del siglo XX surgieron en toda Europa una serie de movimientos artísticos conocidos como vanguardias o ismos, que perseguían romper con la tradición y el academicismo proponiendo nuevas formas de expresión. A pesar de que se trataron de movimientos efímeros, su huella se ha mantenido presente en el arte y literatura hasta la actualidad.
Rasgos Fundamentales de las Vanguardias
- Originalidad: Rechazan la tradición anterior y persiguen formas personales; cada obra ha de ser única.
- Eclecticismo: Combinan técnicas y recursos de diversas artes.
- Antirrealismo y Rechazo del Sentimentalismo.
- Exaltación de la Contemporaneidad: Los creadores vuelven la mirada hacia el mundo moderno y exaltan sus logros y contradicciones.
- Experimentación y Elitismo: Buscan modelos nuevos destinados a un público minoritario; los autores rechazan el gusto burgués y adoptan una postura elitista.
Destacan los manifiestos; el primero fue el Manifiesto futurista, de Marinetti, autor también de la Proclama futurista a los españoles, bajo el seudónimo de Tristán.
Corrientes Principales de la Vanguardia Europea
- Expresionismo: Deformación grotesca y crítica de la realidad con temas como la guerra o violencia (destaca Georg Trakl).
- Futurismo: Exalta la acción y tecnología (autor Marinetti).
- Cubismo: Visión múltiple de la realidad, con perspectivas simultáneas y de inspiración geométrica.
- Dadaísmo: Actitud irónica, crítica y pesimista de la realidad, con experimentación (destacó Tristán Tzara).
- Surrealismo: Importancia de lo onírico e irracional, interés por el subconsciente, defensa de la libertad. Se desarrolla a partir del Manifiesto surrealista de André Breton, que propone escribir bajo el dictado del inconsciente.
Vanguardias en España e Hispanoamérica
En la llegada de las vanguardias a España fue esencial la labor de ciertos autores e intelectuales, que difundieron los ismos a través de publicaciones como Prometeo o la Revista de Occidente, contribuyendo al Ultraísmo y Creacionismo.
Entre los grandes impulsores figuran autores como Rafael Cansinos Assens (con obras como Los temas literarios y su interpretación y La nueva literatura) y Ramón Gómez de la Serna, director de la revista Prometeo, conocido por sus novelas como La mujer de ámbar y sus greguerías (asociaciones sorprendentes e ingeniosas).
Ultraísmo y Creacionismo
La llegada a España del escritor Vicente Huidobro en 1918 trajo consigo el Creacionismo, que aspira a crear una realidad propia dentro del texto, convirtiendo la poesía en una realidad autónoma. Sus rasgos son: empleo de metáforas, ausencia de anécdotas y elementos sentimentales e innovaciones tipográficas. Sobresalen Gerardo Diego (con Manual de espumas) y Juan Larrea (con Rendición de espíritu).
El Ultraísmo, movimiento sincrético, difundió rasgos del cubismo, futurismo y dadaísmo. Destacan Guillermo de la Torre, Pedro Garfias o Jorge Luis Borges (con Fervor de Buenos Aires).
En Hispanoamérica, junto a Huidobro (El espejo del agua), destaca la obra de poetas como César Vallejo (influenciado por el dadaísmo y surrealismo, con Trilce), y Pablo Neruda (con Residencia en la Tierra), cuya escritura muestra influencia del surrealismo.
En la novela, la influencia vanguardista llevó a experimentar con técnicas narrativas. Vinculados al surrealismo encontramos a autores como Miguel Ángel Asturias o Alejo Carpentier.
IV. La Generación del 27: Poesía y Teatro
Con el nombre de Generación del 27 se conoce a un grupo de escritores que combinaron las tendencias de vanguardia con su profundo conocimiento de la tradición literaria. Su denominación se debe al homenaje a Góngora en 1917.
Características y Etapas
Destacan elementos como la Residencia de Estudiantes y revistas como Litoral. Sus principales rasgos son:
- El rechazo del sentimentalismo y academicismo.
- La depuración estilística (poesía pura) por influencia de Juan Ramón Jiménez.
- Importancia de la metáfora (surrealismo).
- Equilibrio entre la vanguardia y tradición (neopopularismo).
Se distinguen 3 etapas: poesía pura, la irrupción del surrealismo y vanguardias, y la última etapa.
Poetas Destacados del 27
Pedro Salinas: Su eje central es el amor, con una visión intelectualizada de la realidad. Destacan su trilogía sobre el amor: La voz a ti debida, Razón de amor y Largo lamento.
Jorge Guillén: Su obra, agrupada en Aire nuestro, es cima de la poesía pura. Sus rasgos son el nominalismo, brevedad y abstracción. Los tres grandes títulos son: Cántico, Clamor y Homenaje.
Gerardo Diego: Su obra es una síntesis de vanguardia y tradición. Distingue entre poesía absoluta (vanguardia, ej. Manual de espumas) y poesía relativa (tradicional, ej. Versos humanos).
Vicente Aleixandre: Sus temas son el amor y erotismo. Evoluciona desde la poesía pura (Ámbar) hasta la influencia surrealista (Espadas como labios) y la reflexión metafísica.
Rafael Alberti: Evoluciona del neopopularismo (Marinero en tierra) al surrealismo (Sobre los ángeles) y, finalmente, a la poesía social y del exilio (Entre el clavel y la espada).
Luis Cernuda: Su obra principal es La realidad y el deseo, una exploración íntima de la relación entre ambos extremos. Destaca su poesía amorosa y erótica (Los placeres prohibidos).
Miguel Hernández: Considerado epígono del 27, combina influencia gongorina, neopopularismo y compromiso social. Destacan El rayo que no cesa y Viento del pueblo.
Las autoras del 27, conocidas como Las Sinsombrero, son: Concha Méndez Cuesta, Ernestina de Chapourcín y Josefina de la Torre.
El Teatro Lorquiano
Federico García Lorca, poeta y dramaturgo, trata temas como el amor, muerte o libertad frente a la represión. Su teatro busca renovar la escena española.
Etapas y Obras Dramáticas de Lorca
En su obra dramática conviven:
- Farsas: Escritas para guiñol y actores (ej. La zapatera prodigiosa).
- Tragedias: Como Bodas de Sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba, donde dominan el amor y la muerte con lenguaje poético y dimensión mítica.
- Teatro imposible: Teatro de vanguardia (ej. El público).
V. La Novela Española de 1939 a 1975
Tras la Guerra Civil, la censura y las duras condiciones impulsaron una literatura realista para expresar inquietudes existenciales y sociales. Se distinguen tres grandes etapas, además de la novela escrita en el exilio (Max Aub, Ramón J. Sender).
Etapas de la Novela de Posguerra
- Novela Realista y Existencialista (Años 40): Se impone un realismo crudo y pesimista. Incluye el tremendismo (ej. La familia de Pascual Duarte de Cela, que analiza la miseria y brutalidad) y el realismo existencial (centrado en la angustia individual, ej. La sombra del ciprés es alargada de Delibes). La novela Nada de Carmen Laforet fue un hito.
- Novela Social (Años 50): Surge la generación del medio siglo con afán crítico y testimonial. El protagonista es colectivo y busca veracidad. Se distingue entre:
- Objetivismo: Testimonial, con diálogos y temas como la rutina (ej. La colmena, El Jarama).
- Realismo Crítico: El novelista se implica y denuncia (ej. Duelo en el paraíso de Goytisolo).
- Novela Experimental (Años 60): Abandona el lenguaje realista y experimenta con la sintaxis narrativa. Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos marca el punto de inflexión, introduciendo ruptura de linealidad temporal, perspectivismo y monólogos interiores.
La Novela del Exilio
Destaca el tratamiento crítico del tema de España. Sobresalen:
- Ramón J. Sender: Realista y comprometido (Réquiem por un campesino español).
- Max Aub: Evoluciona hacia la novela social (El laberinto mágico).
- Francisco Ayala: Vanguardista, con originalidad estructural.
La Renovación Narrativa a partir de 1975
La narrativa posterior a 1975 se caracteriza por el abandono del experimentalismo y el regreso de la narratividad, buscando conectar con nuevos lectores. El punto de partida es a menudo La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza.
Etapas de la Narrativa Postfranquista
- Generación del 68 (Años 70): Vuelta a la narratividad, subjetividad y cuidado del estilo. Subgéneros clave:
- Metanovela: El narrador hace partícipe al lector (ej. El cuarto de atrás de Carmen Martín Gaite).
- Novela Policiaca: Con retrato crítico de la transición (ej. Manuel Vázquez Montalbán).
- Novela Histórica: (ej. El hereje de Delibes).
- Narradores de los 80: Se acentúa la tendencia introspectiva y la trasgresión de modelos. Se aprecia el gusto por la poética singular (ej. Bélver Yin de Jesús Ferrero). Destacan autores como Javier Marías (Corazón tan blanco), Luis Landero (Juegos de la edad tardía) y Arturo Pérez Reverte (novela de intriga).
- Narrativa Última (Desde los 90 hasta la actualidad): Coexiste el gusto por contar con un nuevo compromiso. El siglo XXI ve un cambio en la comunicación literaria gracias a las redes sociales. Subgéneros importantes:
- Novela Negra: Más social y crítica (Lorenzo Silva).
- Realismo Sucio: Lenguaje juvenil y directo sobre realidades marginales (ej. Historia del Kronen de José Ángel Mañas).
- Novela Comprometida: Aborda la corrupción y precariedad (ej. Crematorio de Rafael Chirbes).
- Novela Intimista: Centrada en la memoria, identidad, soledad y fracaso (ej. Saber perder de David Trueba).
VI. Léxico y Relaciones Semánticas
A continuación, se detallan relaciones semánticas fundamentales en el estudio del lenguaje literario:
- Sinonimia: Se da entre dos palabras con significados idénticos o similares. Hay dos tipos de sinónimos: los totales y los parciales. Ejemplo: comprar/adquirir, bonito/hermoso.
- Homonimia: Se da entre palabras con la misma forma y distinto significado. Ejemplo: banco (distinta raíz).
- Hiperonimia: Se da entre palabras de significado general (hiperónimo) y otras cuyo significado queda incluido en el de aquella (hipónimo). Ejemplo: fruta es el hiperónimo y kiwi, manzana, pera son el hipónimo.
- Meronimia: Se designa entre una palabra que designa todo (holónimo) y las palabras que designan sus partes (merónimo). Ejemplo: habitación, cocina o baño son los merónimos de casa.
- Polisemia: Se produce cuando una palabra tiene diferentes significados: Ejemplo: cabeza (cuerpo o cabeza de grupo).
- Antonimia: Se da entre palabras con significados opuestos. Hay tres tipos de antónimos: de grado (frío/caliente); inversos (comprar/vender); y complementarios (presente/ausente).